• Narra Corey
Miraba entre mis manos las cuerdas de una perfecta guitarra
Gibson, una de las clásicas, como las usaba mi amigo Slash…sonreí cuando
limpiaba el lindo pintado y miraba a las personas entusiasmadas por entrar y
comprar algunas cosas…comenzaba a ganar mas dinero de lo normal…eso era
bastante bueno, por mas que lo pienso, mi vida pasada no fue tan buena como
para que ahora la misma me esté recompensando con buenas cosas…pero no quería
pensar en nada malo…no ahora que iba a
ser padre…
— Taylor…te
llaman por teléfono
— Gracias,
ahora voy
Dejé de hacer lo que estaba haciendo para acomodarme los
pantalones de estar sentado…llegué a la oficina y salieron todos al dejarme
solo…
— ¿Diga?
— Hola cariño
Escuchar su voz detrás de la bocina me hizo relajar y me
dejé caer en la silla acolchada de la oficina de mi jefe…
— Es
lindo que me llames en horas de trabajo
— Bueno, el bebe y yo te extrañamos
— ¿Ha
pateado de nuevo?
— No deja de hacerlo – la escuché sonreír
— ¿Llegarás temprano hoy?
— Si,
no tardo en salir… ¿quieres que lleve algo para cenar?
— No, preparé algo yo, esperando que te guste
*-*
— Me
encantará…llegaré en una hora mas, ¿de acuerdo?
— Está bien, aquí te espero
— Te
amo, bonita
— Te
amo, rubio
Colgó y yo hice lo mismo, me alegró el día y eso me bastaba
para comprarle algo lindo el día de hoy…no se hizo pasar mucho tiempo, tomé mi
chaqueta y salí del trabajo comprando un par de rosas. Subí a mi auto y manejé
a casa…tuvimos tiempo y ayuda de cambiarnos a una casa de dos pisos, muy
sencilla y hermosa, en una zona agradable donde podía pensar las cosas mejor…despertar con la mujer mas hermosa…
— Llegué
– sonreí al cerrar la puerta
— Hola
amor
Sonreía al acariciar su vientre con ambas manos, poseía una
blusa blanca con un short corto, un suéter ligero de color azul marino y se
acercó con una coleta en su cabello, rodeó mi cuello y planté mis labios en los
suyos…
— Te
ves hermosa
— Gracias
Bajé mis manos a su vientre, acariciando al bebe que pronto
se dejaría ver, solo faltaba un mes y estaba ansioso por ver a mi retoño…quien
pensaría que después de lo que pasamos, estaríamos
de nuevo juntos…como todo comenzó alguna vez…besé su ombligo, el cual no se
había brotado como solía pasar con las mujeres embarazadas, acariciaba su piel
dura y estirada del mismo cuando yacíamos recostados sobre nuestra cama…cerraba
mis ojos al sentir el movimiento del bebe…me emocionaba el hecho de que
fuéramos a tener un niño…aunque prefería una niña…
— ¿Cómo
vamos a ponerle?
— No
lo se…estaba pensando en que ambos podríamos buscar uno
— Uno
que nos identifique a ambos
— Eso
sería maravilloso
Sonreí plantando mis labios en los suyos, esta mujer siempre
me sacaba sorpresas, estando en pleno embarazo, me exigía saciar su placer con
hacer el amor delicadamente, ahora ya no, aunque me lo pedía, tenía miedo de
lastimar al bebe…así que me abstenía por mas ganas que me pidiera el
cuerpo…tocaron la puerta, y me separé de sus labios…
— Nos
vienen a interrumpir – sonreí susurrando
— Anda
ve *-* y luego regresas que voy a extrañarte
Me levanté sin ganas, asomé mi ojo por el miralejo y no se veía
nadie…abrí la puerta y enseguida el golpe frío en mi mentón se hizo presente
cuando mi trasero cayó al piso, dejando mi peso en el suelo, miré algo mareado
al frente, 5 figuras que quizá conocía…
— Nos
volvemos a ver, rubio
— ¿Quién
eres? – gemí de dolor
— ¡¡COREY!!
– su voz gritó y yo me horroricé
— Tranquila,
primor…solo venimos a saldar cuentas con este idiota…tan poco hombre eres para
llevarte con una dama…
— ¿de
que hablas? – volví a gemir en el suelo
— ¿Recuerdas
a Lucía?
La chica un poco subida de peso que siempre fue mi causa de
burla mientras trabajaba en ese taller mecánico…se me achicaron los ojos al
mirar como tomaban a Nixie por los brazos
— Déjenla
— ¡¡TE
PREGUNTÉ SI LA RECUERDAS!!
– me gritó en el oído
— ¡¡si!!
Si la recuerdo
— Murió
hace tres días…y pensamos que tu…pues tuviste algo que ver…
— ¿Qué
mierdas dices? – comencé a reír al levantarme del suelo — lo que quieras hazlo
conmigo, deja en paz a mi esposa…
— Miren
nada mas
Miró a Nixie llorando con algo de miedo al verme sangrando
de la boca…
— ¿Cómo
es que volviste con él?
— Eso
no te interesa – dijo dura, como suele ser
— En
fin…vemos que estás esperando un producto…que te parece ojo por ojo…diente por…
— ¡¡que
la dejes en paz!!
Dos me tomaron a mi, golpeando mi estómago con fuerza hasta
dejarme sin aire, mirando con niebla la cruel escena de Nixie llorando al
recibir algunos golpes en sus brazos, cara y piernas…no tocaron el vientre por
lo que me dejó en claro que eran unos malditos cobardes…patee a uno de los que
me sostenían, di un fuerte golpe con mi cabeza sobre la del otro sujeto
tirándolos al suelo, empujé a los que lastimaban a mi mujer y me interpuse
entre su cuerpo y los otros tres que quedaban de pie…
— ¡¡lárguense
de mi casa!!
— Ya
vendremos de vuelta, Corey…lo lamentarás
— A
la mierda con sus amenazas…
Los 5 cuerpos desaparecieron y giré a ver a mi hermosa
esposa, tirada en el suelo gimiendo y respirando aceleradamente, quité la
sangre de mis ojos con mis dedos llenos de tierra, tierra de sus mugrosos
zapatos…
— Amor…amor
aquí estoy ¿si? – me miraba temblando
Sangre en sus ojos, en su nariz y sus labios…tomé su vientre
con una de mis manos mientras que con la otra sostenía su nuca…sus ojos no
paraban de verme y levanté el celular que estaba en el piso…y llamé a una
ambulancia…así como a Lu…
— ¿Corey?
– gimió con la voz quebrada
— ¿Qué
sucede?
Acariciaba su rostro con mis manos cansadas, sentía mi
cuerpo roto pero no me daría por vencido ahora que habían lastimado mi orgullo:
ella…
— Todo
va a estar bien ¿cierto?
— Si…si
lo estará…te lo prometo – cerró sus ojos con una sonrisa — te amo, bonita
Como en cámara lenta…su cuerpo fue removido de mis manos y
del sucio suelo, arrodillado en el lodo, sus manos me tomaron por las axilas,
miré sus ojos marrones, media sonrisa y sus brazos fueron suficientes para
dejar que un hombre…y mas él, me abracen y me den consuelo…los paramédicos me
llevaron seguido, cuando Lu y Brian me miraban y cuidaban todo al arreglarlo…me
sentía como un niño…no sabía que hacer, así que, por primera vez en mi vida,
dejé que personas extrañas tocaran mis heridas y las sanaran como si no pasara
nada…en la misma cabina, su cuerpo yacía recostado en la camilla, apretando mi
mano…cuidando la salud de mi hijo…
— El…el
bebe… ¿está bien?
— Aun
no podemos decirlo…pero sus signos cardiacos están bien, debemos llegar al
hospital y confirmar…
— De
acuerdo – miré a Nixie con una sonrisa cansada — ¿escuchaste? Nuestro
hombrecito crecerá
— ¿hombrecito?
– dijo sonriendo una de las enfermeras — se equivoca, señor Taylor…aquí hay una
linda princesa
Ambos abrimos de mas los ojos, las heridas…el dolor y el
maldito movimiento monótono de la ambulancia fueron rechazadas cuando escuché “princesa”
prefería niña y la vida…el destino, estaba de mi lado, y aun no comprendía el porqué…
Las siguientes horas me mantenía en una de las salas de
rehabilitación, me habían fracturado una costilla y yo no me di cuenta…lo único
que me preocupaba era ella…y escuché la puerta cuando la miré entrar…cerró la
misma y se acercó al besar mi mejilla…
— Lamento
que…siempre que pasa algo malo, recurramos a ustedes
— Me
sorprende la manera en que has cambiado, Corey…jamás creería que Nixie se
quedara contigo, se casara contigo y encima…vallan a tener un bebe
— Bueno…la
vida da muchas vueltas – sonreí cansado
— Pero
tu no te has portado bien, rubio…aun así…agradezco que hagas feliz a una
persona que abarca gran parte de mi corazón…
Me quedé en silencio cuando besó mi frente y cerré mis
ojos…duramos una hora charlando, de todo lo que teníamos pensado…le comenté que
sería niña y no niño, fue genial ver su cara…seguido entró Brian, charlamos de
varias cosas…y de su gira por España para dar partidos importantes…Lu y Osmar
se irían con él…claro está…me quedé solo un instante, y no obedeciendo órdenes,
fui en dirección a su cuarto…
— ¿Corey?
— No
hagas ruido, me matarán si se dan cuenta de que estoy aquí
Jalé el carrito del suero, y me senté a su lado en la
cama…necesitaba reposo, pero necesitaba estar con ella…
— ¿Cómo
estás? – acariciaba su vientre
— Bien…dicen
que…la niña está acomodada…quizá nazca mañana, pero será por cesárea, ya que mi
cadera pues…
— No
digas…se que no es lo que esperabas, como naciera nuestro bebe pero…prefiero
eso, a que te lastimes mas tu
Sonrió cansada y me agaché, con dolor, a besar sus
labios…aun estaba sorprendido de que alguien, allá arriba me diera una segunda
y hermosa oportunidad…jamás cambiaría esto, por otra cosa…solo se dio…y así iba a seguir…