•Narra Nixie
El caminar por los pasillos siempre fue relajante para mi, escuchaba música con alto volumen mientras llegaba a lo que sería mi espacio de modelaje. Me dejé caer en el suelo y suspiré al verme en el espejo, miraba mi vientre plano sin ningún pliegue al sentarme, en verdad quería tener un bebe…uno de Richard…unos preciosos tacones hicieron ruido al entrar en la habitación, giré a ver quien era y su sonrisa resplandeció…
— ¿Por qué tan sola, preciosa? – acomodó su cámara
— Esperando a que lleguen las demás
— Bueno, ¿puedo esperar contigo?
— Claro que si
Sonreí cuando se quitó los tacones y me miró con media sonrisa
— ¿Cómo es posible que siendo mamá hace unos meses, mantengas la figura?
— Con ejercicio, pequeña – suspiró — Brian me ha puesto rutinas para mantenerme y no cansarme tanto cuando me levanto a darle de comer a Osmar
— Y dime ¿ya por fin se te bajaron las hormonas?
— ¡¡No!! Aun no…pero ya verá ese maldito Brian, aunque llegue cansado me tiene que cumplir – dijo frunciendo el seño
Estaba bromeando, pero por dentro sentía su ansiedad
— ¿sabes? Ya lo estoy pensando bien
— De que se trata…
— Pues de que si quiero tener un hijo con Richard – me miró y sonreí — él gana bien en el bar, yo gano bien aquí en la compañía, pronto tendremos mas cuando comence a grabar y bueno…
— ¿Ya tienen la banda?
— Solo falta el baterista, me dijeron que hoy arreglan eso
— O que bien – acomodó su cabello — hoy no vendrá Dero
Mis ojos se abrieron de mas y me entró la curiosidad
— ¿Puedo preguntar por qué?
— Tiene asuntos varios, me llamó anoche para decirme que si podía suplirlo, me dieron el permiso en la dirección y hoy trabajarás conmigo
No se porque no me alegraba mucho, pero de alguna manera el volver con ella este día sería en particular divertido…como los viejos tiempos
— Pues me parece bien
— Deberías dejarlo ya, Nixie…te está haciendo daño el que te guste un sujeto como él
— Ya lo se – agaché la mirada
— Es padre y está esperando otro bebe, tiene casi 10 años de casado…no creo que deje a su esposa por otra mujer que está por casarse
— Ya no me regañes, lo entiendo bien – acarició mi espalda
— Solo lo hago por tu bien, y porque te amo, pequeña…eres muy importante para mi
La miré con esa media sonrisa y suspiré, asentí y como si se hubieran puesto de acuerdo, las demás chicas llegaron en maratón…
— ¡¡Muy bien, preciosas…hoy serán mías!!
Muchas de ellas sonrieron ampliamente, complacidas por que una mujer entienda mejor como van las poses y el estilo de ropa…las horas pasaron a gusto, me olvidé de todo con las bromas de Lu, al parecer desde que nació su bebe, ella es mas libre y gestosa…se hizo de noche y debíamos terminar…
— Buen trabajo, si no viene su jefe, nos vemos mañana ¿de acuerdo?
— Si – dijeron todas en unísono
Acomodé mi ropa y dos pares de zapatos se escucharon afuera y ambas miramos, se metieron al estudio y sus sonrisas amplias nos hicieron sentir en el olimpo
— Pero mira nada mas que apuesto vienes, Kruspe – dije emocionada al verlo con ese traje de sastre
— ¿Me parece que no recuerdas que se festeja este día?
Mis ojos se abrieron de mas y la verdad es que no me acordaba
— Pues no lo recuerdo – puse mi cara de idiota
— Me sorprende que no lo recuerdes – sus cejas se levantaron
— ¡¡Ya dime!!
— No se festeja nada, solo quería ver tu expresión
Achiqué mis ojos y me acerqué a pegarle en el pecho
— A chica ruda – rodeó mi cintura con sus brazos — te ves deliciosa
— Y tu te ves comestible
— Si, lo se
Su hermoso acento alemán me sacaba de casillas, besó mi mejilla de una manera diferente como cuando se saluda normal, cerré mis ojos y escuchábamos los gruñidos de los otros dos sujetos
— Andas loca ¿e? – rió Brian
— ¿Cómo quieres que esté si te extraño?
— Pues aquí me tienes
— Tu sabes de que manera, idiota – reí, Lu siempre maltratando a su hombre
Al menos ella lo hacía con palabras…y yo con acciones, no era mi idea lastimar a Richard, pero…estaba en mi sangre el que otro hombre me llamara y sustituir al que estaba, como pasó con Corey…pero…Richard era diferente y me daba miedo alejarme de su lado…
— Vamos a casa – susurré en su pecho
— Te quería invitar a cenar
— Cenamos en casa, pedimos para llevar y….
— De acuerdo, hermosa ^^
Nos separamos cuando él se aferró a mi mano y entrelazó sus dedos con los míos…
— Nada mas no destruyan en estudio – rió mi hombre
— Calla, alemán…a este futbolista no le quedaran vivas las bolas
— Mucha información, gracias
— Ya déjalos – jalé al alemán afuera
Subimos a su precioso auto, y no solté su mano en el trayecto de todo el camino, cuando llegamos a casa se quitó la corbata y el saco, dejando abierta la mitad de sus botones en su blanca camisa, tomó el celular y llamó para pedir comida, colgó y lo miré a la lejanía…
— ¿Qué pasa, cariño? – dijo estirando sus manos para que fuera a abrazarlo
— Te amo, Kruspe
Se extrañó por mi reacción, mis piernas se hicieron largas hasta llegar con él y tomar sus mejillas. El choque intenso de ambos se hizo escuchar en la habitación de la sala principal. El tronar de sus labios húmedos con los míos, llenos de su salva, accedían a un momento complaciente para ambos. Mi lengua arrancaba su vida con solo simples movimientos, sus manos desgarraban mi piel por debajo de la ropa, haciéndome suya con cada caricia, sacaba el aire por mi nariz y su aroma completamente masculino me embriagaba a marearme y entregarme a su persona, una ves mas. No me cansaba de hacerle el amor, una y otra…y otra ves…
•Narra Richard
Solo sabía una cosa, que su manera inteligente de robarme el control de la situación me encantaba. Metí mis manos en su delicada blusa de algodón, acariciando la suave piel que había debajo, sus músculos moverse por sus brazos rodeando mi cuello, mi boca parecía tener vida propia y me la estaba comiendo…pues viva…
— Quiero…un hijo tuyo, Richard – gimió en mi boca y yo tragué saliva
— ¿de verdad?
Me alejé un poco pero ella seguía besando mis labios y yo no pude resistirme, tocaron el timbre y yo me quería morir…
— Déjala afuera – grité
— Disculpe, pero debo cobrar
— Me lleva la…
Nixie rió y yo la miré a los ojos, saqué la billetera y tomé un par de billetes, me giré y abrí la puerta, pagué y tomé la bolsa algo molesto con el sujeto, aunque él no tenía la culpa…cerré la misma y puse la comida sobre la mesa…
— Me cortaron la inspiración – dije como niño pequeño encogiéndome en hombros
— ¡¡Diablos!! Ven aquí
Fui y nos dejamos caer en el sofá, ella sobre de mi y acaricié sus mejillas, perdiéndome en su hermosa figura, en sus labios y en su hermoso rostro…
— ¿En verdad quieres a un monstruo como su padre, dentro de tu vientre? – ella rió
— Si, si lo quiero
Recargó su mejilla en mi pecho y acaricié su cabello, su largo cabello, suave y hermoso, besé su frente y suspiré…
— Pues entonces yo también lo quiero
— Que bien – me apretó a su cuerpo y cerré mis ojos
— ¿Y cuando quieres comenzar? – sonreí y me miró
— Cuando quieras – se sonrojó
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