sábado, 17 de septiembre de 2011

Capitulo 91


Narra Corey

El embriagante aroma de su piel, transcurriendo el tiempo como si fuera eterno y este no nos apresurara de que casi se nos caía encima el mundo. Suspiré en cada poro de su piel que iba desnudando con el paso de mis dedos al deslizar la ropa que lo único que estaban haciendo era estorbar. Sin decir una sola palabra, sin que me dijera que no quería hacerlo, proseguí repitiendo, quizá, algunos pasos que me gustaba hacerle cuando ella aun era mi novia. Tantos juegos y obstáculos que me ha puesto la vida en el camino ahora sentía que estaba tomando la mejor decisión de hacer y dejar las cosas bien…para dejarla pensando y quizá poder ganar lo que me pertenece…

    ¿Corey? – gimió en mis labios
    ¿Qué sucede, primor?
    ¿Por qué haces esto?

Su delicada y fina respiración comenzaba a acelerarse cuando sus pezones acariciaban firmemente las amplias palmas de mis manos.

    Pronto vas a darte cuenta, mi amor

Dejé de lado el hecho de que ella tenía una “pareja estable” si ella respetara aquel vínculo, no estaría ahora mismo cediendo a mis malditos pasos de pervertido. Ahora que la tenía completamente desnuda, no me percaté de preguntarle si estaba tomando algún tratamiento, si yo usaría protección…no me importó el hablar sobre ello…quizá lo hacía con la voluntad de que así fuera como se diera un lazo mas entre ella y yo…o simplemente estaba deseando tanto este momento que dejé todo de lado…

    No sabes cuanto te amo – susurré sobre su frente transpirada

Nuestras entrepiernas se reconocieron una ves mas y, como si se necesitaran, comenzaron a complementarse encajando de una manera perfecta, su respiración agobiante y agitada chocaba en mis labios abiertos al desear besarla mientras mi cuerpo empujaba haciéndola mía en cada minuto que pasaba, penetrando su interior tan suave y húmedo, delicado y delicioso…era lo que necesitaba ahora después de tanto tiempo. Los minutos así fueron pasando cuando las posiciones iban cambiando y en aumento. Ahora su mejilla y parte de su pecho chocaban en la cabecera de esa cama ajena a la que yo estaba dispuesto a hacer mía, al menos en estas horas de placer que le estaba regalando…besaba su espalda cuando sus rodillas yacían dobladas sobre la cama, abrí mas sus piernas, lamiendo el sudor bajar por su espina dorsal, tomé sus manos con las mías, entrelazando nuestros dedos para poder aferrarnos a la cabecera mientras mi pequeño volvía a entrar en ese lugar tan cálido al que comenzaba a acostumbrarme de nuevo…

    ¡¡Por dios, Taylor!!
    Así…así me gusta que me recuerdes…como aquel hombre que te lo ha dado todo, sin pedirte nada a cambio

Sus lágrimas caían por la mejilla, tomé su mentón al besarla estando yo atrás de ella, era algo complicado pero ya nos las arreglábamos…sentía el golpe de su firme y lindo trasero en mi pelvis, el sonido arrollador que era deleitante a mis sentidos poco a poco fue subiendo de ritmo a tal grado de hacerla gemir como Dios manda. Los gritos retumbaban en mis sentidos, recordándome lo bueno que era yo sobre su cuerpo, me encantaba hacerla sentir mujer y darle este espacio que tanto se merecía

El calor continuaba, quizá un par de horas mas, la noche estaba dejando de serlo para convertirse en un lindo amanecer…y aun, ambos, tirados sobre a alfombra de su cuarto, mirándonos como la primera ves en que la hice mía, ambos conscientes de que éramos unos completos extraños que gozaron de un sexo sin límites, pero…ahora los dos teníamos una vida que era de completos locos…sin tomar en cuenta que seguiría en un futuro..

    No quiero irme – dije como un niño berrinchudo
    No te vallas
    ¿Y si viene “tu novio”? – reí abrazándola
    No llegará aun…falta tiempo para que lo haga

Su voz tan tranquila me hacía estremecer y revolucionar hasta la más mínima hormona y neurona dormida en mi cerebro…era un caos…

    ¿Cuándo te regresas para California?
    Mañana sale nuestro vuelo, Jacoby se va conmigo

Pasé mi mano por sus cabellos al hacerlos aquietar acomodándolos atrás de su oreja

    Si no está conmigo, va a suicidarse – reí algo acongojado, quizá lo haría yo también
    Siempre han sido tan buenos amigos ¿no?
    Y mas en el embrollo que nos ha unido mas, es un idiota, pero es mi amigo

No me dijo nada mas que cerró sus ojos y se acomodó en mi pecho, besé su frente al dejar que durmiera…

    Te amo, Corey – susurró
    Yo también te amo…

Dos horas como máximo se habían adelantado ya en el reloj, despegué mis parpados al darme cuenta de que estábamos recostados sobre la cama…me levanté, coloqué mis boxers, pantalones, camisa y tomé mi chaqueta, amarré las cintas de mis tenis y parado junto a la cama, de su lado respectivo, la miré descansar como lo haría un ángel, acaricié su mejilla y le regalé un suave beso sobre sus labios para no despertarla…caminé por el pasillo para salir de su casa, subí aun taxi el cual me llevó a mi ridículo departamento…

    Valla, el hombre por fin aparece
    Ya te lo dije, te pareces a mi madre ¬¬
    Quizá sea mejor que ella
    No creo, mi madre era mas hermosa
    ¿Me dijiste hermosa?

Reí con ganas cuando entré al departamento y me dejé caer sobre el sofá…

    No se, me siento muy bien ahora
    ¿A dónde fuiste?
    Vi a Nixie – bufó
    ¿Y que ha pasado?
    Creo que no me pudo haber ido mejor

Su cara de “explícamelo todo” me hizo reír, no le dije ni una palabra, solo me reí como sabía hacerlo y miré el techo sin sacar las manos de la sudadera…

    Arregla todo que mañana salimos temprano
    De acuerdo – se levantó del sofá y caminó a su habitación — ¿saldremos a algún lado? – me gritó desde su habitación
    Quizá a tomar nuestra última cerveza alemana ¿Qué dices?
    Me parece bien – rió bajito

Me quedé dormido un par de horas en el sofá, la noche y madrugada anterior habían sido las mejores de mi vida, jamás me había sentido tan nuevo y de buen humor…si ella decidía quedarse con ese pedazo de mierda alemana, yo estaría feliz por demostrarle que no soy un bueno para nada…entre tragos y risas, nos divertimos con unos alemanes ebrios que nos contaban su vida sin siquiera preguntárselos.


Narra Nixie
Una semana después

(Tonos seguidos del teléfono, alguien descuelga)

    ¿Diga?
    Hola…em…solo me preguntaba si estabas bien
    Si cariño, ya estoy en camino para llegar a casa
    A bueno…solo eso…
    ¿te sientes bien? – su varonil voz me hacía mover mis pensamientos sobre lo que estaba sintiendo
    Si, solo…que te extraño

En realidad extrañaba estar con alguien ¿Por qué precisamente se tenía que ir Corey? Ahora que más lo necesitaba él ya estaba en California…

    Sabes que me gustaría estar ahora contigo, primor
    Si podrías hacerlo, pero amas mas  tu trabajo – reí mirando la mesita donde escribía mis canciones en las giras
    No mientas, Bauer – rió pero yo no estaba de humor, quería escucharlo a él — te amo, preciosa…debo colgar que están pasando muchos policías y sabes como son
    De acuerdo, Goi…

Colgó con su suave y linda sonrisa, miré por la ventana el paisaje oscuro que daba a entender que todos ya estaban dormidos…suspiré al mirar la hoja y seguir escribiendo, esto no podía impedir que la creatividad se me fuera de las manos…la mano se me movía sola, escribiendo cualquier cosa…recordando sus ojos azules, sus ojos verdes y los otros del mismo color, 3 hombres que revolucionaban mi vida…e cometido grandes errores en mi vida…espero que esta ves, esté tomando el camino correcto.

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