domingo, 19 de junio de 2011

Capitulo 71



Narra Nixie

Esa claridad y el sentirme realmente a gusto, me daban la sensación de ese bienestar que necesitaba después de tanta presión. Abrí mis ojos al explayarme en esa enorme cama, sintiéndome en la gloria…pude percibir que esta no era mi casa…por lo que me traté de levantarme lo antes posible…

    Tu no eres mi mami

Una pequeña voz me sacó de mis cabales y miré hacia abajo y toqué mi pecho

    Lo lamento – solo dije eso
    ¿Dónde esta?
    ¿Quién?
    Mi mamá – dijo con uno de sus dedos en la boca
    Pues…no lo se
    ¡¡¿Amara?!! – gritaron afuera, él estaba preocupado

Abrió la puerta y nos miró a ambas como teniendo una pequeña conversación, él la cargó y me miró sonrojado al acomodar el cabello de la pequeña rubia…

    ¿La has despertado, cariño?
    No, solo…
    No pasa nada, ella entró cuando estaba levantándome de la cama – dije para cortar

Los claros de sus ojos me miraron apenado y sonrió delicado al dedicarme un delicioso “buenos días” con su simple presencia…

    ¿Dormiste bien?
    De maravilla
    Me alegro ^^…te espero en la cocina, el desayuno esta listo
    De acuerdo, gracias

Se retiró con la niña en brazos, y yo me dispuse a meterme al sanitario que estaba dentro de la misma recámara. Me miré en el espejo, esa silueta que se estaba demacrando en mentiras…en sentimientos que no se si estaba permitido sentir…en fin, jamás me había sentido tan viva, y la idea de grabar ya no quitaba la sonrisa de mi boca…di unos pasos dudosos por los pasillos, queriendo recordar lo de la noche anterior, como es que había llegado a su habitación…y ahí los vi…sentados en la mesa jugando como si el fuece la madre…se veía realmente adorable…

    Perdón por interrumpir – dije con una sonrisa tímida
    Nada de eso, ven a desayunar

Acomodó a la niña en una periquera y yo me senté a su lado mirando a la mesa, sintiendo la mirada de esa pequeña sobre de mi como mil costales de arena, giré mi cabeza segura y sin miedo y le sonreí ampliamente, su mirada era fuerte y no me sonreía ni mucho menos demostraba algo de vergüenza o pena…la niña me odiaba en esos momentos…

    ¿Nixie? – lo miré — Bueno…ella es mi hija, Amara
    Es muy hermosa – dije como un cumplido y la miré
    ¿No vas a decirle gracias, cariño?

La niña no dejaba de mirarme y giró su cabeza y no contestó a su padre…

    Déjala…no pasa nada…
    Bueno, vas a tener que acostumbrarte a su carácter – lo miré de nuevo al masticar el pan sobre el plato
    ¿Por…? – como si no supiera
    Amara viajará con nosotras cuando grabemos y pues salgamos de gira
    ¿saldremos de gira? – abrí de mas mis ojos
    Ay ¿Qué Adler no te dice las cosas completas? – bebió café
    Creo que me odia – tragué
    Claro que no, eres la vocalista – sonrió
    Bueno ya es anciano, puede pasar cualquier cosa – me perdí en el aroma del café
    Como digas…

Terminamos de desayunar y yo debía retirarme, sabía que al llegar el mar de preguntas llegaría sin previo aviso, me despedí de Amara, la cual me volteó la cara y yo…no me sentía bien con esa situación…pero ya estaba pensando cosas que quizá no iba en el papel. Tomé un taxi y en el transcurso del viaje, estaba planeando que decirle a Richard…aunque estaba pensando más en el estudio y que salga lo que tenga que salir frente al alemán

    ¡¡Diablos, amor!! – su acento me enloquecía
    ¿Qué pasa? – dije de lo mas natural con una sonrisa
    ¿Dónde mierdas estabas?
    Me perdí – volví a sonreír
    No me mientas – achicó los ojos mientras pasaba sus manos por mi cintura

Me encantaba la manera que me toqueteaba con sus manos por mi espalda y masajear la piel de mis caderas, y yo embriagándolo en un mar de coqueteos, suspiró en mi boca al meterme a la casa…él sentado sobre el sofá y yo con mis muslos apresando sus hermosas caderas me senté sobre su miembro y rodee su cuello con mis delgados brazos…

    ¿Por qué tienes esa enorme sonrisa?
    Porque soy feliz
    Ya dime, cariño… ¿Dónde estabas? – lamió mis labios
    Estuve pensando muchas cosas, y quería estar sola – disfrutaba de sus caricias
    Me preocupaste cuando me cortaste así de repente al teléfono
    Ya te dije, quería estar sola…y si apagaba el celular, se arma Troya contigo
    No seas exagerada – sonreíamos al tener los labios unidos y charlar
    Y tu no te comportes como mi madre

Achicó mas sus ojos e incliné mi cabeza para tomar sus mejillas, me perdí en su aroma y quería estallar…entre jugueteos y caricias, me quedé dormida en su pecho, sus fuertes pero, a la ves, suaves manos, me cobijaron hasta que cerrara los ojos, no se cuanto pasó que besó mi frente y parpadee aun dormida…

    Deberíamos ducharnos – sonrió besando mis cabellos
    De acuerdo…llamaré a Lu
    Alistaré la ducha

Se fue sonriendo y ahí la llamé, le recordé la ida al bar, quería comentarle mi buen día por una gran noticia, ella se notaba algo melancólica, pero ya habría tiempo de charlar como chicas…solas y sin tipos que interrumpan nuestra hermosa velada…sentada en esa delicada silla de madera, con un vestido corto de color vino, tacones altos negros y mi cabello suelto a los costados, me gustaba provocar al alemán dueño de este recinto…fumando un cigarrillo y bebiendo algo suave, me miraba insinuando que…dentro de mi no se formaba algo que él me dejara, no dije nada…no quería ponerme a llorar de nuevo…

    Valla, hasta que por fin llegas
    Si ya ¬¬ interrumpes un lindo momento – dijo como enojada pero con una sonrisa al sentarse a mi lado y cargar a Osmar
    ¿Cómo va el pequeño?
    Creciendo cada ves mas – ambas miramos su hermosa carita pálida
    Al parecer, lo que sale de esos pechos es bueno ¿e?
    Dímelo a mi – dijo Brian riendo
    ¡¡Hey!! ¡¡TU CALLA!! – rió y ella se sonrojó

La pasamos la noche a gusto y cuando le vi los ojos cansados a Lu, sonreí y besé su mejilla

    De acuerdo, no los haré esperar mas – bebí algo mas de mi vaso y sonreí — en dos días mas me voy al estudio a grabar con la banda completa
    ¡¡POR DIOS MUJER!! – Lu despertó — ¿Cuándo se supone que ibas a decirme que ya estabas ensayando? Eres una mala persona
    ¿Por qué?
    Porque me prometiste que cuando ensayaras yo estaría presenté – se puso mas sentimental aun
    Lo lamento, Lu…yo…
    Ya no pasa nada – sonrió acariciando mi mejilla — ¿Al menos me dejarás tomarte fotos en los recitales?
    ¡¡CLARO QUE SI!! Estás contratada
    Uy que rápido – sonrió victoriosa
    Eres mi mejor amiga, jamás dejaría que otra las tome

Sus mejillas se sonrojaron y de sus ojos salieron algunas lágrimas que me confundieron aun mas…

    ¿Esas lágrimas son de alegría?
    ¡¡no se que mierdas me pasa!! – gritó y todos reímos
    Vamos te daré un buen Brandi – Richard se levantó

La mano de Brian jamás se separó de su familia y eso era conmovedor…

    ¿Nixie? – entré en mi misma y sonreí
    ¿si?
    En una semana, Brian y yo nos casaremos ^^
    ¡¡AAA PERO QUE MIERDAS!! ¿ves? Tu tampoco me avisaste para ayudarte con los preparativos
    Aun faltan cositas, por eso te lo digo – sonrió emocionada — así que prepárate, pedí un día libre mañana para salir las dos y que me ayudes a escoger el vestido
    De acuerdo…

Esa palabra de la boda, me ponía la piel de punta, quizá aun no estaba preparada para casarme, tenía que poner bien en claro mi relación con Richard, mi atracción hacia Dero…debía poner todo bien en claro…

    Oye Richard – comentó Brian — Ese empleado…mira mucho para acá
    ¿Cuál? – se asomó de chismoso a ver cual
    Ese alto con tatuajes
    ¿Phil? A es el mejor que tengo hasta ahora
    Pero él no nos está atendiendo, ¿Por qué mira para acá? – alzó una de sus cejas y apretó mas a Lu con él
    Tal ves, le gustas – rió
    A mira que si soy guapo
    No seas modesto, amor – rió Lu al alimentar a Osmar de su pecho cubierto por una pequeña cobija

Me inquietaba la mirada de Lu, al ser discreta y querer salir corriendo de ahí, quizá yo entendía algo…pero una cosa si me quedaba mas que clara, ella no dejaría a su futuro esposo…por un hombre como aquel que la mira… ¿Yo seré capaz de hacer lo mismo?

lunes, 13 de junio de 2011

Capitulo 70

• Narra Lu


El aire caliente de un mal presentimiento se hacia presente en mi rostro, abrí los ojos aturdida por un terrible dolor de cabeza, unas ganas aterradoras de vomitar me molestaban el estómago, me levanté rápido y corrí al baño sin despertar a Brian, o al menos eso creí.

                — ¿Lu qué te pasa? – dijo atrás de la puerta.
                — Nada... estoy bien – respiré agitada.

Me miré en el espejo muy asustada con lo que sentía, una sofocación me hacía sentir peor... no era mi idea preocupar a nadie pero no me gustaba estar así. Salí del baño mirando a Brian que con sus ojos me señalaba preocupado.

                — ¿Lu que te pasó?
                — Nada Brian, estoy bien... solo fue un mareo – sonreí.
                — No me creeré eso... – alzó la voz.
                Estoy bien, no te preocupes – lo miré seria.

Avanzó la mañana en casa, era mi día libre... pero no me gustaba sin estar haciendo nada, así que tomé unas revistas y comencé a recortar esas obras de otros fotógrafos renombrados aquí en la vieja Europa, recordé sin querer el asunto con el mesero de Richard... eso me parecía tan extraño.

“Ayúdame a continuar adelante, no me dejes caer en el momento que más te necesito... quisiera que entendieras todo lo que estoy pasando solo por el echo de amarte en exceso. Lu, mi bella rosa azul... eres todo lo que quiero en esta vida, lo que jamás quisiera abandonar, gracias por hacerme feliz... gracias por existir. Te amo, sí, no me canso de escribirlo y decirlo por todas partes, eres lo más en esta vida, todo junto a ti se hace maravilloso y cumplir 3 años juntos ha sido fantástico, sólo quiero decirte que serán más y más hasta que tengamos muchos hijos y podamos envejecer juntos en esta vida.
Te amo mi vida, Feliz aniversario.
                                                                              Jacoby.”

Leer esa carta vieja me hizo sufrir, recordar todos esos bellos momentos me hacían sentir mal... más de lo que ya me sentía.
Todo acaba cuando menos lo esperamos, el mundo comienza a desmoronarse y siento que algo fundamental falta en mi vida. Cierro los ojos y no puedo pensar razonablemente, todo se vuelve absurdo y pierde un sentido figurado, un sentido ético y profesional.
En el espejo puedo ver esa triste figura retorcida, sí; la que una vez pareció ser tan estupenda, tan asombrosa, inigualable para muchos. De sus ojos escurren lagrimas a mares, su sonrisa se apago con el tiempo, todo lo malo se desmorono robando lo esencial; nadie quiere perder lo que tan hermoso lo hacía.
Quisiera poder darme por vencida, pero me enseñaron que hay que terminar lo que uno comienza. Si tan solo los ojos ayudasen a hacer al menos su propio trabajo, no podría sentirme abatida por las malas jugadas que suelo hacer. El egocentrismo forma parte del día a día... es completamente absurdo, nunca fui así, ¿por qué eh de hacerlo ahora? Qué fue lo que cambio las cosas... dónde quedó la lógica preciada...
La desesperación acaba con todo, alguna vez fue predeterminada en aquellos momentos, pero se fue, alejándose de todo. Nubló lo racional de nuestras mentes, acabo con mi vida, destrozó mi naturalidad, monótono. Crees que pierdo el sentido, y de cierto modo tienes la razón, perdí eso y mucho más desde que todo tomó un rumbo diferente.
En aquel cuarto, paseaba moribundo de un lado para el otro sin poder recordar lo que había pasado. ¿Cuándo sucedió todo esto? Perdió la razón de pensar, perdió la lógica de vida, perdió algo más que existir. 
Por no escuchar aquellos pequeños consejos dejó de sentir la libertad de la vida, acumuló resentimiento en su alma deliberada de todo raciocinio. En el espejo su rostro desfigurado por aquellos malos momentos que se hicieron presentes en su vida. Un par de labios en la esquina superior de su espejo hacen recordar esos momentos gloriosos bañados en satisfacción.
Déjate abrumar por sensaciones desconocidas, aprecia la manera en que el mundo juega contigo como si nacieras para servirles. Me aburre la manía de la gente, descubrir e impones cosas nuevas es lo mío.         

                — ¿Lu estás ahí?
                — Si, salgo en un momento...

Cerré la caja de los recuerdos y tomé aquel dulce vestido, lo miré a sus ojos frente a mí. Tomé su rostro y lo besé con esa pasión que me hace olvidar todo lo pasado. Acaricié su mejilla mientras nuestras lenguas danzaban, su respiración latente me mantenía viva y su gracia de existir me hacía feliz... mucho más.

                — Vamos, que Osmar está inquieto... – sonrió.
                Está bien, vamos – reí tomando su mano.

Puedo escuchar tu llamado, puedo oír tu voz; sígueme hasta que tus pies ya no puedan reaccionar. Salimos en el auto, tomamos el rumbo al bar de Richard, Nixie nos citó para darnos una buena noticia, ¿Qué será? Pues en verdad no lo sé, solo quería averiguarlo y olvidarme de toda esta melancolía que me abrumaba hace algunos días sin razón.

                — Te Amo Lu... – susurró al volante.
Quédate conmigo en esas noches frías, dame el calor que necesito para seguir contigo. Contágiame con la desesperación que abunda en tu mirada, estoy dispuesta a perder el alma por algo realmente innecesario, tu eres el cáliz de mi vida, eres lo que hace falta en el día a día...

Detuvo el auto, me miró sonriendo y me besó para callarme, sonreí con su reacción, este hombre me complementaba... nada más necesitaba.

                — Yo también extraño tu presencia cuando estoy entrenando... – susurró.
                — No sabes lo que daría por estar contigo a todas horas mi amor
                — Ya tendremos nuestro tiempo... creo que saldré de vacaciones pronto

Acarició mi mejilla mientras ambos sonreíamos, mi teléfono sonó, era Nixie.

                ¿Dónde demonios estás?
                Vamos en camino – reí
                Te estoy esperando para dar la noticia Lu, apresúrate – bufó.
                Bien pequeña, no desesperes
                Solo apresúrate vieja – rió y cortó.

Guardé el teléfono y tuvimos la suerte de que los semáforos jugasen a nuestro favor, todos en verde... Llegamos con Osmar entre mis brazos, abrimos la puerta y nos encontramos a una gran multitud de gente, Nixie estaba con un trago en la mano parada en la barra... había gente desconocida para mí, pero uno llamó mi atención... y había olvidado por completo a Brian, era él... el nuevo ser que provocaba en mí sensaciones únicas... y diferentes.

domingo, 12 de junio de 2011

Capitulo 69


Narra Dero

Abrí los ojos y estaba recostado sobre el sofá…toqué mi frente con algún tipo de alivio en mi cabeza después de la enorme jaqueca que me invadió desde hace un par de semanas…rasqué mi nuca aun con los ojos hinchados y me dirigí al baño…lavé mi cara para quitar la cara larga que se postraba en mi, di unos pasos a mi habitación y estaba cerrada…ahora que lo recuerdo…
Empujé la puerta y la ví acostada sobre mi cama, cubierta con una sábana hasta los hombros… ¿Cómo pude olvidarlo? Creo que en verdad estoy perdiendo la cabeza…

Hace un par de días

    ¿Ya fuiste por la niña? – Giselle exclamó
    ¿Qué no me ves aquí? – arreglé mis botas
    ¿Y que esperas para ir por ella?
    ¡¡por dios, Giselle!! ¿te has dado cuenta que solo sabes exigir?
    ¿Y tu te das cuenta que solo sabes trabajar y te olvidas de tu familia?
    ¿si no como la sostengo? A ver dime…para pagar tus caprichos, comprarle lo necesario a la niña…no sabes lo que dices porque tu no te rompes el lomo tratando de conseguir trabajo

No me había dado cuenta que subí el tono y sus ojos turquesa se abrieron asustada…cerré los míos soltando el aire por la nariz y posando mis manos sobre la cadera…

    Lo lamento, cariño…pero es que tus preguntas suelen sacarme de quicio

No me dijo nada y se alejó a la recamara, eso me ponía mas los pelos de punta, suspiré y tomé mi chaqueta para salir de casa. Mi auto necesitaba reparación en el motor, así que mientras lo dejaba arreglando iría por Amara. Así fue el plan y sus delicadas manitas acariciaban mi barba…

    Papi – la miré
    ¿Qué pasa, hermosura?
    Picas – su carita picara me hacía estremecer
    ¿a si?...será por la barba que me cargo…creo que deberías afeitarme mas seguido
    De acuerdo – sus mejillas se sonrojaron
    Ahora tu y papi pasearemos por el parque ¿Qué te parece?
    ¿Y mamá?
    Esta ocupada…pero ya vendrá

Ella asintió y seguía cargándola cuando nos fuimos al parque, llegaría un poco tarde a la agencia, pero…que mas da, podría llevarla y dejarla conmigo, soy su padre…tengo derecho…la tomé de la mano y llegamos a donde estaba mi auto, manejé a la agencia con la billetera casi vacía…

    Maldito hijo de puta – renegué por el alto precio

Sentí su mano acariciar la mía que estaba sobre la palanca de velocidades y me tranquilicé…mi mejor medicina era ella…

    Ya llegamos – le dije sonriendo
    ¿Hay dulces?
    Los que quieras, mi amor

La cargué y caminé por los pasillos mientras ella me quitaba mis anteojos y se los ponía torpemente, sonreí y todos me miraban saludándome y con cariño a la niña…llegué a mi oficina y la senté en mi silla…

    Hoy verás como papá trabaja – aplaudió

La cámara en el estuche que colgaba de mi cuello, algunos formatos y la memoria para colocar después el producto en la computadora del estudio, la cargué llegando al estudio donde todas las modelos maquillaron de elegancia a mi pequeña Amara…
La tarde pasó como cualquiera, y llegué a casa…hecha mierda…como jamás esperé encontrarla…la niña dormía en mis brazos y la llevé a su cuarto, tapé sus oídos con algodón y la tapé al cerrar su puerta, no quería que escuchara la sarta de sandeces que su madre diría…

    ¡¡¿Giselle?!!
    ¿Qué quieres?

Estaba echada en el suelo y yo la miré…

    ¿Qué significa todo esto? – apunté a toda la casa
    Se desordenó
    ¿a causa de que?
    No lo se, Dero…me siento mal
    ¿Y por eso la casa esta así?
    No me regañes
    ¡¡pues debo hacerlo!! Pareces una loca y estúpida por cierto

Se levantó del suelo y me miró con el seño fruncido, aventó la botella de cerveza a medias que poseían sus manos y la miré desde la otra esquina de la habitación…

    Deberías escuchar lo que me estás diciendo, maldito alemán
    Y tu deberías estar consciente de que no eres tu sola
    ¿entonces de que debo preocuparme? La niña tiene a un padre ejemplar – se burló
    Entonces no se que haces aquí, haces mas daño de lo que mejoras

De sus ojos, sus enormes y hermosos ojos salieron esas gotas saladas, resbalando por sus sucias y acolchadas mejillas, me rompía el corazón tener que estar enojándome con ella…se dejó caer en el sofá…

    Creo que esto no esta funcionando, Giselle
    ¿de que hablas?
    Hablaré con mi abogado, el divorcio sería lo mejor
    ¡¡¿DE QUE MIERDAS ESTAS HABLANDO?!! Al parecer el borracho aquí eres tu, no sabes lo que dices
    No quiero tener el miedo de llegar y que quizá no vuelva a ver mi hija, esto es una maldita pesadilla por tu estúpida culpa

No me dijo nada y terminó de beber la cerveza que se desparramaba en el suelo, levantó la botella vacía y me la aventó, chocó en mi brazo y se desplomó cortando mi piel suavemente, las líneas de sangre guiaban hasta mi codo y suspiré…esta mujer estaba completamente loca…

    Se acabó – dije impaciente — yo tengo la patria potestad de la niña, no puedes hacer nada

Sus lágrimas salieron de nuevo, arrepentida por el acto…no me importó nada y caminé a la habitación de la niña, la cual despierta me miraba asustada, quizá por mis gritos…

    ¿papi?
    Nos vamos, cariño…
    ¿A dónde? – la cargué
    Fuera de este maldito manicomio

Tomé su mochila y al pasar al lado de su madre, sus desgarradoras manos tomaron las mangas de mi pantalón arrastrándose para impedirme salir de la casa, con miedo y desprecio la empujé con la pierna. El asco invadió mi cuerpo y salí de la casa en busca de algún hotel…mientras conseguía un espacio para mi hija y yo…


Amanece en Berlín

    ¿Entonces cuando esta listo el papeleo?
    Solo hace falta que firmes, Dero
    Pues puedo hacerlo ahora mismo ¿Giselle ya lo hizo?
    No fue fácil, pero lo hizo
    ¿Ella esta bien? – pregunté con miedo al taparme los ojos con mi mano libre
    Si, la atienden bien…es un buen hospital psiquiátrico
    Bien…te veo en un par de horas

Colgué y miré a Amara lista con un hermoso vestido azul cielo, la cargué y salimos en dirección al juzgado para poder terminar con todo esto, y vivir mi vida…como debió ser desde el comienzo.

sábado, 11 de junio de 2011

Capitulo 68

• Narra Lu

Sus manos en mis caderas me hacían recordar porque lo amaba tanto como lo  hacía, había un gran silencio en esta casa y se hacían escuchar esos gemidos que daba porque estaba siendo penetrada por aquel gran futbolista que compartía conmigo todos los días.

                — ¡¡OH Lu!! – gritó en mi nuca.

Un grito casi tortuoso salió de mi garganta, el poder que él tenía en su pequeño me hacían gozar de un placer doloroso, que me encantaba y odiaba al mismo tiempo... esto de ser masoquista es un poco más complicado de lo que la gente suele creer.
Pasó la mañana sin mucho que decir, acabé discutiendo con Brian sobre la comida que la guardería facilitaba a Osmar, me preocupa mucho el echo que las 10 horas que no estoy con él una mujer lo alimente con cosas que dañen su organismo, para variar a él solo le interesa ver televisión. Tomé las llaves y partí al trabajo un poco disgustada, el volante me relajaba de una manera asombrosa.

                — Maldito Haner...

Dije entre dientes, odio maldecirlo pero a veces se lo merece; estacioné el auto en el estacionamiento, por muy entupido que suene, pero no lo iba a estacionar en la acera ¿no? Bueno yo lo estacioné en el estacionamiento subterráneo al edificio. Subí por el elevador y no encontré a nadie.

                — Pero que diablos...

Miré por todos lados, donde normalmente sacan fotografías... no existía movimiento alguno. Entré en mi oficina y me senté en esa gran silla rodadora y miré por los ventanales, entrelacé mis dedos a la altura de mi boca y me puse a pensar en muchas cosas que quizás ahora no tenían ganas de ser pensadas, pero que al fin tenían un momento dentro de mi mente.
Un sonido captó mi atención, un golpe en mi puerta, hizo que rodase en mi silla mirando a quien se le ocurriese aparecer por esa puerta; ni más ni menos que Heller.

                — Explícame ¿que está pasando? – lo miré extrañada.
— Hoy tenemos el día libre porque los ejecutivos tienen una reunión allá en Paris, vete a casa o a beber un trago – rió.
                — Está bien – reí.

Me levanté de mi cómoda silla y tomé mi cartera, le besé la mejilla como una buena dama y salí enfurecida, porque demonios no avisan antes...
Partí al bar de Richard, una vez más abordando mi auto, ser independiente tenía sus ciertos privilegios, llegué y aún no llegaba mi querido amigo... me daba tiempo para mirar con cuidado al calvo ese que hace unos días me dejó en ridículo frente al alemán.
Levanté la mano para pedir un trago, éste me vio y rió de costado sin creer que al fin me veía allí, trajo su paño en el hombro y caminó de esa forma macha hacia mí.

                — ¿Qué haces aquí tan temprano? – me miró serio
                — Pues tengo el día libre y quiero beber – reí.
                Vaya... – bufó.
                — Nada que vaya aquí, tráeme un tequila con limón
                — Borracha – susurró anotando en su papeleta.
                — Te oí eh – levanté mis cejas mirándolo.
                — ¿Algo más quiere la dama?
                No nada más... por ahora

Asintió sonriendo y caminó a la barra tan solo como é sabe caminar, jugué con la servilleta sobre la mesa mientras esperaba a que el sujeto me trajera mi pedido, en cosa de minutos llegó con el trago y se sentó frente a mí.

                — ¿No tienes que trabajar? – lo miré
                — Está casi vacío, además el jefe llega en 4 horas... no tengo nada mejor que hacer...
                — ¿Y yo puedo servirte de algo? – dije en otro sentido.

Rió mostrándome nuevamente su dentadura, apoyó uno de sus brazos sobre el borde de la mesa y me miró fijo...

                — ¿Qué tanto me miras... no ves que me gasto? – reí.
                — Claro.... te creeré – bufó.
                — No, en serio – fruncí el seño.
                — ¿Sabes que soy amante de la fotografía? – miró a otro lugar.

¿Escuché bien? Dios un hombre como él, compartía la misma pasión que yo... a cada momento me fascinaba un poco más, lo miré con una leve sonrisa en mi rostro sin poder tragarme lo que había dicho frente a mí, bebí del tequila un poco.

                — ¿De verdad?
                Sí, de echo... soy un gran fan tuyo – me miró indiferente
                — ¿Qué...? – tartamudeé.

Sonrió poniéndose de pie y caminando de vuelta a la barra, dejándome para variar... hablando sola.

                — ¡Oye! No dejaras a una dama hablando sola – grité.
                — Claro, mira como lo hago – rió moviendo su mano sin voltearse.

Reí casi derramando mi trago entupidamente, negué con mi cabeza aún procesando su comentario, me miraba desde la barra y eso me cohibía de cierta forma, seguí bebiendo... y bebiendo hasta acabarlo. Tomó algo desde bajo de la barra y lo trajo hasta la mesa en donde yo estaba, además de otro tequila en una bandeja.

                ¿Qué es eso? – miré curiosa.
                — ¿Esto? Un tequila – rió
                — No tonto, eso de allí

Apunte a lo que ocultaba bajo ese paño sucio, sonreía mirando aquella cosa... y no quedé contenta hasta que al fin lo puso sobre la mesa.

                Esto es mi altar a ti – levantó sus cejas indiferente,

Un cuadro con fotos de mis grandes obras reconocidas a nivel mundial, también una fotografía al centro cuando recibí mi primer premio a la categoría de grandes fotógrafos. No podía creer lo que veía, dejé a un lado el trago y miré boquiabierta aquel maravilloso trabajo.

                — Esto llegó en el paquete de hace unos días – susurró
                — ¿Tú mandaste a hacer esto...? – dije asombrada.
                — Pues si, como te lo dije... soy uno de tus admiradores, por muy idiota que parezca – sonrió.
— No puedo creer que un hombre tan bruto como tú, sea amante de la fotografía... – reí moviendo mi cabeza para mirarlo.
                — ¿Cómo que bruto? – bufó.
                — Oh lo siento tanto... quería decir...tan macho para ciertas cosas
                — Ya me insultaste, no lo arregles... empeorarás más, suele pasar – rió.

Reí, era un buen sujeto... mucho más de lo que aparentaba, me sonreía a las miradas que yo le daba, me comentó todo lo que sabía sobre fotografías. Es su sueño frustrado desde pequeño, sus padres decían que eso era un trabajo mal mirado y que por eso no decidió seguir estudiando fotografía... siempre los padres negándoles a los hijos lo que de verdad les gusta.

                — Puedo ver y conseguirte un puesto en la empresa – sonreí.
                — No, eso jamás – sonrió apenado.
                — ¿Por qué no? Tienes estudios... eso es bueno para la organi...
                — ¡¡No!! Te he dicho que no.... muchas gracias – susurró disgustado.
                — Está bien...
                — Debo seguir trabajando... lo siento.

Se levantó y me abandonó una vez más, llevándose con el la compañía de aquel maravilloso cuadro, bebí ya mi cuarto trago y comencé a cuestionarme la reacción de Phil, si era su sueño ser fotógrafo... ¿por qué negarse a un cargo del mismo? Había algo más que él no me había contado, algo que debía averiguar fuese como fuese necesario. Respiré profundo y cerré los ojos un buen rato para descansar esos parpados molestos con maquillaje, abrí los ojos lentamente y vi una silueta frente a mí... era Jacoby.

                Hola primor – sonrió victorioso.
                — ¿Qué mierda haces aquí....?

Me paralicé, para variar no estaba lista para encontrarme con alguien que me disgustase el ambiente, mucho menos con este sicópata, me levanté luego de dejar los billetes sobre la mesa, y Jacob sujetó mi brazo con una fuerza que me hacía daño.

                — He venido por ti mi amor.... – dijo con la mirada perdida.
                — Jacoby me haces daño – susurré asustada con su cara.

Vamos, aparece Brian, en un momento como este suelo necesitarte...