miércoles, 31 de agosto de 2011

Capitulo 90

• Narra Lu.

Ya hace una semana que nos habíamos vuelto a California, lugar que bien me ha tratado, me di cuenta de que Alemania no era para mi, ni mucho menos ese tipo de gente. Me hizo pensar mucho, quizá más de lo debido, pero si algo tengo en claro… que nada puede derrotarme.

      Me alegra que estés de regreso Lu – decía Patricia monitoreando mi trabajo.
      Eres como una madre para mi, no podía dejarme mandonear por otros sujetos Patricia – sonreí trazando líneas sobre mi escritorio.
      ¿Cuándo vuelve tu chica?
      No se si vuelva querida, ahora tiene una carrera musical… no tengo la menor idea si querrá volver a modelar – levanté mis cejas mirándola.
      Vaya, si que supo aprovechar su ida de aquí… ¿desde cuando que decidió hacer todo eso? – dijo asombrada.
      Pues verás Patricia, ella tenía un don que nunca nadie aquí supo apreciar, allá en Alemania se le abrieron las puertas y ¿sabes? Tus colegas son unos idiotas, los ejecutivos decían que era una mala modelo – dije molesta
      ¡Pero si ella es una de las mejores! – dijo atónita
      Claro que lo sé, pero ellos querían anoréxicas y feas, no saben valorar lo bueno – bufé.
      Como sea, ¿estas lista para comenzar con proyectos? Ahora tienes competencia, no eh perdido el tiempo que estuviste afuera.

Me puse de pie frente al escritorio para verla de frente, asombrada por lo que acababa de decir. Yo soy la mejor fotógrafa, odio tener competencia porque siempre los termino arruinando y ellos quedan con problemas de autoestima. Como sea, volvería a recuperar mi renombre en esta gran empresa, por algo eh vuelto…

      ¿Si? ¿Quién es? – sonreí
      Se llama Thomas, es un newyorkino que llegó hace dos meses, es realmente asombroso su trabajo, deberás trabajar duro para alcanzar su nivel Sullivan – levantó sus cejas sobre sus gafas.
      Que cosas dices Patricia, pareciera que no me conocieras, yo puedo ser la mejor sin el mínimo esfuerzo – reí.
      No digas esas cosas, desde que te fuiste, nuestras ventas bajaron y toda la garantía la tiene él… la gente lo adora
      Si claro, como digas – bufé terminando el proyecto.
      ¿Celosa? – rió
      ¿Yo? Que poco me conoces – mentí — Toma, ya terminé, preséntaselo a Pablo y ve si le gusta el bosquejo para el fondo, y que prepare a las chicas ¿si?
      Tu no cambias… - negó con su cabeza riendo.
      Claro que no, solo tengo un hijo y voy a casarme, pero sigo siendo la misma para tu mala suerte querida – reí.
      Ya me voy, se lo entrego a Pablo y vas al estudio… te quiero trabajando ya. No porque vengas del viejo continente te trataré diferente eh…
      Si, como digas – sonreí ampliamente.

Salió de mi oficina con el folleto en la mano, me senté en mi gran silla y comencé a girar recordando los viejos tiempos aquí.
Comencé a cantar  Fall to pieces de Velvet Revolver, una gran canción que siempre me ha gustado… su ritmo era pegajoso y melancólico… tanto que recordé a Jacoby.

      ¿Dónde estarás idiota…? – sonreí.

Las cosas han cambiado tanto, pero siempre es por algo. Sonó mi teléfono, me extrañé un poco que sonara, porque solamente hace unos días había vuelto…

      ¿hola? – dije con un poco de miedo
      ¿Lu? – era Richard.

Me asombré bastante, era muy extraño su llamado…

      ¿Richard? – alcé la voz.
      Si, ¿Cómo estás? – sentí una sonrisa
      Bien, volviendo al trabajo… ¿y tú?
      También, reabriendo el bar aquí en California… Quería saber si te gustaría pasar aquí cuando salgas del trabajo…
      Oh no lo sé Richard – dudé — Tengo mucho trabajo y tenía planes con Brian, ¿te parece otro día? Así tenemos tiempo para charlar…

Hubo un silencio molesto, no me gustaba como eso pintaba. No quería verlo, recordando por todo lo que tuvimos que pasar, y ahora que todo iba bien… no quería arruinarlo con falsas expectativas.

      Está bien… ¿has sabido algo de Nixie…? – dijo apenado.
      No mi amor, no lo sé, hablé con ella hoy en la mañana, pero no me ha contado mucho de lo que ha hecho – mentí.
      Oh, está bien, cuídate Lu… nos vemos – dijo en un crudo tono.
      Cuídate Richard, que estés bien – corté.

Dejé el teléfono donde corresponde, caminé al estudio en donde debía estar. Aplaudí y aparecieron las chicas, unos rostros nuevos llamaron mi atención, vi a una niña de cabello rojizo, me recordó tanto a Nixie, era pequeña, delgada y muy pálida… era reciente adquisición de la oficina. Sonreí y le pedí que se acercase.

      ¿Cómo te llamas? – sonreí acariciando su cabello.
      Cristina… - dijo tímida.
      Vaya, quiero que seas el rostro principal hoy… ¿está bien?
      ¿Yo? – dijo sin poder creerlo.
      Claro, es hora de que tengamos rostros nuevos y alegres en este proyecto ¿estás de acuerdo?
      Claro, estoy de acuerdo – sonrió mostrándome su dentadura.
      ¡Vamos niñas, a posición! – grité mientras aplaudía.

Capturé sus curvas en ropa deportiva, era un anuncio para la compañía de Adidas, en una donde también debía fotografiar a Brian, porque sí… él ya era un jugador internacional con su nombre bien ganado. Hacia mucho tiempo que no capturaba cuerpos, en Europa me mantenían dibujando y arreglando maquetas en miniaturas, pero hoy mis brazos terminaron agotados… más de lo que pensé. Pasaron dos horas en las que trabajamos con los chicos, las sonrisas de las niñas me mantenían bien, feliz de volver aquí… hasta que un sujeto lo arruinó todo.

      Pero que mala calidad de posiciones…
      ¿Qué te sucede? – dije molesta.

Dicho sujeto era él, Thomas, el nuevo…

      Veo que eres el engendro nuevo – reí con mi cámara colgando de mi cuello.
      ¿Perdón? – hizo una mueca amanerada.
      Soy Lu, tu debe ser Thomas, a juzgar por lo egocéntrico que eres, pero te digo algo muchacho… nunca podrás superarme.
      Claro, como digas anciana… como digas – rió burlón.
      ¿Cómo me llamaste? – dije molesta.
      Anciana, eso eres…
      Juro que te golpearé algún día…
      ¡Basta chicos! – gritó Patricia poniendo orden.
      Saca a tu Barbie de encima, o juro que le rompo la cara – dije apuntando al sujeto.
      Tranquila Lu, esa no es manera de presentarse.

El sujeto me había caído como el demonio, ¿Quién se creía que era para llamarme así? Y mucho menos de menospreciar mi trabajo… aquí, inicia la guerra.

Capitulo 89


Narra Nixie

(Sonido de guitarras en su celular)

    ¿Nixie?
    ¿Quién habla?
    ¿Tan rápido te olvidaste de mi voz? – su risa era imposible de olvidar
    ¿Por qué llamas a estas horas?

Mi cuerpo estaba cansado, tirado sobre la cama, semidesnuda me descubrí para caminar al baño y poder mojar mi rostro…su voz aun se escuchaba…y su respiración

    Dime… ¿Aun sigues en Alemania?
    Si…
    Me gustaría salir contigo, si no te molesta
    ¿Y para que? – reí al regresar a la cama
    Solo quiero despedirme de ti
    ¿despedirte? ¿te vas?

No se porque rayos de me bajó la sangre a los talones, sintiendo que si él se iba…me dejaría vacía a pesar de que…mi relación estaba con Dero…aunque no manteníamos nada serio…él y yo parecíamos pareja…
    Si, quizá en una semana me regreso a California, no tiene sentido quedarme en un lugar al que no pertenezco
    Bueno…tienes razón – sonreí
    ¿entonces que dices, lindura?...
    De acuerdo…
    Paso por ti mañana…

Colgué…mi sonrisa se explayó en el techo, estaba ansiosa por verlo, y de seguro me iba a poner algo lindo con que impresionarlo y darle mi último adiós…pues estaba decidida a quedarme con Dero aquí…en Alemania…me di una ducha y alcé el celular para marcar su número…

    ¿Diga?
    Hola, señorita gerente de gran empresa – rió
    Calla, Nixie
    Te extraño
    ¡¡Owww mi cielo!! No me digas eso que ahora mismo me regreso a Alemania
    No se como pudiste irte así…
    Sabes que no iba a soportar mas en ese lugar – asentí, obvio no me veía ¿Ustedes no van a hacerlo?
    No lo se, Dero no esta convencido de irse a un lugar ajeno a él ¬¬
    ¡¡Ba!! ¿Y tu si tienes que quedarte en un Lujar ajeno a ti? ¬¬ que hombre
    Bueno…el hombre es idiota por naturaleza
    Cierto

Las dos reímos un momento, dejé mis piernas cruzadas sobre el sofá, el antiguo departamento de Lu lo dejó en mis manos…era amplio y cómodo…

    Bueno el motivo de mi llamada es por lo siguiente…
    Suelta la sopa, princesa
    Saldré con Corey
    ¡¡Ah bueno!! – rió de nuevo — ¿Y que tienes pensado?
    Solo charlar…
    No te creo
    Bueno…no se que valla a pasar, sabes que…a Corey le tengo un cariño enorme
    Lo se…pero ten cuidado nena, debes saber elegir con quien quedarte

Su voz era seria, quizá estaba en la oficina…o quizá estaba manejando…

    Ya lo se, Sullivan – bufé mirando el suelo
    Tu decides, yo ya lo hice
    ¿Enserio? ¿Qué pasó con tu camarero sexy?
    ¿Phil? AJAJA ese pobre diablo le dio miedo el saber que tengo un hijo, que estaba por casarme y cuando me cachó teniendo relaciones con Brian en el auto – reía como loca
    ¡¡Santo dios!!
    Calla que tu has hecho cosas peores
    De acuerdo, me callo – reí
    Primor, debo colgar…tengo algunos idiotas que entrenar – dijo riendo
    De a cuerdo, te amo…
    Y yo a ti, pequeña

Colgó y sonreí…hablé con Dero mas tarde, y bueno que no lo vería como en 3 días, eso me daba esperanzas de poder dejar que Corey se quede en casa…mañana por la noche, aun así la niña, Amara…se quedaría con su padre…por lo que estaríamos solos un par de días…yo y Corey…me coloqué unos lindos jeans rotos de los muslos, unos botines negros con tacón, una blusa del mismo color y un saco elegante, mi cabello suelto a los lados, lacio caía por mis hombros, me maquillé linda…y listo…toda una mujer para un atractivo hombre…tocaron el timbre y sin mas, caminé como toda una chica sensual…yo no se para que si no me iba a ver…en fin, abrí la puerta y ahí estaba

    O.O Wow… ¿desde cuando vistes así?
    A vamos, no voy a vestirme como una baga todo el tiempo ¿O si?
    Me agrada eso – sonrió y besó mis labios suavemente
    ¿Qué fue eso? – dije indiferente, actuando
    Un beso ¿quieres otro? – sonrió

Su sonrisa era mi maldita debilidad, su voz masculina era cada ves mas grabe y sexy en mi cabeza, retumbaba en mis hormonas despertándolas todas por completo, lo miré y sus inmensos ojos azules me pedían un poco mas…

    ¿quieres pasar?
    ¿Nos quedamos aquí, o quieres salir?
    Bueno no lo se – me hice la tonta
    Tengo una idea

Esperé a que prosiguiera, pero me empujó adentro, cerró la puerta y pegó mi espalda a la misma, acorralándome al posar sus brazos a los costados de mi cabeza, abrí de mas los ojos…como si apenas nos conociéramos…como si apenas estuviéramos por salir…sus labios impactaron con los míos, y yo…claro que no me resistí, el aire caliente salió por mi nariz chocando en su mejilla…mis manos se quedaron intactas y su lengua atravesó la barrera de mis dientes…despertando a la mía de un shock, no podíamos creer ambas que esto estuviera pasando…y me encantaba romper las reglas. Por fin mis manos reaccionaron al tomar sus mejillas, y su boca no paraba de cerrar y abrirse en la mía…dándome ese calor que necesitaba que necesitaba y mas de su persona…

    ¿Qué te parece si tu y yo nos vamos a caminar, y egresamos para terminar esto?
    Eres malo, rubio
    Siempre te a encantado eso de mi

Mordí mi labio inferior no pudiendo evitarlo…este hombre me tenía mal…desde el primer momento en el que me perdí en su seductiva sonrisa y sus ojos brillantes…como ahora mismo…


    ¿Qu…qué haces? – dije jadeando en su boca
    ¿Qué hago?...trato de recordar viejos tiempos

Lamió mi oído como nunca jamás lo había sentido, mordisqueando el lóbulo con algo de fuerza…su mano se había escurrido por mis pantalones, no se en que momento me quitó el botón y bajó el cierre del mismo, sus dedos yacían en el interior de mis pantaletas, acariciando mi miembro femenino, haciéndome temblar hasta la punta de mis cabellos…abrí mi boca, dándole el permiso de que me besara, no podía soportar tanta adrenalina…

    ¿Qué no…íbamos a…salir primero? – gemí como una tonta
    ¿Qué no te está gustando?

Lamía mis labios, mi mentón hasta morder mi cuello, sus dos dedos medios se introducían, penetrando mis cavidad vaginal hasta donde toparan los mismos, rozando y buscando el punto sensible en mi interior…

    ¡¡Por Dios, Corey!!
    Creo que no vamos a salir a ningún lado

Su voz me estaba matando por dentro…y yo accedí a quedarnos en casa…disfrutando de una velada…que quizá no se vuelva a repetir

martes, 30 de agosto de 2011

Capitulo 88


• Narra Brian.

Luego de unas copas de más, un baile sabroso en la sala y que luego de un rato James, un amigo, se llevara a Osmar con él… partimos al living para relajarnos con un coctel de camarones. Su sonrisa me llenaba de vida, como desde el primer momento que la vi, nunca quise dejarla… y aún mantengo esa decisión. Han pasado 15 meses desde que estamos juntos, y esta era una manera de celebrarlo… nuestra boda aún no se concretaba, pero el matrimonio es tan solo una unión que te da el estado, en verdad no se necesita algo así para saber lo enamorado que estás de la persona que tienes a tu lado.

      Estás preciosa, ¿lo sabias? – acaricié su pierna con mis dedos.
      Que galán estás hoy Brian, eso me gusta…

Ella estaba sentada en el sofá frente a mi, dejando sus piernas frente a mis ojos… yo estaba recostado en el suelo, observándola atento como me gustaba; ella era digna de toda mi templanza, ¿Cómo no? si es una bella mujer, la más linda de todo el mundo.

      No soy galán, soy sincero mi amor… eres tan bella
      Eres tan dulce Brian – gritó apretándome las mejillas.
      Hey, no es para tanto – bufé riendo.
      Tú eres el hombre más maravilloso que he conocido, y no quiero dejarte nunca – me sonrió como lo hace siempre.
      ¿Lo dices en serio? ¿Aunque me huelan los pies?
      Claro que sí, hablo en serio – rió.
      Eso no me convence mucho – reí.
      Es que… hay dios, ¡te amo! – miró el techo.

Me puse coqueto, esta mujer me excitaba tan solo con decirme que me amaba… lamí su pierna desnuda desde abajo hasta su rodilla flectada; me miró sonriente, con esos ojos llenos de ternura incontenible. Me puse de pie y ella se echó para atrás cuando mis carnosos labios hicieron contacto con los suyos de una manera única, me encantaba sentirla mía…
Eran quizá las 22:00 horas y ambos estábamos semidesnudos allí en la sala de nuestra gran casa, mis manos acariciaban sus suaves muslos que estaban descubiertos gracias a la corta falda que ese día llevaba puesta, subí mi traviesa mano hasta su pantaleta bien apretada, la hice a un lado y acaricié su suave órgano reproductor, por donde hace pocos meses había nacido mi pequeño bebé.

      Brian… – susurró.

No dije nada, solo quería aprovechar todo momento con ella, estaba muy trabajólica y casi ni estaba en casa para mi, sus problemas me importan, pero no siempre tenia tiempo para nosotros… y hoy era el momento de saldar cuentas.
Mi lengua jugueteaba salvajemente dentro de su boca, mientras que con sus manos se sujetaba del cómodo sofá, entre mis piernas estaba creciendo un bultito… que comenzaba a desesperarme; quité mi camisa con su ayuda… le gustaba juguetear en mi pecho, con mis pezones.

      Miren lo que tenemos aquí – rió lamiendo mi pecho.
      Aún no sé porque te gusta tanto lamer mi pecho nena – sonreí mirándola.
      Pues es sabroso, como todo tu cuerpo – besó mis labios para silenciarme.

Comencé a besarla con más pasión, sentía como mi sangre comenzaba a hervir a medida que sus besos me deleitaban; acaricie y apreté su enorme trasero, esos glúteos sabrosos y suaves, quité la maldita falda, lo único que hacía era estorbar. Mis manos acariciaron su espalda baja, subiendo poco a poco esa sexy camisa que traía puesta, sentir su piel en mis manos me hacía el hombre más afortunado del planeta…

      ¿Por qué no vamos arriba? – murmuró mientras desabrochaba mis pantalones.
      No, mejor aquí… intentemos algo nuevo – reí con mi lengua entre sus dientes.
      Que bárbaro eres…
      Pero te gusta – sonreí.

Guardó silencio una vez más, mis manos aún estaba en su espalda, ella estaba sobre mi, y mi parte trasera hacia contacto con el sofá; comenzó a lamer mi pecho una vez más, haciendo que cerrase los ojos y estos apuntasen al blanco techo, quitó mis pantalones por completo con una rapidez asombrosa… y mordió levemente el bulto que había dentro de mis boxer.

      Ten cuidado… es zona peligrosa – reí mirándola desde arriba.

Se quitó la camisa sola, y se lanzó como una fiera sobre mí; sus labios se abrían y cerraban dejando pasar su aire caliente y su deliciosa carnosidad, nuestras lenguas jugaban entre la saliva de ambos, se mezclaban haciéndose una sola… el roce de pieles internos era lo mejor que podía haber sentido. Apreté con mas fuerza sus nalgas descubiertas, me gustaba tocar su trasero bien marcado, meter mis manos por entre su ropa interior era lo mejor.
Ambos semidesnudos, nuestros cuerpos excitados ya pedían más, sus labios besaron todo mi torso de una manera exquisita; no quise esperar más y bajé lentamente su pantaleta, rozando por completo cada una de sus piernas, su piel… era como suaves pétalos de rosa, ella rió traviesa, su corpiño ya estaba afuera, pues… lo quité en cuanto se quitó la camisa, amo ver sus pechos… son armónicos y los más bellos que haya visto.
Ella sonreía en todo momento, parecía que le gustaba todo lo que estaba haciendo, aunque siendo sincero parecía un completo pervertido, como sea, no soporté más y me quité yo solo mi propio boxer, esta chica me estaba haciendo sudar de una manera increíble, quería tenerla solo para mí y me tentaba con esa sonrisita angelical que tanto la destaca. Acaricié sus caderas cuando se abrió de piernas para acomodarse sobre mi pene eréctil. La mire desde la poca lejanía que nuestros rostros poseían, ella en posición vertical para hacer presión sobre mi abdomen mientras mi pequeño amigo se introducía en su vagina, suave y delicada.
La manera en que dio ese primer gemido, fue excitante. Cerró sus ojos y con su boca semiabierta expulsó un corto aire caliente que la hizo echar la cabeza hacia atrás, sentí la presión que apretaba mi miembro, me hizo cerrar los ojos e imitar a Lu, lo primero siempre es lo mejor… Y así comenzamos.

      Oh… ¡¡¡Brian!!! – gritó.
      Si, nena… dame lo que quiero – reí gimiendo.

Sonrió con esas cosas que suelo decirle, pero se sentía bien. Su cuerpo moviéndose sobre el mío, nuestras pelvis chocando en un leve contorneo de caderas, sentía como su entrepierna me agradecía todo lo que estaba haciendo… Mis manos sobre su cintura me hacían sentir poderoso, un deleite como estos no se tenía todos los días.
Aumenté la velocidad poco a poco, no sé porque, pero ya estaba un poco agotado, creo que estoy perdiendo la practica con esto… Como sea, sus gemidos se fueron transformando en gritos a medida que penetraba en su interior, y sí, también apretaba sus nalgas, Oh sí… ¡como no hacerlo!
Sus manos rasguñaban mi pecho y eso me excitaba aún más, estaba echa una real fiera y eso me gustaba, sus cabellos ondulados saltaban a medida que quería más adentro mi pene en su interior, la forma en que movía su vientre me hacía enloquecer por completo… la presión aumentaba cada vez más, de a poco fui sintiendo su liquidó lubricar mi miembro en su interior, eso me hizo ir más pero más rápido… lo que significó que sus gritos deleitaron en la habitación.
Minuto tras minuto, la situación mejoraba, yo daba lo mejor de mí para aprovechar esta bella situación con mi amada, le  entregué lo que tanto le gusta… una buena noche de pasión sexual. Hubiese querido seguir, pero el cansancio me agotó muy rápido. Sin darnos cuenta, llegamos al orgasmo más rápido de lo que creímos, ya era bien tarde, no se como pasó el tiempo tan rápido…

      ¡¡Dios!! – gritó desde lo más profundo de su ser.
      ¡¡Oh, Lu!!

La presión era demasiada, se sentía realmente bien, nuestros líquidos se mezclaron en ambas entrepiernas, dejando todo a la imaginación. Lu se lanzó al suelo, y ya estaba yo lo bastante excitado como para seguir una siguiente ronda, y así lo hice… calló al suelo y yo sobre ella… haciendo perdurar este bello momento.
Unas cuantas veces hicimos el amor, sobre el sofá… también dos veces en el suelo… y luego la llevé al cuarto para aprovechar nuestro aposentos bien merecidos. Cuerpos sudados, excitación por montón y solo una frase pudo contentarme…

      Te amo Brian…

domingo, 28 de agosto de 2011

Capitulo 87


Narra Corey

El sonido de la máquina de afeitar estaba relajando mis sentidos cuando la pasaba con cuidado sobre mi cabeza…dejando caer los rubios por mis hombros, había épocas en que me gustaba sentir el cabello largo y otras en las que no mucho por lo cual me dejaba medio calvo…solo una toalla en mi cadera y descalzo en el suelo me hacía sentir cómodo en el baño estando a solas…no se a donde mierdas se había ido mi compañero de cuarto cuando no se presentaba una esperanza para él…pero para mi, quizá si…hoy me vería con el idiota de Richard…no se que pretende para que nos veamos y “charlemos” como si fuéramos viejos amigos…mas bien me daban ganas de tener otra de esas rachas en las que nos encantaba jugar a las luchitas y ver quien ganaba el premio mayor…

    Era emocionante – dije sonriendo al mirarme al espejo

Terminé de afeitar mi rubia cabeza, me quité la toalla y, desnudo, caminé a mi habitación para vestirme como suelo hacerlo, el clima en Alemania era fresco siempre, así que coloqué mi sudadera y me puse una gorra en la cabeza, mis anteojos oscuros y al tomar la perilla sentí que alguien más la giró…

    ¿A dónde vas?
    Tengo una cita con el hombre mas sensual del mundo
    ¿Richard?
    Si, idiota…ya, la verdad sabes que soy curioso y me gusta saber los chismes que rondan por ahí…quiero saber que quiere y que es lo que tiene que decirme
    Vale ¿puedo ir?
    No ¬¬…además ¿Dónde estuviste?
    ¿Qué? ¿Ya eres mi madre?
    Vete a la mierda Jacoby

Caminé a su costado por aquel largo pasillo para irme de su persona

    ¿te espero a comer?

Reí por su comentario, salí del edificio y tomé un taxi, ya no estábamos tan mal económicamente, así que no me preocupaba por gastarlo en estas mierdas, igual…ya no iba a quedarme mucho tiempo por aquí…

    Una mesa para dos, por favor
    Claro que si, pase por aquí

Seguí a la chica que no poseía tan mala figura, y mas con el uniforme que las obligaban a usar, dejé mi mente dispersarse y me incluyó una mesa en el interior…

    ¿Disculpa?
    Si… ¿Qué sucede señor?
    Lo que pasa es que mi compañero y yo, quisiéramos tener algo mas abierto, ambos fumamos y bueno…aquí dentro no se puede
    De acuerdo, sígame por acá

Su sonrisa me daba entender la paciencia que se cargaba, quizá había mas estúpidos como yo que la hacían enojar…en fin, no quería pensar en la camarera…me indicó una mesa y me senté…

    ¿Qué nombre es el de su compañero
    Richard…Richard – susurraba, no sabía como mierdas se apellidaba, y le di vueltas y vueltas…hasta que recordé la carta — Richard Kruspe

Ella se fue y yo saqué un cigarrillo para comenzar esa mañana, el café sobre la taza, caliente pues el vapor escapaba por el aire fresco que rozaba mis mejillas… “espero no te tardes tanto, maldito alemán” dije para mi al seguir fumando y achicar mis ojos tras los lentes oscuros, el aire me estaba molestando un poco, pero prefería esto a no poder fumar…

    Hola

Escuché su voz…giré a verlo y ni siquiera me levanté para estrechar su mano, como era costumbre saludar a una persona…

    Llegas tarde – reclamé
    Lo lamento…gracias por venir
    Si bueno, directo al grano, alemán

Suspiró y amos poseíamos lentes oscuros, por una parte era bueno porque no quería ver sus estúpidos ojos, pero por otro lado me inquietaba que muecas estuviera haciendo con ellos al estar hablándome.

    De acuerdo – cruzó sus dedos sobre la mesa y pidió que le sirvieran café — solo para decirte la situación con Nixie
    Si, eso lo leí en la carta
    Es bueno saber que la leíste
    Si no, no estuviera aquí… ¿sabes? Tengo un límite de paciencia, no hablemos como si fuéramos viejos amigos, quiero largarme ya
    Como sea, rubio…la cosa es que quiero que ambos quedemos en un acuerdo
    ¿y cual es? – fumé
    Dejar a la chica en paz, ella ya tiene planes con el otro sujeto…y la verdad es que causarle problemas sería hacerle la vida imposible
    ¡¡vamos chico!! Si eso es lo que me encanta hacer ¿no lo notaste cuando ustedes dos salían?
    Estoy hablando enserio

Me acerqué encima de la mesa a quitarme los anteojos y mirar por sus lentes oscuros

    Yo también – sonreí — no me digas lo que tengo que hacer, Kruspe…
    Solo quiero que la dejes en paz
    Yo sabre lo que hago con mi vida
    ¿Qué quieres que te de a cambio?
    ¿De que rayos hablas? – le dije burlándome moviendo los brazos
    ¿Dinero, el pago de tu boleto de regreso? Dime que es lo que quieres para que la dejes en paz
    No quiero nada de ti, alemán…

Reí un rato mas al terminarme el cigarro, que por cierto casi me ahogo, pero lo dejé pasar…

    ¿Qué acaso ya olvidaste que con Lu querías hacer lo mismo?

Su cara cambió y no me dijo nada mas y yo prendí otro cigarrillo mas…

    ¡¡Mas café!! – grité y llegó la chica
    No entiendo a que punto vas
    ¡¡Vamos, Richard!! ¿Qué acaso no querías volver con ella?
    No cambiemos el tema, Taylor
    ¿sabes que? Esta charla es pérdida de tiempo, tu sabrás que haces con tu vida y yo con la mía, si te rindes es tu suerte porque yo no lo haré

Me levanté y me bebí la taza completa y le sonreí

    Gracias por el café

Caminé por el pasillo con el cigarro en la boca, me despedí de aquella linda camarera y caminé de regreso al departamento, dejé llevarme por los pies, sentir lo fresco de esta ciudad, tratando de que se me pegue algo lindo de esto…mi camino y suerte iban a cambiar…de eso no me cabía la menor duda…