•Narra Dero
Mientras con mis manos levantaba las pesas una y otra ves, uno tras otro brazo, miraba al frente al sacar el aire caliente por la boca y percatarme de lo que estaba haciendo…cerré los ojos cuando me agoté y dejé caer las pesas sobre el estante que estaba ahí…me miré en el espejo. La transpiración caía por mis pectorales hasta mi ombligo y esa sensación me gustaba…caminé fuera de la habitación del gimnasio, con una toalla en mi cuello me dirigía a tomar una ducha…
— No me agrada que vengas tan tarde – su hermosa voz resonó en la habitación
— Lo lamento, el trabajo es agotador
La miré con media sonrisa…y ella me miraba tan curiosa como siempre. Sus ojos color turquesa hipnotizaban mi ser…
— Me daré una ducha
Dije simplemente, mi cabeza pensaba en muchas cosas, en su delgado cuerpo pero también en los ojos de mi esposa…al salir ella estaba en la puerta estirando sus brazos para acercarme…dudé…
— Andas cariñosa hoy ^^ - dije para poder salir de eso, pero fue imposible
Aun en toalla me acerqué y rodeó mi cuello con sus delgados brazos, mientras yo acariciaba su espalda con mis amplias manos, atrayendo su pecho al mío. Escondí mi nariz entre su hombro y su cuello, disfrutando de un emblemante aroma a frutas en esa mañana…cerré mis ojos con el simple hecho de imaginarme sin su presencia.
— Te amo demasiado…cariño – susurró en mis cabellos
— Y yo a ti, Giselle
Se lo dije…de verdad…solo estaba jugando y eso no estaba bien…la separé un poco y me embriagué en su mirada, dejándome caer en un abismo donde sus manos cubrían mi cuerpo y me querían sacar de ese maldito agujero…
— Dime que hoy regresarás temprano – acarició mis cabellos
— Te lo prometo – sonreí
— Te prepararé algo rico de cenar – jugó con mi nariz
— Estoy ansioso por probar esa comida
La volví a abrazar y tomé su mentón para chocar sus labios con los míos, olvidando por completo el engaño…mi lengua adolorida, desdoblaba la suya que estaba inquieta por jugar mas tiempo, el tiempo se hacía eterno y yo estaba disfrutando de mi desayuno, debía ser consciente…unas suaves manos acariciaron los bellos de mis piernas y dejé de besar a mi esposa para girar la mirada hacía abajo…
— Papo – sus ojos brillaron y sonreí
— ¿Por qué no puedes decirme “papi” o Papá”? – la cargué y la reposé en mi pecho desnudo
— Te quiero
Su frágil voz me hizo romper lo mas profundo de mi ser ¿Qué mierdas estaba haciendo? Las miré a ambas y besé la frente de cada una. Ingerimos alimento sólido y me vestí para irme al trabajo, cargué a Amara y besé sus acolchadas mejillas
— Cuida a mamá, princesa
— Si…
Apenas podía hablar, a sus 2 años, era una niña muy inteligente…hermosa, era mía…salí por la puerta al comer de nuevo de esa reserva natural…la boca de mi esposa…subí a mi auto con el saludo de ambas, manejé tranquilo, serio, pensativo. Caminé por los pasillos y me encontré a varios productores…
— Dero, a ti te queríamos ver
— Cuanto tiempo Adler dime ¿en que puedo ayudarte?
— Estoy en un nuevo proyecto… ¿podemos hablar?
Lo miré y caminamos a mi oficina para tener privacidad
•Narra Nixie
— ¿Te has dado cuenta que tu nombre es Alemán? – me dijo mientras manejaba
— Si, hace unos días estaba viendo eso con Lu
— ¿No tendrás algún familiar alemán? – sonrió
Ese cosquilleo volvió de inmediato y giré mi cabeza a otro lado, este lo notó…
— ¿Qué pasa, cielo?
— Nada…dime ¿Cómo te ha ido con lo del bar?
— Va mejorando
— ¿sabes? Al parecer el sujeto ese de tatuajes le mueve el tapete a Lu
— ¿Por qué lo dices?
— No se, su mirada tenía un significado
Estacionó el auto fuera del edificio y me miró con una sonrisa
— Te amo, pequeña – besó mi nariz
— ¿y si te dijera que yo no te amo? – me miró abriendo de mas sus ojos — ¡¡mentira!! Te amo demasiado *-*
— Me alegra saberlo entonces *-*
— Debo irme – le sonreí
Besó mis labios de una manera suave y delicada, suspiré y bajé del auto. Caminé por los pasillos y suspiré al sentir el amor de mi casi esposo y el deseo de otro sujeto que ni siquiera sabía bien si de verdad me gustaba o solo era un juego…el cual me encantaba…llegué a donde me correspondía y podía escuchar una charla no muy lejos, la curiosidad me ganó y me acerqué de a poco…
— ¿Entonces que dices? – silencio
— No lo se, el trabajo aquí es pesado
— ¡¡a vamos!! Se que vas a divertirte, tiene mucho potencial
— Pues de eso no tengo duda, si no, no me hubieras llamado – una risa…
— Bueno dejaré que lo pienses ¿de acuerdo? Estamos en contacto, campeón
Me alejé al escuchar pasos y me metí a los sanitarios…
— ¡¡Por cierto!! – gritó desde el pasillo el rubio
— ¿Qué pasa? – dijo Dero fijando su mirada en la cámara
— ¿Ya viste a tu hermano? – un silencio y miré los azulejos del baño, quieta
— No, ¿A regresado ya?
— ¡¡claro que si!! Me sorprende, ustedes tan inseparables
— Bueno, veré si puedo sacar información de donde verlo
— Yo se donde esta trabajando
— Siempre te metes donde no te importa ¿e? – rió con su hermosa voz gruesa
— Te hago un simple favor – le regresó la sonrisa
— Adiós
— Hasta entonces
Salí del baño y ahí lo miré…sacó su billetera y antes de que pudiera abrazarlo…una fotografía de una pequeña. Ojos de un verde extraño, cabello castaño claro, tez blanca y una hermosa sonrisa, un bebe…una niña…su hija.
— Tu esposa es hermosa – susurré y este giró rápido guardando la billetera — siento asustarte
— No es nada – miró a otro lado y caminó como escapando
— Si no quieres seguir con esto comprendo…estoy en la misma
— ¿tienes hijos?
— No
— Entonces no sabes lo que se siente…
— Pero igual comprendo – me miró con el seño fruncido
— Vamos a trabajar
— De acuerdo – bufé
Quizá no debería estar enojada…pero algo se prendió en mi pecho, y no era la excitación que siempre me trasmitía este sujeto…no sabía lo que sentía…
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