•Narra Nixie
Estaba tan entusiasmada que abrí mi libreta y comencé a escribir, la idea de tener la posibilidad de escribir mis propias letras y ensayar con una banda llena de hombres me motivaba a ser yo la que mandaba y así era, saqué un cigarrillo y me dejé sentar en la cafetería de la empresa, estaba al aire libre así que podía fumar tranquila, aun no sabía nada…los resultados de mi supuesto embarazo no salían así que mas tarde iría por ellos…
— Veo que te entusiasma esto de la banda – su varonil y sensual voz se acercaba a mi
— Si bueno…desde pequeña a sido mi sueño – lo miré
— Eso es bueno, ahora lo has cumplido…entonces ¿en tus tiempos libres te dedicarás a modelar?
— Me supongo que si – sonreí
— ¿me regalas uno? – apuntó a la cajetilla
— Pensé que no fumabas
— No lo hago mucho, solo que me lo antojaste
Lo prendió y miraba sus hermosos ojos delineados a través de esos anteojos semitransparentes
— Fue una locura saber que tu serías el baterista…jamás lo imaginé
— La vida esta llena de sorpresas – sonrió ampliamente
— Si ya me di cuenta – me sonrojé
Lo miré algo serio y curiosa quería preguntar pero no se si era el momento…la tarde pasó en la empresa y al caminar por los pasillos miré a Dero trabajar, pero ¿Cuál fue mi sorpresa? La modelo era Lu…
— ¡¡Valla, Valla!! – dije sorprendida
— No digas nada, pequeña ¬¬ yo no se quien mierdas pide esto…yo ni modelo soy
— Pero lo haces bastante bien – comentó el alemán
— Tu también cállate – Lu sonrió irritada
— Igual te ves linda bajo los reflectores – la halagué
— Gracias, pequeña
Miré como lo hacía, su ropa era demasiado pequeña, pero…no se, se veía atractiva, ahora entiendo porque el Americano aquel no la suelta por nada del mundo…me senté en la banquita y los vi charlar antes de que ella se fuera a cambiar y Dero se sentara a a mi lado…
— ¿Qué te dijo la jefa? – sonreí
— Quiere una foto familiar con su pareja y su bebe – sonrió — sin ropa
— ¿Y no te da miedo eso?
— Estoy acostumbrado – me miró tan lindo y yo sonreí
— Bueno…entonces nos vemos en el estudio
— De acuerdo, preciosa
En verdad estaba mas tranquilo y yo no entendía nada, en fin caminé por los pasillos cuando sentí el celular vibrar…
— ¿Diga? – seguí caminando
— ¿Señorita Bauer?
— Ella habla
— Hablamos del Hospital Central, tenemos sus resultados listos ¿Cuándo puede pasar por ellos?
— Pues ahora mismo
— Me parece bien, su numero de ficha es el 03, por favor hágalo saber en la sala y la pasaran de inmediato
— Gracias por llamar
— Gracias a usted por escoger nuestros servicio, que tenga una linda noche
Colgó y miré al frente, Richard no vendría por mi esta noche así que estaba por tomar taxi, lo hice y ahí llegué, pagué al sujeto y caminé tranquila por los pasillos
— Ficha 03 – dije tranquila
— Pase por favor
Caminé dentro del consultorio y tragué saliva…me dieron un sobre blanco y podía retirarme, salí del hospital y llegué a sentarme en unas bancas con luz, nerviosa abrí el mismo con mis dedos y ahí vi el resultado
— Negativo
Dejé soltar el aire por mi boca y mirar al frente, apreté el papel y como quedó lo metí al bolso, me enojaba esto ¿Qué pasaba conmigo? ¿Qué pasaba con Richard? No sabía que era, pero tenía bien en claro que ninguno de los dos era estéril así que no comprendía muchas cosas…me sentí enojada y no quería mirar a nadie…ni a Richard…
— Cariño ¿Dónde estas? – llamó
— Quiero estar sola, Richard – fríamente corté el teléfono
Estaba sentada en una banca del parque fumando cigarrillo tras cigarrillo, sentía las llamadas del celular, era él y yo no quería contestarle, apagué el mismo y cerré mis ojos, se supone que necesitaría su apoyo ahora mas que de nadie, pero no quería estar con absolutamente un rastro de una persona conocida…sin mas caminé por la calle solitaria, sin miedo de que alguien abuse de mi…
— ¿Nixie? – giré a ver quien era
— ¿Quién es?
— ¿Qué haces aquí? ¿sola?
Al ver mejor su rostro me tranquilicé y fui corriendo a abrazarlo, mi mejilla se escondió en su chaqueta pegándola en su pecho y aferrarme a él…
— No quiero ir a casa…
— ¿Qué ha pasado? – tomó mi mentón y me hizo mirarlo — ¿quieres ir a casa?
— ¿Y tu esposa?
Lo vi suspirar y queriendo no tocar el tema accedí a irme con él, subimos a su auto y manejó tranquilo por calles amplias y solitarias, llegamos por fin a un edificio lujoso de departamentos, un condominio hermoso. Tomó unas bolsas de papel y llegamos al elevador, el silencio era importante y caminamos mas al llegar a la habitación numero 278, entramos y adentro parecía demasiado lujoso y al estilo de él…
— Perdona el desorden, no esperaba visitas – sonrió
— No te fijes en eso – suspiré agobiada
— ¿Gustas algo de beber?
— Agua, estaría bien
Sonrió y yo me senté en el sofá de piel, llegó con el vaso de agua y se sentó a mi lado
— ¿Qué hacías sola en esa maldita calle? – rió confundido
— Necesitaba pensar
— ¿pensar que? – lo miré
— Eres muy curioso, Goi
— Bueno…eres mi jefa en la banda, no puedo dejar que nada te pase
Suspiré y bebí un poco del agua cuando lo miré de nuevo
— ¿Por qué vives solo?
Miró a otro lado y soltó aire cálido por su boca y miró sus dedos cruzados al recargar sus muñecas en sus rodillas dobladas al estar sentado
— Es una historia larga
— Tengo tiempo – sonreí
Lo escuchaba hablar, en su acento inglés y lo miré atenta, dejándome ver su corazón que poco a poco lo abría para mi, era extraño pero me conmovió y seguí escuchando su charla…como si yo fuera una muy buena amiga…o una amante.
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