• Narra Dero
22 años atrás
En el cuarto, por lo general siempre estaba solo por lo que me puse a practicar la batería…mi madre y mi padre habían salido a un ligero mandado y yo me aloqué con la música mientras mis brazos se movían solos cuando mis manos sostenían aquellas baquetas…
— ¿Quieres bajarle a la música? – dijo en tono bromista y con media sonrisa
— ¡¡Richard!! No te esperaba aquí tan pronto
Mi sonrisa se hizo cada ves mas grande cuando sus brazos me rodearon y sonreí al palmear mi espalda
— ¿Cómo le ha ido a mi hermano menor?
— Mis padres son insoportables
— No están ¿acaso los has matado ya?
— No pude evitarlo – sonreí y él también — al menos con que estés tu aquí me hace sentir bien
— Eso me alegra ¿quieres salir? Me quedé de ver con un agente en un café…de ahí podemos ir a ver si hay chicas disponibles jojojo
— ¿Qué no se supone que tu tienes novia?
— Tenía…la muy perra me dejó por el maestro de ciencias
— ¡¡AA QUE PERRA!!
— ¿ves? – palmeó de nuevo mi espalda — necesito despejarme y que mejor persona que sea con mi hermano
— Me daré un baño
— Te espero en la sala
Me quité la ropa casi volando, desnudo frente a la ducha puse algo de música fuerte para que fuera mas rápido, con la espuma en mi cuerpo, tocaba la batería invisible que portaba en la bañera. Terminé después de unos 15 minutos, me cambié como era mi costumbre: pantalones negros algo pegados a mis piernas, camisa blanca, chaqueta negra y mis tenis negros con algunos detalles en blanco, levanté mi cabello en forma de picos y me afeite, coloqué mis anteojos algo opacos y salí…
— Listo
— Todo un galán ¿Qué acaso no tienes novia?
— No, no tengo tiempo para eso
— De acuerdo…vámonos entonces
Subimos a su flamante auto, me asombré como un niño pequeño, apenas tenía 19 pero ya tenía la razón para saber cual era un verdadero auto, él sonrió y manejó rápido por las calles de Berlín, llegamos a un café algo enorme y me acomodé la chaqueta…muchas chicas que estaban con sus padres me miraban de lejos y yo les sonreía como un galán para tirarles al menos una falsa esperanza de tener oportunidad conmigo…
— Este es el trato…te doy las escrituras del bar viejo, pero tienes que terminar tu carrera, Richard – dijo aquel hombre algo maricón para verlo
— Estoy por terminar, solo necesito que me confirmes
— Necesitas darme un adelanto entonces…así quedará saldada solo para ti
Me miró algo nervioso y yo no entendía mucho
— Dame la mochila, Dero
— Si…claro
Se la entregué y ahí sacó un rollo de dinero, abrí de mas mis ojos y él sonrió dándome a entender que no me preocupara…se lo entregó y después de unas largas horas por fin nos encontrábamos sentados, en una barra de un lindo y prestigiado bar
— Que bendición ser mayor de edad
— Ni que lo digas – me sonrió al beber de su cerveza
— ¿Richard?
— ¿si?
— ¿de donde sacaste tanto dinero?
— Es un secreto
— Ya dime, no le diré a nadie…como le haces, no has terminado de estudiar y no trabajas ¬¬ ¿andas metido en algo?
— ¡¡claro que no!! – miró al frente y suspiró — robé la caja fuerte de tu padre
— ¡¡¿Qué mierdas?!! ¿Por qué hiciste eso? – me exalté
— Necesito tener mi propio local, Dero…terminar mi carrera y poder abrir en cualquier lugar, ser reconocido y ganar mas dinero, les pagaré después
— Pero si se dan cuenta…van a correrte de la casa
— Tengo donde quedarme
Mis ojos brillaron…pero por unas ligeras lágrimas que querían escurrir, él se dio cuenta y alzó su mano a rodear mis hombros
— Se que no quieres que me valla…pero tenemos que crecer, tu no puedes ser igual que yo…eres mi mejor amigo, mi hermano…Dero, a pesar de las fuertes peleas que tuvimos al principio…eres mi familia
— Lo se…
— Podrás ir a visitarme a mi casa de ves en cuando
— Eso sería grandioso
• Narra Richard
Al llegar a casa ya se lo que me esperaba…mi padrastro y mi madre me azotarían, si es posible, contra todos los muebles, no me importaba…tenía departamento, dinero y casi mi carrera terminada…estacioné el auto y bajamos Dero y yo al llegar, escuchaba los gritos de ambos adentro y no pude evitar sonreír, él entró primero…después yo…
— Buenas no…
No me dejaron terminar…la mano amplia de mi padrastro quedó marcada en mi mejilla, la cual tomé y lo miré con media sonrisa
— ¿Quién te crees para venir a robarme mi dinero? Eres un estúpido infeliz
— El dinero va y viene…no seas tan exagerado – dije tranquilo
— ¡¡Pero son ahorros!!
— Si claro, de la gente a la que le robas ¿no? Preferible que sirva de algo…no solo para tus gustos, viejo
— ¿Así as criado a este, idiota? – miró a mi madre
— No le digas así – dijo con miedo
— ¿ENCIMA LO DEFIENDES?
El golpe de su mano contra la suave y angelical mejilla de mi madre, retumbó en mi cerebro como una explosión nuclear, la sangre me hizo espuma del coraje que irradiaba en ese momento…lo empujé haciendo que cayera en el suelo y su cabeza golpeara el mueble de centro en la sala principal
— ¿Eres tan cobarde para venir a gritar y golpear a mi madre?
— Richard…no – Dero tenía miedo y levanté la mano
— No te acerques…enano – dije de cariño — esto es entre él y yo
El sujeto me tuvo miedo por unos minutos, antes de que quedara inconsciente por mis golpes en su rostro…era atlético y de mas, pero era pura máscara…no aguantaba golpes de un joven como lo era yo…agitado miré a mi madre que era protegida por los brazos de mi hermano…levanté el teléfono y llamé a la policía…en cuanto llegaran y tomaran nota me largaría de esta casa…el sujeto fue llevado a prisión…tenía un expediente el cual me ocuparía de leer mas tarde…mi madre y Dero tendrían tiempo para estar solo y quizá cambiarse de domicilio
— ¿Con quien te irás? – dijo preocupada mi madre
— Con Nina…me ha dado algo de dinero y terminaré la carrera
— Voy a extrañarte
— Y yo a ti, madre…cuida bien de él – apunté con la mirada a Dero
— Lo haré
La abracé con fuerza y me acerqué a él después…se aferró a mi como nunca y yo no lo soltaba para nada, largos minutos de despedida…hasta que me dispuse a tomar mis maletas…suspiré y me fui al taxi que me esperaba para ir a casa de mi hermana mayor…encamino fue largo pero sabía que desde este momento…no volvería a saber de ellos…jamás.
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