viernes, 30 de septiembre de 2011

Capitulo 95


Narra Nixie

La miraba acomodar mi ropa, la verdad es que me sentía incómoda de cómo me trataba y…como quería protegerme…

    De verdad Lu…no hace falta yo…
    Nada de eso, Dero no estará aquí para cuidarte, la banda no puede seguir y bueno…tienes que hablar con Corey
    Eso lo se pero…
    ¿No quieres irte conmigo?
    No digas eso, sabes que amo estar contigo
    Entonces no entiendo tu problema

Me miraba tan detenidamente, tan madura ya…con competencia, con un hijo y con un marido al cual complacer…era una mujer llena de trabajo…y mas yo encima, me haría sentir culpable, su insistencia me hizo recapacitar e irme con ella…y así fue…abordamos el primer avión que saldría para California…sentada miraba mi vientre aun plano…y lo acaricié…

    Tranquila…primor…
    Lo estoy
    Dime… ¿Aun sientes esa atracción hacía Corey?
    Si…y es bastante, Lu…y…ahora que soy madre de su hijo pues yo…

No dije nada mas pues sentí su mano cuidar de la mía, eso me hizo sentir bien y la verdad es que mejor decidí recargar mi cabeza en su hombro…fueron unas arduas 8 horas de viaje, no las sentí tanto pues me quedé dormida en su regazo, ella no había dormido nada…se notaba en sus ojos…

    Vamos…la camioneta espera…
    De acuerdo

La seguí al tomar nuestras maletas y ver a un hombre que nos esperaba en un lindo auto…ella tomó su celular y sonrió al llamar a un lugar en particular…

    ¿puedes avisarle que llegamos a casa?...dile que estamos bien ^^…gracias
    ¿A quien llamaste?
    Al entrenador de Brian – sonrió guardando el celular — ayer fue nuestro aniversario…y lo olvidé, ¿Puedes creerlo?
    Eres barbara
    Bueno si…pero él lo entiende y…no puedo dejarlo escapar *-* es el padre de mi hijo y lo amo demasiado
    Entonces…creo que voy a estorbar esta noche
    Em, quizá podrías ser mi niñera por esta noche
    A que dices… ¿Yo cuidar a tu niño?
    Vamos Nixie, casi tiene los 2 años ^^ además el niño te extraña
    ¿De verdad?

El escuchar eso me hizo enternecer…esperen… ¿yo, enternecerme? Rayos…de verdad esto no iba nada bien…

    Entonces… ¿Aceptas?
    De acuerdo…solo que veremos películas y nos dormiremos tarde, comeremos palomitas y chocolate y ambos destruiremos la casa… ¿No hay problema?
    Yo digo que no…

Reí cuando lo tomaba tan tranquila…llegamos a su departamento, uno muy sencillo a comparación de la enorme casa que poseían en Berlín…ella estaba cómoda y eso se notaba…entramos y tenía 4 recámaras, era amplio para ser un departamento y conociéndola…no se conseguiría cualquier cosa…al entrar…ese pequeño salió enseguida…

    ¡¡Osmar!! Tía regresó
    Tía

Corrió el pequeño a mi y lo cargué, no pesaba mucho y me rodeó por el cuello, acaricié su espalda mientras sus sentaderitas quedaban en mi brazo, besaba sus acolchadas mejilla y él sonreía…

    ¿Qué te parece una noche juntos, viendo películas?
    ¿Tu y io?
    Así es pequeño
    ¡¡TII!! Ti quiero…

Lo dejé en el suelo y Lu me miraba al quitarse el saco

    ¿Qué esperas para ducharte?
    A eso voy cariño, de verdad gracias por ayudarme esta noche
    No es ayuda…es solo…un honor…quiero pagarte por el que me aceptes aquí

Ella frunció su gesto y yo solo sonreí…caminó a su habitación reluciendo sus tacones en el piso…caminé al sofá y ahí saqué mis maletas para dirigirme a mi nueva habitación por ese corto tiempo…miraba a todos lados cuando escuché la puerta abrirse…asomé la mirada y ver esa escena…me dio un golpe al corazón…

    Te extrañé tanto – susurró en sus labios
    Y yo a ti, gatito
    Ya, me gusta cuando me dices así
    No seas pícaro…ven a que veas a Nixie *-*
    De acuerdo

Me escondí en la habitación como si no hubiera visto nada, sacando mi ropa silbando una de mis canciones…tocaron a la puerta abierta y me giré con una sonrisa de sorpresa…

    Hola señorita *-*
    Hola, Brian

Lo saludé dejando de lado lo que alguna ves pasó…después de una charla…decidieron dejar el departamento para quedarme a solas con el niño…enseguida fuimos a preparar palomitas, chocolates, sodas, leche xd, sería una explosión nuclear al estomago, yo no comería tanto…por la nueva creatura en mi interior…a la segunda película, Osmar comenzó a quedarse dormido…lo cargué hasta su cuarto y lo recosté en la cuna…suspiré pensando en Richard, Dero y…en un hombre que me motivaba a llamarle…tomé mi celular y marqué sin miedo…o quizá si…y es lo que me incitaba a hacer esto…

    ¿Diga? – sonó del otro lado
    Hola…Corey
    ¡¡Nixie!! Que sorpresa ¿Cómo va todo?
    Bien, supongo…
    ¿Ha pasado algo?
    Corey… ¿sería posible que nos veamos?
    Pero yo…no puedo ir a Berlín…soy pobre y…
    No seas tarado – reí — ¿puedes venir al departamento de Lu?
    ¿Estás en California?
    Si…llegué hace un par de horas…
    De acuerdo…dame la dirección y enseguida llego

Sonreí al mandarle la dirección…colgué y esperé con una sudadera afuera, para que el niño no fuese a despertar…ahí noté una motocicleta llegar y suspiré…dejó el casco de lado y caminó al verme. Ese abrazo jamás lo olvidaré, sus brazos rodearme por la cintura y su cuerpo impulsando al mío para poder llegar a su estatura, plantó en mi mejilla un dulce beso y lo invité a entrar

    ¿no está la familia?
    No…solo el bebe, esos chicos locos salieron a divertirse
    Valla, interesante

Nos sentamos en el sofá cuando le di un vaso, entrometiéndome en la cocina y bar de Lu, le dí a beber un poco de Whiskey, y yo…un vaso con leche…me senté a su lado subiendo las piernas al sofá y él penetraba mi piel con el simple color de su mirada…suspiré al sostenerme del vaso y lo miré seguido…

    Dime lo que tengas que decirme…Nixie, conozco esa mirada

Si…si la conocía, si…si me conocía…era increíble que a pesar de lo que le hice y lo que pasó en nosotros…recuerde cada detalle de mi mirada…

    Estoy embarazada, Corey

Se atragantó con el Whiskey, a tal grado de ahogarse y tuve que golpear su espalda

    ¡¡Por dios hombre, vas a matarme!!
    ¿embarazada? – preguntó rojo de tanto toser
    Si…
    Y tu supones que…
    No supongo…es nuestro producto, Corey…de ese día antes de que te regresaras a California
    Válgame…

Miró el piso, su mirada perdida no me decía nada agradable…suspiré esperando lo peor…

    Tendré que…llevar una cama matrimonial a mi cuarto
    ¿de que hablas?
    Si vamos a ser padres te vienes conmigo…si es que tu quieres
    Corey…te…te acabo de decir…que estoy embarazada y es tuyo y…

Acarició mi mejilla y lo miré al perder alguna que otra lágrima por su reacción, su sonrisa se enmarcó cuando en mis labios dibujó un tierno beso…dejé escapar el vaso de mis manos, ya vacío…se cayó a la alfombra y me aferré a su cuello al intensificar el beso…pero me separé a los pocos segundos…intentando captar el mensaje…

    ¿quieres venir a vivir conmigo?...no te preocupes por Jacoby…ya vivo solo
    Corey yo…

No sabía en verdad que decir, si quería pero a la ves no, un miedo profundo me invadía y…lo miré mas de cerca…esperando que prosiguiera y pudiera convencerme…

    Mira primor…desde que llegué, mi tío me dio trabajo en una tienda de instrumentos…afino todo y lo reparo, me pagan muy bien por eso, si sigo así, puedo poner mi propia escuela de música…en la tienda o en otro lugar
    ¿De verdad?
    Si, a ese bebe no le faltará nada…y si quieres estar conmigo, tu estarás satisfecha…

Mi pecho se oprimió…pensaba que esto…era un maldito sueño…uno de esos…de los que no quieres despertar.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Capitulo 94

Narra Brian.

Pasó toda la noche en esa clínica, lejos de mí… quise llamarla pero me resistí. Pasé recostado en la cama junto a Osmar, mirando el blanco techo… sin decir absolutamente nada; lo único que podía oírse era la pequeña risita de mi hijo mientras jugaba con los dedos de mis manos como si fueran lo mejor para él. Tuve una sensación de paz atormentadora, tenía el presentimiento de que algo malo iba a pasar, y aunque no soy muy atrayente a esas ideas Lu me ha inculcado que a veces se debe confiar en esos tipos de presentimientos…

      ¿Quieres hablar con mamá? – miré al pequeño.
      ¡Shi! – su cara se iluminó como la mía cuando supe que sería padre.
      Está bien, ve a traerme el teléfono que está en la sala ¿puedes? – levanté mis cejas sonriendo.

Asintió en silencio, su bello rostro me recordaba tanto a su madre, y tenerla lejos se sentía mal… muy mal. En el corto rato que Osmar desapareció de mi vista sentí que algo me faltaba, algo mucho más que tenerlo conmigo y compartir este día especial con él… no sé en verdad lo que me pasaba, hoy se cumplían 3 años desde que estaba con Lu, sin embargo no podría celebrarlo por el simple hecho de que seguía preocupándose en demasía de Nixie… A veces me molesta su buena relación, pero tengo que pensar que se conocen desde antes de que yo apareciera en su vida, y al final eso es lo que cuenta: el tiempo.

      Aquí ta pá – me dio el celular.
      Gracias hombrecito – sonreí y acaricié su cabecita.

Lo tomé y busqué el número más importante dentro de mi agenda telefónica, respiré profundo mientras apreté “llamar” y la larga espera apareció cuando sonó el tono y nadie respondía, me desesperé, apreté mis ojos pensando en que quizá le molestaría mi insistencia pero debía saber de ella.

      Hola amor – contestó sonriente, lo sé.
      Hola Lu, ¿Cómo estás…?
      Pues muy… preocupada creo, ¿y tú mi vida, como están por allá?
      Bien, Osmar ya dormirá su siesta y yo aquí estaba pensando en ti y en el día que es hoy… - no pude evitar sonreír.
      ¿Hoy? Vaya, deberás perdonarme pero mi memoria falla a veces, ¿Qué sucedía hoy? – rió un poco.
      Hace 3 años que estamos juntos mi amor, hoy es nuestro aniversario – reí.
      ¡Dios Santo! Feliz aniversario Brian, lamento haberlo olvidado ¡pero que tonta! – dijo apenada, yo reí.
      No seas boba mi amor, sabía que lo olvidarías… no es una fecha tan importante después de todo lo que hemos pasado, no te preocupes mi amor. Quería saber como están las cosas allá en Ohio ¿todo bien?

Guardó silencio un momento.

      ¿Lu…? ¿Estás ahí?
      Sí, aquí estoy, es que hay noticias nuevas Brian… pero debes prometer que no se lo dirás a nadie ¿si? – dijo muy seria.
      Claro, puedes confiar en mi, mi amor… - me asusté un poco.
      Bien… la familia está creciendo, Nixie está embarazada
      ¿Qué? – me asombré.
      Tal como oíste, y se ha formado un gran lío ¿sabes? No es por ser chismosa ni nada, tu me conoces, pero Nixie está un poco complicada con el asunto… ya entenderás porque
      ¿Corey? – hice una mueca de preocupación.
      Algo parecido…

Suspiré algo preocupado por la chica, Lu me había contado todos los problemas que ella había tenido, en cierto sentido yo estaba enterado de todo lo que le pasaba porque gracias a que mi amada confía en mí, me cuenta todo…

      ¿Y qué pasará entonces? Digo yo, si está embarazada no podrá seguir con esos conciertos que está dando… ¿o si?
      No lo sé, eso tendré que hablarlo con el doctor, por ahora aún está procesando la noticia, no sé si está feliz o triste con saber que está esperando un bebé, pero aún no puede creerlo Brian, y eso me preocupa un poco…
      ¿Por qué? – me extrañé.
      No conoces a Nixie, menos en un momento como este, de seguro está confundida y no sabe que hacer… es algo grande para su vida, y ella solo ha jugado con todo lo que le pasa… esto es algo serio ¿sabes? En verdad no se que podrá pensar en este momento – dijo apenada.
      Espero que tome una buena decisión…
      Yo también mi amor.
      Y bueno… entonces ¿Cuándo vuelves? Con Osmar te extrañamos mucho nena – miré al niño dormir junto a mi.
      No lo sé, tal vez volvamos mañana o quizás en unos días, todo depende de lo que digan los doctores.
      ¿Volvamos? – me extrañé.
      Sí, ya tomó la decisión de volver allá a California, no quiere estar lejos de mí, menos con todo lo que ahora le está pasando, Nixie vuelve conmigo Brian – sonrió, lo sé.
      Eso es bueno – sonreí.
      Te llamo en un rato ¿si? Debo colgar, hablaré con su banda ahora… tendré líos lo sé, como sea. Te amo gatito *-* dale mis cariños a nuestro hijo, adiós.
      Adiós dulzura, te amo, suerte con todo – corté.

Dejé el celular en algún lugar mientras acurrucaba más a mi al pequeño Osmar, me encantaba verlo dormir… era un pequeño ángel, tal como su bella madre.

“(...) Como nunca antes la adrenalina se apoderó de mi, mis sueños al fin se realizaban… el miedo desapareció por más de una vez y eso me llenó de esperanzas. Quería seguir viendo la vida de una manera sutil y superficial como siempre lo hice durante los años anteriores… pero cuando todo esto comenzó, debí crecer a la fuerza, porque tenía nuevas responsabilidades… y quizá, tal vez, no las quería cargar (…)”

      Pequeña irresponsable – reí.

Era un artículo en una revista que había visto donde salía la banda de Nixie, ganó renombre, sí… pero aún seguía siendo la amiga de Lu para mí, no podía verla de otra forma.

Ya había pasado un día desde que hablé con Lu, debía volver a entrenar; así que dejé a Osmar en la guardería que siempre hace bien su trabajo y me fui al gimnasio.

      ¿Que hay Brian? – dijo mi nuevo compañero
      ¿Qué tal Anselmo? ¿Todo bien? – sonreí quitándome la remera.
      Si, muy bien; ansioso por el partido de mañana ¿y tú?
      ¡Lo había olvidado! ¿Estás preparado para tu primer partido? – reí, era un tipo agradable.
      ¡Pues claro! Ya quiero demostrarte que si sé jugar – rió.
      Entrenas como nena, debes jugar como tal
      Envidioso porque me veo bien calvo y tú no – rió a carcajadas.
      ¿Eh? ¡Mentiras! Además, no me gustaría cortarme el cabello, me gusta mantenerlo como está…
      Si, claro – siguió riendo.
      Oye, serás mejor que comiences a correr – dije sereno
      ¿Por qué? – me miró frunciendo el seño
      Porque no dejaré que me alcances cuando comience a correr – reí
      Ah si claro, como si corrieras muy rápido – bufó.
      ¿Quieres probar?

Comencé a correr alrededor de la cancha en la que jugaríamos mañana, y dejé atrás a Phil como lo había dicho, este chico había llegado hace unos pocos días desde Europa… me parecía conocido sí, pero la verdad no tengo muy buena memoria con las personas que veía al caminar por las calles, así que era un desconocido más, uno que comenzaba a ganarse mi simpatía.

      Bien chicos, recuerden mantenerse enfocados para mañana ¡quiero ver arruinado a Steven! ¿Está claro? – gritó el entrenador.
      ¡Si Entrenador!
      Muy bien, vayan a las duchas… Haner, ven aquí unos momentos

Asentí y me dirigí a él mientras todos se iban, su cara me indicaba que algo no muy bueno iba a decirme, y eso de cierto modo me asustó.

      ¿Qué sucede entrenador?
      Llamó tu chica, dijo que te apresuraras porque ya había vuelto a casa – rió.
      ¡Entrenador! Pensé que me diría otra cosa, me asustó ver su cara tan seria – reí
      Tranquilo, ¿tan feo soy? – rió golpeando mi hombro con su palma.
      Que cosas dice, está bien, voy a darme una ducha y lo veo mañana – sonreí.

Asintió, le di un apretón de manos y me fui corriendo a las duchas; camine entre los desnudos de mis compañeros y luego de bañarme con esa agua caliente que recorrió todo mi sudado cuerpo, me vestí para irme a casa. La noticia me puso muy feliz, al fin podría volver a ver a Lu y darle la noche que le debía para celebrar nuestro tercer aniversario, se debía celebrar bien… es decir, en una semana nos casábamos, y para hoy… solo quería tener su cuerpo sobre el mío entregándome ese placer exquisito…

sábado, 24 de septiembre de 2011

Capitulo 93


Narra Nixie

Letra tras letra, las hojas iban pasando como si el cuaderno no me alcanzara para tantas ideas que me rodeaban…miraba por la ventana del autobús las gotas de lluvia que cubrían los caminos, desde esa última ves mis ojos se abrieron a nuevas perspectivas…el inquietante sabor de su cuerpo se quedó impregnado en mi piel…y en mi memoria…dejé de escribir para poder ir a dormir al menos un poco…

“…cuando menos lo esperé estabas ahí esperando a que abriera mis brazos y besaras mi mentón como todas las mañanas cuando cargaba tu cuerpo y te dejabas caer en la cama sin sentir las piernas, esos suaves masajes que te dejaban satisfechas…inquietantes sonrisas que me hacían caer en la cuenta de que la vida era mas maravillosa de lo que cualquiera pudo haber pensado…eres como esa estrella que no dejará de brillar jamás…(…) y lo sostengo…”

    ¿Estás lista para salir?
    Claro que si – dije al suplente de Goi aun no entiendo porque te eligieron a ti
    Vamos, admite que soy el mejor – sonrió
    De acuerdo, Joe…

Me coloqué unos jeans rotos de color mezclilla clara, una blusa de tirantes negra que dejaba ver lindo mi escote…una delicada banda en mi muñeca izquierda, mis Converse y mi cabello suelto a los costados, el color cobrizo se dejaría ver impresionante frente al público…dejando que el sol iluminara mi rostro…ahora sentía todo mas agudo…era mas claro…era mas delicado y hermoso para mi…

    ¿Cuándo volverás? – dijo algo triste
    No lo se – susurré tras la bocina del celular
    Comienzo a extrañarte
    Dijimos que esta iba a ser la…
    Te amo, Bauer

Colgó sin decir nada mas, ese rubio intentaba hacerme cambiar de planes e irme a otro universo con su cuerpo de compañía. Me preparé para salir al escenario, el cual era mío y de nadie mas, tomé un gran trago de Whiskey y grité para soltar la tensión, sentía la confianza de mi gran equipo de trabajo y les sonreí… “adelante” susurré…al salir la vida recorrió mis venas, aplausos y gritos por parte de jóvenes y adolescentes, personas de mi edad y esto se estaba poniendo bueno…

    ¡¡Buenas noches, Ohio!!

Escuchar esos gritos tan electrizantes, era como sentir ese mismo orgasmo pasar desde mi interior hasta afuera resaltándolo en una inmensa sonrisa…

El sonido de la batería dio a entender que la canción próxima sería “Prayer” y comencé a cantar con algunas palabras rápidas como es que me gustaba, inundando a la gente de ideas en mis letras, empapando a los mas jóvenes con gritos que desgarraban mi garganta al ser mas agresiva en mis presentaciones, esto me estaba gustando de verdad…después de la sexta canción el cielo ya estaba abajo y la oscuridad invadía como me gustaba…

    No se si se dieron cuenta de algo…mis sexys fans – dije extasiada ya por la emoción del público
    ¡¡TE AMO NIXIEE!!
    Y yo a ti – lo apunté — nos hemos cambiado el nombre… ¿por qué? Censillo ese no nos llenaba por completo

Miré a los chicos de la banda y sonreí sin soltar el micrófono de esa base

    Somos Beenden…y es un honor estar con ustedes esta noche

Se apagaron las luces y ahora seguimos con “SideWinder” las guitarras eran mas tranquilas y armónicas, la batería casi en silencio a la hora de llegar al coro, las horas pasaron completas, quizá unas 2 y media…y por fin pudimos despedirnos, llena de júbilo y energía me tiré en uno de los sofás del camerino grupal, saludando y felicitando a la banda completa bebimos hasta perdernos un poco celebrando nuestra gran presentación.

(…)


    ¿Qué hora es?

Fue lo primero que me salió y cuando abrí los ojos no había nadie…no me acostumbraba aun a mantenerme sola en el cuarto del hotel…me dispuse a levantarme de esa cómoda cama, no se porque ya el alcohol no me producía ningún tipo de placer…dejé de beber en cada concierto, pasaron 2 semanas desde nuestra primera presentación por estos rumbos en el Oeste de Estados Unidos…coloqué los pies en el suelo frío del cuarto y caminé al baño para hacer mis necesidades…

    Dios que mal me siento

Tomé mi frente al escuchar el tiro de mi orina…pero…después ya no la escuché mas al sentir pesada mi cabeza y no saber mas de mi existencia…

    Dígame cuando despierte por favor
    De acuerdo, pero no será pronto
    ¿Qué fue lo que le pasó?
    Tuvo un ligero desmayo…pero debemos hablar en mi oficina
    De acuerdo

En lo que podía ver a través de mis ojos empañados, fue la silueta de mi mejor amiga, hablando con un sujeto vestido de blanco…me asusté…recordé mis días cuando la pasé aquí meses…se fueron y yo traté de respirar bien…me quedé tranquila sobre la cama cuando, después de unos minutos, la vi entrar…

    ¿Lu? – me sorprendí y me dio mucha emoción verla
    Hola cariño – se sentó a mi lado acariciando mi mejilla
    ¿Cuándo llegaste?
    En cuanto me dijeron que estabas aquí
    ¿Tan rápido?
    Bueno…sabes como soy, casi como Dios

Sonreí, ella tan bromista y yo con mis problemas sacándola de su cotidianidad…

    ¿Qué me pasó?

Su suspiró me dio a entender muchas cosas

    ¿Es malo?
    No…bueno al menos yo no lo veo así…
    Entonces… dímelo
    Dime…preciosa ¿Has estado planeando tener hijos con Dero?

Mis ojos se abrieron de mas cuando negué enseguida

    Desde que me di cuenta de que no quedé embarazada de Richard, no planeo ser madre…además…a…a. Dero hace tiempo que no lo veo…
    ¿Hace cuanto mas o menos?
    ¿Por qué me preguntas esto?
    Porque estás embarazada, Nixie…tienes 1 mes de embarazo

Me sentí tartamuda de repente…no me di cuenta en que momento me quedé con la boca abierta y sentí su mano acariciar mi mejilla, empujé la misma como instinto y ella me miró sorprendida…

    ¿Es broma cierto?
    ¡¡No bromearía con algo así, mujer por dios!! – se levantó de la cama algo disgustada
    Yo…Lu…e…

Tomó un vaso con agua y me lo entregó…tomé algo y casi me ahogo, pero con su ayuda pude dejar de toser y seguí anonadada, traté de hacer memoria

    Si no has visto a Dero, ¿con quien has estado últimamente?

La miré aun dispersa

    Yo…yo…

Capitulo 92

Narra Lu.

      Mamá, quedo tele – decía Osmar desde el sofá, frente al televisor.
      Ya voy primor, espera unos segundos – reí.

El chico ya estaba comenzando a hablar, eso me hacía muy feliz… para hacerme inmensamente feliz su primera palabra fue Lu, aunque en verdad quería que fuese mamá, pero al menos sabe como me llamo y eso me hace sonreír.
Le encendí el televisor y le puse las caricaturas, volví a la mesa para arreglar las fotografías que debía presentar hoy en la compañía, gracias a mi regreso tenía a mi disposición una flexibilidad de horarios que podía acomodar a mi preciada gana; no demoré tanto como pensaba y me quedó tiempo para beber un delicioso café.

      ¿Estás listo Osmar? Ya nos vamos y no quiero llegar tarde ¿está bien? – le grité desde la cocina.
      Estoy lito mamá…
      Bien hijo, vamos entonces – tomé su mochila.

Salimos y lo subí al auto, abroché su cinturón y partimos a la guardería en donde lo dejaría hasta que saliera del trabajo.

      ¿Te portarás bien hoy si?
      Si – sonrió como lo hace siempre
      Muy bien, ese es mi hombrecito – sonreí.

Me detuve afuera de esta y dejé a Osmar con las chicas que se encargan de cuidarlo, partí nuevamente en el auto hacia la empresa, encendí la radio y pude oír las noticias sobre el futbol, más bien dicho de las anotaciones que había echo Haner, me llenaba de orgullo oírlo en la radio o en televisión, podía decir sin más que él era mi hombre.

      Hola Lu – me saludó la fiel Mónica.
      Hola nena, vamos adentro ¿si? – sonreí.

Me siguió hasta la oficina y me entregó los papeles que Patricia me había dejado, me dio también le correo del día y le entregué el proyecto para que lo diese al idiota que se lo pidiese. Me dejó sola y comencé a pensar cosas, cosas que tal vez no requerían mi tiempo… pero que aún así me dieron mucho que pensar.
Un golpe en la puerta interrumpió mi trance.

      Brian ya llegó Lu – me sonrió Mónica.
      Bien – sonreí.

Quité el forro de mi cámara y partí al estudio del piso superior, caminé por ese pasillo frío adornado por los cuadros más representativos que alguna vez ha destacado a la empresa y que sí, la mayoría eran fotografiados por mí… el último a la derecha era de Nixie, uno  de sus primeros trabajos conmigo, sonreí y entré al estudio.

      Hola nenaza – rió Brian saboreando sus labios.
      Hola extraño jugador que debe recordar que estoy en mi trabajo – reí.
      Cierto, lo siento – rió rascando su nuca.
      Ponte la ropa que está allá atrás y vuelve conmigo ¿si? – sonreí.
      Está bien

Asintió y se fue atrás como se lo pedí, en unos instantes aparecieron las chicas que traían los balones con los que debía fotografiar a mi prometido, los dejaron en su lugar y apareció Mónica con el teléfono, acelerada.

      Lu, te llaman por teléfono – dijo con los ojos muy abiertos.
      Diles que se esperen, estoy ocupada
      Es urgente, es sobre tu hijo – dijo seria.
      Atiéndelos, de verdad quiero hacer este trabajo – mordí mi labio.
      Bien – suspiró.

Salió del lugar y apareció Brian con su torso semidesnudo, le entregué los balones y le pedí que posara muy sexy mostrando su torso, para poder promocionar estas cosas se debe ver bien… ¿no?

      Atrápame con tu mirada nene – reía mientras me movía con la cámara.
      ¿Así, jefa? – sonrió sexy.

Este hombre hacía que me hirviera la sangre sea como sea, no se necesitaban morisquetas para decirle que mi cuerpo lo deseaba, pero debía respetar mi puesto de trabajo, más que mal ahora había más ojos observando mi trabajo… y si quiero mantenerlo debo demostrar que lo merezco.
Pasamos una media hora haciendo las fotos, cuando llegó la hora del descanso Mónica volvió a insistir con el teléfono.

      Lu…
      Está bien, ya voy – dije molesta.

Tomé el teléfono y contesté disgustada.

      Diga…
      ¿Señora Lu Sullivan?
      Si, soy yo ¿Qué sucede?
      Su hermano acaba de… más bien dicho hace más de media hora que se llevó a su hijo de la guardería, solo quería avisarle
      ¿Hermano? Yo no tengo hermano, no aquí – dije extrañada.
      Que raro, él me dijo que era su hermano y que le había avisado que hoy él se llevaría a Osmar… - dijo tétricamente.
      ¡¿Qué?! – grité preocupada.
      Será mejor que venga para acá… creo que ha habido un terrible error…
      Claro que si, voy para allá – corté acelerada.

Dejé la cámara sobre la mesa que allí había, Brian me miró preocupado, me detuvo y comencé a llorar…

      ¿Qué paso mi amor?
      Osmar… Alguien se hizo pasar por mi hermano y se lo llevó – me faltaba el aire.
      ¿Qué? – dijo asombrado.
      Mónica dile a Patricia que tuve que salir, es urgente… dile por último que me llame
      Está bien…

Brian se puso una remera que tenía a mano y bajamos al estacionamiento para subir a mi auto, él manejó hasta la guardería, mis nervios estaban destrozados… como siempre yo ya estaba imaginando lo peor.
Bajamos del auto, acelerados y corrimos a la puerta de la guardería, tocamos el timbre y nos abrió la encargada.

      Pasen por favor – dijo angustiada.
      ¿Cómo dejaron que se llevara a mi hijo? – grité nerviosa.
      Señora, nosotros confiamos en que él era su hermano, nos dio datos incluso que nosotros pensamos eran confidenciales…
      ¿Confidenciales? ¿A que se refiere? – fruncí el seño.

Brian me miró asombrado, con su boca semiabierta.

      Nos dio la dirección de su casa y donde trabaja, incluso comentó que le gustaba mucho la cerveza… aunque fue muy extraño
      ¿Cerveza…? Ya se quién es…

Me levanté acelerada y corrí al auto, encendí al motor y dejé atrás a Brian y a esa señora, me dirigí a toda velocidad a la antigua casa que compartí alguna vez con aquel hombre, era el lugar en donde se suponía que hoy residía… La angustia la llevaba toda en la garganta, era un nudo poderoso y estrangulador, mis manos tiritaban de solo imaginar que ese tipo le había puesto las manos encima a mi pequeño.
Detuve el auto abruptamente y bajé ferozmente, caminé a la puerta y comencé a golpearla para que alguien abriera… hasta que así ocurrió.

      ¡¿Dónde está mi hijo Jacoby?! – grité histérica.
      Tranquila nena, no sé de que hablas – sonrió extrañado.
      ¡Como que no sabes de que hablo! – lo empujé y entré en su casa.

Encontré en el comedor a Corey escribiendo unas cosas en un libro, sonriente como hace tiempo que no lo veía, lo ignoré y entré a los cuartos de en fondo, abrí todas las habitaciones e incluso el baño… NADA. No había rastros de mi hijo por ningún lado, corrí al comedor en donde ambos estaban y tomé a Jacoby de su camisa y le grité en el rostro, desesperada.

      ¡Dime dónde tienes a mi hijo maldito hijo de perra! – mis ojos estaban a punto de romperse a llorar.
      ¿De qué estás hablando Lu? – dijo extrañado.
      ¿Desde cuando debemos cuidar a tu hijo nosotros? – dio Corey desde la mesa.
      ¿No lo tienes tú? – dije asombrada.
      ¿Por qué debería tenerlo yo? – dijo serio.
      Creo que te has equivocado otra vez – dijo irónico Corey.

Lo solté y pensé en todas las personas que me conocían desde hace años… nadie tenía en mente más que a Jacoby. Me tomé la cabeza con las manos, tenía una jaqueca enorme que me rompía la nuca y la frente a más no poder, me senté en el sofá de los chicos y comencé a llorar desesperada, el no tener a mi hijo me hacía sentir la peor madre del mundo…
Sentí como los dos idiotas me miraban, me sentí miserable por un minuto, hasta que mi celular sonó.

      ¿Diga? – lloriqueé.
      Lu, necesito que vengas a la empresa de inmediato – era Patricia.
      ¿Qué quieres?
      Hay un sujeto con tu hijo aquí preguntando por ti… - dijo molesta.
      ¿Con mi hijo? – abrí mis ojos grandes.
      Sí, con el mismo que andas buscando ¿puedes dignarte a aparecer?
      Está bien, voy para allá…

Corté y mientras salí de la casa de Taylor y Jacoby, marqué el número de Brian, abordé el auto y mientras los nervios me aterraban me contestó.

      Está en la empresa… no se con quién, pero ya lo encontramos mi amor – dije limpiando mis lagrimas.
      Voy para allá entonces – suspiró aliviado.

Corté y aceleré a 150 km/h. En cosa de unos pocos minutos llegué a dicha compañía, viendo la figura del alemán junto a mi hijo, en la sala de recepción. Toqué mi frente sin poder creerlo, pensé que era una mala broma…

      ¿Richard, que haces con mi hijo? – dije atónita.
      Quería darte una sorpresa… Pero veo que no te ha gustado…
      ¿Cómo me va a gustar? ¡Me llamaron diciendo que alguien se había llevado a mi hijo! ¿Cómo crees que están mis nervios? – grité enojada.

Abracé al pequeño y lo tomé entre mis brazos.

      No pensé que se armaría un lío como este… lo siento mucho Lu, solo quería verte y no sé, pensé que traer a Osmar para llevarte a casa sería una linda sorpresa – dijo apenado.
      Pues a veces no tienes buenas ideas Richard…

Caminé a mi oficina, dejándolo atrás… ignorando lo que tenía para decirme, sentí como Brian lo saludó alegre, como siempre se han llevado bien, no dudaría de su buena voluntad; pero que hoy me había traído un gran susto.
Entré en mi oficina y no solté a mi hijo, sentía que me lo habían quitado por unos minutos, que ya no me pertenecía… cosa que era falsa, porque él siempre estará en mí.

      No vuelvas a hacerme algo como esto Osmar… nunca más – lo abracé con fuerza.
      Yo nudca te dejaré má- apretó con fuerza sus bracitos.
      Eso espero mi amor, eso espero…

En un frío silencio nos mantuvimos allí, un momento que se me hizo casi eterno, sentí como la atmósfera me rodeaba de un mal sabor, como alguien más se sumaba a nuestro abrazo, quizá ese alguien no era más que Brian pero que sin embargo, me estaba robando algo más que el alma… algo más que mi propia vida, me estaba quitando a mi hijo.