viernes, 3 de junio de 2011

Capitulo 57


Narra Nixie

Me encantaba escuchar música cuando estaba sola en el área de pasarela, movía mi cabeza insinuando agrado hacía el género fuerte que poseían mis audífonos. Mi cerebro colapsaba con tan exquisitos solos, con tan esmerados gritos que recorrían mi espina dorsal y una mirada me cautivó y giré rápido al quitarme un audífono…

    Mira nada mas, lo que me acabo de encontrar

Su fuerte figura me hizo estremecer y querer salir corriendo, sus ojos me miraban sin poderlo creer y solo quería gritar para que lo sacaran de aquí

    ¿No te da gusto verme?
    Dime que es lo que quieres
    Solo vine a ver, lo que me pertenece
    ¿Qué no te queda claro? Tengo mi vida, Taylor…no se quien mierdas te dijo que yo estaba aquí
    Tengo mis contactos
    Pues deberías irte, no te tengo miedo
    ¿enserio?

Se fue acercando a mi y mi espalda pegó en la pared helada que cubría el establecimiento

    Dime como es que un hombre que no tiene dinero a podido venir acá
    Ya te dije, tengo mis contactos
    Corey, en verdad…no lo hagas mas difícil

Sus brazos quedaron a los costados de mi cabeza y yo cerré los ojos cuando sus gritos chocaban en mi rostro, sintiendo su saliva arrancarme la piel de la ira que poseía su ser

    ¡¡¿AHORA QUIEN VA A SALVARTE?!!
    Yo…

Se escuchó en el fondo y yo jadee cuando un golpe seco aplastó el rostro de Corey haciéndolo caer al suelo, giré repentinamente y su silueta bien marcada, con su torso desnudo yacía parado frente al cuerpo inerte de mi ex novio…sus tatuajes relucían de una manera que jamás había visto, su cabello al aire y esos músculos bien marcados al apretar sus puños me hicieron sentir escalofríos…

    ¿Estas bien? – su gruesa voz me hizo enloquecer
    Si – contesté apenada
    Llamaré para que saquen a esta mierda

El color de sus ojos me miró, caminó despacio al ponerse la camisa, y llamó a alguien en su acento alemán, en ese delicioso acento alemán…sacaron a Corey. Ese peso en mi pecho me hacía recordar los lindos momentos con el rubio, pero su maldito orgullo y avaricia es lo que me hace querer repudiarlo. Dero caminó al estudio y yo lo seguí…

    Quiero agradecerte por lo que has hecho – dije detrás de él
    No es nada – me miró con media sonrisa — si se puede saber ¿Quién era?
    Un sujeto extraño – tragué saliva
    No parece de por aquí,  ¿fue algo tuyo?
    Mi novio – agaché la mirada

Su carcajada resonó por todo el edificio y lo miré con el ceño fruncido

    ¿Qué es lo que te da tanta risa? – crucé mis brazos
    Como es que una linda chica se ha fijado en un idiota como ese – apuntó la dirección donde sacaron a Taylor
    Bueno, era niña…lo era todo para mi

Me encogí en hombros y este se acercó a tomar mi mejilla e inclinar su cabeza al mirarme directo a los ojos…

    Hoy trabajaremos solos – su sonrisa afloró y su dentadura se mostró ante mis ojos
    ¿Por qué?
    Le pedí a las chicas que no vinieran hoy, quieren unas fotos exclusivas tuyas…y otras yo…
    ¿y porque tu? – me hacía la interesada
    Porque si, no voy a darte explicaciones

Su sonrisa aun seguía cautivándome y sin mas me puse el trajecito que estaba ahí…unas medias de maya en mis piernas y sobre de ellas unos pequeños boxers de cuero que apenas cubrían la mita de mi trasero, un corsé de color rojo con decorados en negro, que dejaban ver mi busto muy apretado y redondo, me acomodaron un arreglo de plumas en la cabeza con un peinado muy sofisticado para mi encanto. Maquillaje exagerado pero que combinaba con el atuendo, unos hermosos guantes hasta los codos y por último unos tacones de color rojo que dejaban ver pronunciada mi altura y marcadas mis pantorrillas, salí y este mordió su labio inferior…

    No te dejes llevar, solo es el atuendo – dije sonriendo al tomar mi cadera frente a la cámara
    Da igual, como me gustaría saborear lo que hay debajo

Su simpática y pervertida sonrisa me hizo entrar en ambiente, demostrando a la perra que llevo dentro. Las poses eran provocativas, mordiendo mi labio inferior, abriendo mis piernas, de cuclillas, de cualquier manera que se me ocurriera. Descansamos después de 2 horas de agotamiento, pero dejó la cámara sobre un tripie frente donde estaba mientras él, se colocaba un pantalón de vestir y una camisa blanca abierta por el frente por completo dejando ver su delicioso y bien marcado abdomen y lo miré

    ¿Eso que indica? – sonreí confusa
    Ahora vamos a posar los dos

Sus profundos ojos delineados me dejaban pensar millones de cosas, cuando tomó con fuerza mi mentón y me hizo mirarlo a los ojos, su otra mano traviesa apretó una de mis nalgas al pegar mi vientre con el suyo…su aliento sin igual se deslizaba por mi mejilla cuando me seducía en su simple encanto masculino, cerré mis ojos al soltar el aire y escuchaba las fotos dispararse…miraba con miedo la cámara pero esta seguía capturando las mas inoportunas poses, cuando me hizo mirarlo de nuevo, y con esa seducción caí rendida…

    Que intentas – me estremecí por sus caricias
    Solo déjate llevar

Susurró sus palabras en mi oído en su acento alemán y la lubricación en el medio de mis piernas comenzaba a surgir y las cerraba para no demostrar aquello, pero al parecer a este le encantó y sonrió ampliamente…su fuerte mano bajó a mi ángulo de la rodilla y enganchó mi muslo en su cadera cuando me hizo sentar sobre el sofá. Se le ocurría cada pose y la cámara lo captaba…sus muecas, su sonrisa, su boca abierta, la manera de lamer sus labios, la manera en que me tocaba era cada pizca que prendía mi cuerpo…

    ¿sabes que estoy por casarme? – sonreí cuando besaba mi cuello
    Si, lo se…yo tengo esposa también

Sonreí cuando dijo eso, así que ya no me sentía tan mal, no sería el único en engañar a alguien, tomé con fuerza sus cabellos y lo tiré al suelo, se quejó con una sonrisa y mi trasero quedó sentado sobre su pelvis. Las poses seguían al igual que las fotos, no se cuantas estaban tomadas ya, pero la verdad es que no me importaba…

No se cuanto tiempo estuvimos jugueteando, hasta que yo quedé abajo, sobre una mesa que no se de donde rayos salió…pero mis piernas abiertas y él parado entre ellas masajeaban lo que sobresalía de mi trasero, mientras su lengua lamía la piel que sobresalía del corsé, sonreí al remover sus cabellos. Sus delicados dedos fueron quitando el short de cuero con suma delicadeza. Fue gracioso el escuchar que la música comenzó a sonar, y parecía algo alborotada para el momento que se estaba viviendo…comenzaba a transpirar y lo aventó lejos, mi cuerpo no poseía pantaletas, solo las medias cubrían esa superficie, y las mismas estaban en forma de red por lo que se veía todo ante sus ojos y lamió mi cuello cuando de su pantalón sacó una navaja y me asusté…

    ¿Qué pasa? – sonrió agitado
    ¿Qué vas a hacer con eso? – abrí mis ojos
    Hacer esto mas sencillo

Tomó la red y solo cortó alrededor de mis muslos, dejando media en mis piernas hasta mis rodillas y quitando lo demás…como si fuera un liguero…suspiré cuando miró mi entrepierna y su sonrisa se fue esparciendo por su boca hasta bajar sus labios a una de mis piernas…tomé su cabeza aun sentada en la mesa, y su respiración se acercaba mas y mas a lo que podría ser una de mis mejores noches…

Su lengua juguetona lamía mi interior haciéndolo tan bien que no sabía donde meterme, mis dedos apretaban la mesa queriéndola desgarrar, y su boca succionaba mis fluidos vaginales sin siquiera dejar una gota, una de sus manos se acercó a esa zona ayudando a su lengua para poder deleitarme de una manera exquisita y perfecta. Mis gemidos se mezclaban con los gritos del sujeto en la canción…

    Que…bien lo haces – sonreí extasiada

Este no respondía pero seguía a mis súplicas entre gritos, hasta que pasados algunos minutos pude sentir la gloria tocar la puerta en mi interior. Azoté un fuerte grito de placer y su boca se complementó con la mía. Fue la primera ves que me besaba. Una sensación extraña se apoderó de mi cuando su lengua, con mi sabor, se hacía pasar por la cosa mas deliciosa al despertar la mía la calidez que pasaba de su garganta a la mía, sus dedos jugando conmigo en mi zona intima, mis manos apretando y rasguñando sus deliciosos pectorales, me hicieron querer morder su labio inferior con esmero, succionar su lengua y comer de nuevo su esencia. Sabía muy bien como besarme, como tratar a una mujer, como hacerla sentir única aunque quizá no vuelva a pasar mas…sentía la vitalidad correr por mis venas cuando su manera de seducción había funcionado.

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