domingo, 28 de agosto de 2011

Capitulo 87


Narra Corey

El sonido de la máquina de afeitar estaba relajando mis sentidos cuando la pasaba con cuidado sobre mi cabeza…dejando caer los rubios por mis hombros, había épocas en que me gustaba sentir el cabello largo y otras en las que no mucho por lo cual me dejaba medio calvo…solo una toalla en mi cadera y descalzo en el suelo me hacía sentir cómodo en el baño estando a solas…no se a donde mierdas se había ido mi compañero de cuarto cuando no se presentaba una esperanza para él…pero para mi, quizá si…hoy me vería con el idiota de Richard…no se que pretende para que nos veamos y “charlemos” como si fuéramos viejos amigos…mas bien me daban ganas de tener otra de esas rachas en las que nos encantaba jugar a las luchitas y ver quien ganaba el premio mayor…

    Era emocionante – dije sonriendo al mirarme al espejo

Terminé de afeitar mi rubia cabeza, me quité la toalla y, desnudo, caminé a mi habitación para vestirme como suelo hacerlo, el clima en Alemania era fresco siempre, así que coloqué mi sudadera y me puse una gorra en la cabeza, mis anteojos oscuros y al tomar la perilla sentí que alguien más la giró…

    ¿A dónde vas?
    Tengo una cita con el hombre mas sensual del mundo
    ¿Richard?
    Si, idiota…ya, la verdad sabes que soy curioso y me gusta saber los chismes que rondan por ahí…quiero saber que quiere y que es lo que tiene que decirme
    Vale ¿puedo ir?
    No ¬¬…además ¿Dónde estuviste?
    ¿Qué? ¿Ya eres mi madre?
    Vete a la mierda Jacoby

Caminé a su costado por aquel largo pasillo para irme de su persona

    ¿te espero a comer?

Reí por su comentario, salí del edificio y tomé un taxi, ya no estábamos tan mal económicamente, así que no me preocupaba por gastarlo en estas mierdas, igual…ya no iba a quedarme mucho tiempo por aquí…

    Una mesa para dos, por favor
    Claro que si, pase por aquí

Seguí a la chica que no poseía tan mala figura, y mas con el uniforme que las obligaban a usar, dejé mi mente dispersarse y me incluyó una mesa en el interior…

    ¿Disculpa?
    Si… ¿Qué sucede señor?
    Lo que pasa es que mi compañero y yo, quisiéramos tener algo mas abierto, ambos fumamos y bueno…aquí dentro no se puede
    De acuerdo, sígame por acá

Su sonrisa me daba entender la paciencia que se cargaba, quizá había mas estúpidos como yo que la hacían enojar…en fin, no quería pensar en la camarera…me indicó una mesa y me senté…

    ¿Qué nombre es el de su compañero
    Richard…Richard – susurraba, no sabía como mierdas se apellidaba, y le di vueltas y vueltas…hasta que recordé la carta — Richard Kruspe

Ella se fue y yo saqué un cigarrillo para comenzar esa mañana, el café sobre la taza, caliente pues el vapor escapaba por el aire fresco que rozaba mis mejillas… “espero no te tardes tanto, maldito alemán” dije para mi al seguir fumando y achicar mis ojos tras los lentes oscuros, el aire me estaba molestando un poco, pero prefería esto a no poder fumar…

    Hola

Escuché su voz…giré a verlo y ni siquiera me levanté para estrechar su mano, como era costumbre saludar a una persona…

    Llegas tarde – reclamé
    Lo lamento…gracias por venir
    Si bueno, directo al grano, alemán

Suspiró y amos poseíamos lentes oscuros, por una parte era bueno porque no quería ver sus estúpidos ojos, pero por otro lado me inquietaba que muecas estuviera haciendo con ellos al estar hablándome.

    De acuerdo – cruzó sus dedos sobre la mesa y pidió que le sirvieran café — solo para decirte la situación con Nixie
    Si, eso lo leí en la carta
    Es bueno saber que la leíste
    Si no, no estuviera aquí… ¿sabes? Tengo un límite de paciencia, no hablemos como si fuéramos viejos amigos, quiero largarme ya
    Como sea, rubio…la cosa es que quiero que ambos quedemos en un acuerdo
    ¿y cual es? – fumé
    Dejar a la chica en paz, ella ya tiene planes con el otro sujeto…y la verdad es que causarle problemas sería hacerle la vida imposible
    ¡¡vamos chico!! Si eso es lo que me encanta hacer ¿no lo notaste cuando ustedes dos salían?
    Estoy hablando enserio

Me acerqué encima de la mesa a quitarme los anteojos y mirar por sus lentes oscuros

    Yo también – sonreí — no me digas lo que tengo que hacer, Kruspe…
    Solo quiero que la dejes en paz
    Yo sabre lo que hago con mi vida
    ¿Qué quieres que te de a cambio?
    ¿De que rayos hablas? – le dije burlándome moviendo los brazos
    ¿Dinero, el pago de tu boleto de regreso? Dime que es lo que quieres para que la dejes en paz
    No quiero nada de ti, alemán…

Reí un rato mas al terminarme el cigarro, que por cierto casi me ahogo, pero lo dejé pasar…

    ¿Qué acaso ya olvidaste que con Lu querías hacer lo mismo?

Su cara cambió y no me dijo nada mas y yo prendí otro cigarrillo mas…

    ¡¡Mas café!! – grité y llegó la chica
    No entiendo a que punto vas
    ¡¡Vamos, Richard!! ¿Qué acaso no querías volver con ella?
    No cambiemos el tema, Taylor
    ¿sabes que? Esta charla es pérdida de tiempo, tu sabrás que haces con tu vida y yo con la mía, si te rindes es tu suerte porque yo no lo haré

Me levanté y me bebí la taza completa y le sonreí

    Gracias por el café

Caminé por el pasillo con el cigarro en la boca, me despedí de aquella linda camarera y caminé de regreso al departamento, dejé llevarme por los pies, sentir lo fresco de esta ciudad, tratando de que se me pegue algo lindo de esto…mi camino y suerte iban a cambiar…de eso no me cabía la menor duda…

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