sábado, 30 de abril de 2011

Capitulo 34

Narra Lu


La noticia en la radio nos impactó demasiado, no podía creer lo que estaba pasando. Un nudo en mi garganta me ahorcó cuando comenzamos a desesperarnos con Nixie; no podíamos pasar por ningún lado, las calles estaban colapsadas...

                — Dios, como pasaremos por acá – gritaba llorando Nixie.
                — Vamos a llegar, calma... tenemos que llegar – apreté con fuerza el volante.

Con agilidad esquivé a los autos que se venían encima, tenía un frío indomable en mis manos, creo que por lo que mi cabeza pensaba afectaba a todo mi cuerpo. Fue un grave error olvidar que hoy volvía Brian, más aún con este accidente... que era tan extraño... ¿qué estaba ocurriendo?

                — ¡Cuidado Lu! – gritó Nixie
                — ¡Mierda!

Un auto nos impactó de costado, por suerte solo fue un roce, es decir... no se nos tiró encima, no provocó daño alguno en nosotras, todo estaba bien... solo que nos bloqueó el camino.

                — ¿Cómo pasaremos ahora? – gritaba Nixie.
— No lo sé querida... esto no me está gustando.

Comencé a acelerarme más de la cuenta, pero no podía seguir estando así...

                — Lu, debes tranquilizarte...
                — Lo intento pero no puedo... – respiré agitada.
                — Recuerda que estás embarazada...
— Lo sé, pero quiero a Brian conmigo, no estaré calmada hasta que sepa que está bien... – solté unas lagrimas.

Nixie acarició mi espalda.

                — Será mejor que volvamos a casa... – dijo apenada.
                — ¿Estás segura? – la miré.
— Sí, no creo que podamos llegar al aeropuerto, más aún si hubo un accidente, no nos dejarán pasar de todos modos...
— Tienes razón... – detuve el auto.
— Vamos a nuestra antigua casa... para estar juntas – sonrió mirándome apenada.

Sonreí con su decisión, era como los viejos tiempos.

                — Si no te molesta...
— ¡Claro que no me molesta tonta! Que dices, sería fantástico volver a vivir juntas, además nos apoyamos en un momento feo como este... bien feo. – miró el horizonte.

Asentí con la cabeza y eché marcha atrás para salir de este laberinto de autos, di la vuelta y emprendí rumbo a nuestra antigua casa, la que hasta hoy estaba abandonada.

                — ¿Eso es un sí? – sonrió Nixie.
                — Claro Nixie, volveremos hasta que sepamos de ellos...

Aceleré para llegar pronto, hacía frío y esto de no saber nada de los muchachos me ponía mal; estacioné el auto y nos mantuvimos adentro del vehiculo un rato.

                — ¿Crees que pasemos una noche tranquila? – me miró la chica.
                — Eso espero... ¿Qué malo podría pasar? – mordí mi labio.
— Pues para ser sincera... Jacob y Corey desaparecieron de la nada de un día para otro... temo a que hoy, justo hoy puedan volver a aparecer... – miró sus piernas.
— Quédate tranquila, ahora puedes patear – reí.
— Si... pero creo que no será suficiente ¿vamos adentro? – me miró dulcemente.
— Está bien – salí del auto mirando los alrededores.

Caminamos a la puerta y todo iba bien, en cierto modo lo que dijo Nixie era cierto, hace mucho que no sabemos nada de los otros dos, no creo que tengamos tanta mala suerte de que justo hoy se les ocurra aparecer y alterar toda nuestra ya formada vida.

                — ¡Que bien se siente estar en casa! – dijo Nixie dejándose caer en el sofá.
                — No hay nada como el hogar – sonreí melancólica.

Con Nixie pedimos una pizza y la comimos riéndonos viendo la televisión en la sala, nos sentíamos bien en nuestro antiguo hogar.

                — ¿Mañana trabajas? – me miró.
                — No, mañana día libre... – reí mientras se me caía el trozo de pizza.
                — ¡Pero Lu! Aprende a comer – reía Nixie.
                — Yo si se comer ¿crees que soy como tú? – reí.
                — ¡Oye! Eso me ofende – dijo riendo.

Reí mientras acabamos la pizza, ya se hacía tarde y sonó el teléfono.

                — ¡Yo contesto! – gritó Nixie mientras yo limpiaba.
                — Está bien

Sonreí mientras tiraba la basura afuera, hacía frío aún y unas calidas manos tomaron mi brazo por atrás. Una rara sensación de miedo volvió a atacarme.

                — ¿Qué haces aquí? – lo miré asombrada.
                — Hace tiempo que no las veía por acá... – sonrió
                — Jacob... ¿Qué haces aquí...? Pensé que habías entendido todo... – me asusté.
                — Entendí que debo seguir con mi vida... pero contigo – sonrió como un psicópata.

Nixie apareció en la puerta muy asustada.

                — ¡Lu! ¡Brian está en el hospital...! – se calló cuando vio a Jacob.
                — ¿Ya puedes caminar pequeña...? – rió Jacob mirando a Nixie.
                — Suéltala – frunció el seño.
                — ¿Brian....? – me paralicé.

Un vació se posicionó en el centro de mi pecho, una preocupación aterradora se apodero de mi cuerpo, quería llorar pero mis ojos parecían bloqueados, mis manos frías comenzaron a temblar y una impotencia crecía en mi interior. Para mala suerte Brian había sido uno de los dañados por las explosiones en dicho aeropuerto, justo ahora aparece Jacob, yo con Nixie solas en casa... ¿acaso esto puede empeorar?

No hay comentarios:

Publicar un comentario