viernes, 22 de abril de 2011

Capitulo 25

Narra Nixie


Al recordar el sueño, se me cerró la garganta y tomé el borde de la silla de ruedas y la apreté con fuerza, Lu se posó detrás de mi e intentó ayudarme a mantenerme sentada y me safé de sus manos al sentir la adrenalina recorrer mis piernas y ese cosquilleo en mi estomago al igual que un vacío en mi interior…

    ¿Qué es lo que mierda te sucede? – dije triste a Corey cuando me miraba al quitar la sangre de su nariz
    Que vengo por lo que es mío
    ¡¡¿YO TUYA?!! Disculpa, pero creo que nunca fue así
    Entonces has estado jugando como…
    ¿sabes? Eres demasiado inmaduro viniendo con tus estúpidos comentarios como los de hace rato
    ¿Has escuchado todo?
    ¿y como no? Si tengo detector de pendejes y gritado todo a la deriva ¿Por qué mejor no te vas?
    No me voy a ir sin ti, y si es necesario quedarme en este mugroso departamento, lo haré
    ¿Y quien te va a dejar hacerlo? – dijo Richard mirándolo y Corey empuñó de nuevo su mano para levantarla

No sabía que decir, estaba harta de todo, sin darme cuenta mis manos impulsaron a mi cuerpo a levantarme de la silla y quedé de pie, dejaron de discutir los chicos cuando me miraron

    ¡¡Por dios, Nixie, vas a lastimarte!! – gritó Lu al tomarme por la cintura de manera suave
    Mira…mira lo que he logrado en tus malditos 3 meses sediento de sangre – me miró y de mis ojos solo salían lágrimas — ¡¡mira lo que pude hacer sin ti!!
    Amor, vas a lastimarte – dijo queriendo acercarse Richard
    ¡¡DEJAME!! No me traten como una inútil ¡¡yo puedo hacer las cosas sola!! – me estaba desquiciando

Mis lágrimas salieron cuando sentí la necesidad de dar unos pasos, pero mis rodillas se doblaron y sus brazos me cobijaron antes de caer al suelo, me aferré a su pecho y esas gotas saladas mojaron su perfecta camisa oscura de algodón. Sus pasos derribaron el semblante de melancolía y miré su figura rubia…

    Si no pude obtenerte por las buenas, tendrás que venir conmigo por las malas – sus enormes brazos me arrebataron de los brazos de Richard
    ¡¡¿Qué HACES?!! – gritó y yo lo miré con una sonrisa — ¿Nixie? – sus ojos demostraban una claridad inigualable al querer estallar en llanto
    Voy a regresar – le susurré casi con mis labios, él entendió pero aun así…le dolía dejarme

Y a mi me dolía dejarlo

    Corey no me puedes hacer esto – refunfuñó Lu en lloriqueos
    Ella ya a decidido, así que no molesten
    ¿Nixie? – me llamó y yo no quería voltear a verla — no te vallas, nena, no lo hagas – era casi puro aliento
    ¡¡¿Por qué no me dejan decidir?!! – grité como enojada, pero por dentro…me dolía dejarlos a ambos, mas a Richard que sus ojos demostraban decepción por esta mala decisión

Quizá ellos no se imaginaban que yo podría cambiar a Corey y que este mismo me dejara, pero por ahora el dolor se emanaba de mi sudor de la frente y él…él me rompía el corazón

    Te amo – susurré antes de marcharme

Estaba en los brazos de Corey, y del mismo modo regresó por la silla de ruedas, tenía que pensar y planear bien lo que debía suceder con mi vida, el trabajo, no lo dejaría…y en esos ratos aprovecharía para ver a Richard y a Lu si es que ella lograba ir, me dolía tener que abandonar todo aquello, pero debía ponerle un final este loco maniático que…había robado parte de mi corazón, tiempo atrás, antes de demostrarme…la persona real que era…

    Me alegra tanto que estés de vuelta conmigo – lloriqueaba mientras manejaba, yo miraba la ventana sin hacerle mucho caso — ¿Nixie? – se detuvo en un alto
    ¿Qué pasa? – dije ceca
    Mírame
    No quiero
    Que lo hagas te digo
    No me obligues a hacer las cosas que no se me apetecen, mucho e soportado ya, y e venido contigo para que te calles – dije sin mirarlo aun, no iba a complacerlo

Al parecer entendió y siguió manejando, dentro de mi, sonreía ampliamente “esto iba a ser mas fácil de lo que pensé” suspiré cuando llegamos a nuestro antiguo departamento, pero se siguió de largo, miré las calles y llegamos a una casa que no quedaba lejos del barrio…

    ¿Y esto? – dije sorprendida cuando me cargó suavemente en sus brazos
    Es nuestro nuevo hogar – gimió cuando cerró la puerta con el pie y yo miraba al frente, no a su rostro — me aseguré de que tendríamos una casa linda
    ¿Y como sabías que iba a acceder a regresar contigo?
    Tarde o temprano tendrías que hacerlo, por ejemplo no me costó mucho hoy
    Si, claro – bufé

Entramos a ese nuevo hogar, era pequeño, pero tendría sus ventajas, miraba las zonas de escape, las rampas si es que aun tendría que usar la silla, me dejó sentar en el sofá mientras salía…mis esperanzas crecían y yo no me sentía nada mal, si mi amor, Richard, comprendía mi propósito…esto serviría y no tendríamos problemas…en el futuro.

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