Narra Brian.
Pasó toda la noche en esa clínica, lejos de mí… quise llamarla pero me resistí. Pasé recostado en la cama junto a Osmar, mirando el blanco techo… sin decir absolutamente nada; lo único que podía oírse era la pequeña risita de mi hijo mientras jugaba con los dedos de mis manos como si fueran lo mejor para él. Tuve una sensación de paz atormentadora, tenía el presentimiento de que algo malo iba a pasar, y aunque no soy muy atrayente a esas ideas Lu me ha inculcado que a veces se debe confiar en esos tipos de presentimientos…
— ¿Quieres hablar con mamá? – miré al pequeño.
— ¡Shi! – su cara se iluminó como la mía cuando supe que sería padre.
— Está bien, ve a traerme el teléfono que está en la sala ¿puedes? – levanté mis cejas sonriendo.
Asintió en silencio, su bello rostro me recordaba tanto a su madre, y tenerla lejos se sentía mal… muy mal. En el corto rato que Osmar desapareció de mi vista sentí que algo me faltaba, algo mucho más que tenerlo conmigo y compartir este día especial con él… no sé en verdad lo que me pasaba, hoy se cumplían 3 años desde que estaba con Lu, sin embargo no podría celebrarlo por el simple hecho de que seguía preocupándose en demasía de Nixie… A veces me molesta su buena relación, pero tengo que pensar que se conocen desde antes de que yo apareciera en su vida, y al final eso es lo que cuenta: el tiempo.
— Aquí ta pá – me dio el celular.
— Gracias hombrecito – sonreí y acaricié su cabecita.
Lo tomé y busqué el número más importante dentro de mi agenda telefónica, respiré profundo mientras apreté “llamar” y la larga espera apareció cuando sonó el tono y nadie respondía, me desesperé, apreté mis ojos pensando en que quizá le molestaría mi insistencia pero debía saber de ella.
— Hola amor – contestó sonriente, lo sé.
— Hola Lu, ¿Cómo estás…?
— Pues muy… preocupada creo, ¿y tú mi vida, como están por allá?
— Bien, Osmar ya dormirá su siesta y yo aquí estaba pensando en ti y en el día que es hoy… - no pude evitar sonreír.
— ¿Hoy? Vaya, deberás perdonarme pero mi memoria falla a veces, ¿Qué sucedía hoy? – rió un poco.
— Hace 3 años que estamos juntos mi amor, hoy es nuestro aniversario – reí.
— ¡Dios Santo! Feliz aniversario Brian, lamento haberlo olvidado ¡pero que tonta! – dijo apenada, yo reí.
— No seas boba mi amor, sabía que lo olvidarías… no es una fecha tan importante después de todo lo que hemos pasado, no te preocupes mi amor. Quería saber como están las cosas allá en Ohio ¿todo bien?
Guardó silencio un momento.
— ¿Lu…? ¿Estás ahí?
— Sí, aquí estoy, es que hay noticias nuevas Brian… pero debes prometer que no se lo dirás a nadie ¿si? – dijo muy seria.
— Claro, puedes confiar en mi, mi amor… - me asusté un poco.
— Bien… la familia está creciendo, Nixie está embarazada
— ¿Qué? – me asombré.
— Tal como oíste, y se ha formado un gran lío ¿sabes? No es por ser chismosa ni nada, tu me conoces, pero Nixie está un poco complicada con el asunto… ya entenderás porque
— ¿Corey? – hice una mueca de preocupación.
— Algo parecido…
Suspiré algo preocupado por la chica, Lu me había contado todos los problemas que ella había tenido, en cierto sentido yo estaba enterado de todo lo que le pasaba porque gracias a que mi amada confía en mí, me cuenta todo…
— ¿Y qué pasará entonces? Digo yo, si está embarazada no podrá seguir con esos conciertos que está dando… ¿o si?
— No lo sé, eso tendré que hablarlo con el doctor, por ahora aún está procesando la noticia, no sé si está feliz o triste con saber que está esperando un bebé, pero aún no puede creerlo Brian, y eso me preocupa un poco…
— ¿Por qué? – me extrañé.
— No conoces a Nixie, menos en un momento como este, de seguro está confundida y no sabe que hacer… es algo grande para su vida, y ella solo ha jugado con todo lo que le pasa… esto es algo serio ¿sabes? En verdad no se que podrá pensar en este momento – dijo apenada.
— Espero que tome una buena decisión…
— Yo también mi amor.
— Y bueno… entonces ¿Cuándo vuelves? Con Osmar te extrañamos mucho nena – miré al niño dormir junto a mi.
— No lo sé, tal vez volvamos mañana o quizás en unos días, todo depende de lo que digan los doctores.
— ¿Volvamos? – me extrañé.
— Sí, ya tomó la decisión de volver allá a California, no quiere estar lejos de mí, menos con todo lo que ahora le está pasando, Nixie vuelve conmigo Brian – sonrió, lo sé.
— Eso es bueno – sonreí.
— Te llamo en un rato ¿si? Debo colgar, hablaré con su banda ahora… tendré líos lo sé, como sea. Te amo gatito *-* dale mis cariños a nuestro hijo, adiós.
— Adiós dulzura, te amo, suerte con todo – corté.
Dejé el celular en algún lugar mientras acurrucaba más a mi al pequeño Osmar, me encantaba verlo dormir… era un pequeño ángel, tal como su bella madre.
“(...) Como nunca antes la adrenalina se apoderó de mi, mis sueños al fin se realizaban… el miedo desapareció por más de una vez y eso me llenó de esperanzas. Quería seguir viendo la vida de una manera sutil y superficial como siempre lo hice durante los años anteriores… pero cuando todo esto comenzó, debí crecer a la fuerza, porque tenía nuevas responsabilidades… y quizá, tal vez, no las quería cargar (…)”
— Pequeña irresponsable – reí.
Era un artículo en una revista que había visto donde salía la banda de Nixie, ganó renombre, sí… pero aún seguía siendo la amiga de Lu para mí, no podía verla de otra forma.
Ya había pasado un día desde que hablé con Lu, debía volver a entrenar; así que dejé a Osmar en la guardería que siempre hace bien su trabajo y me fui al gimnasio.
— ¿Que hay Brian? – dijo mi nuevo compañero
— ¿Qué tal Anselmo? ¿Todo bien? – sonreí quitándome la remera.
— Si, muy bien; ansioso por el partido de mañana ¿y tú?
— ¡Lo había olvidado! ¿Estás preparado para tu primer partido? – reí, era un tipo agradable.
— ¡Pues claro! Ya quiero demostrarte que si sé jugar – rió.
— Entrenas como nena, debes jugar como tal
— Envidioso porque me veo bien calvo y tú no – rió a carcajadas.
— ¿Eh? ¡Mentiras! Además, no me gustaría cortarme el cabello, me gusta mantenerlo como está…
— Si, claro – siguió riendo.
— Oye, serás mejor que comiences a correr – dije sereno
— ¿Por qué? – me miró frunciendo el seño
— Porque no dejaré que me alcances cuando comience a correr – reí
— Ah si claro, como si corrieras muy rápido – bufó.
— ¿Quieres probar?
Comencé a correr alrededor de la cancha en la que jugaríamos mañana, y dejé atrás a Phil como lo había dicho, este chico había llegado hace unos pocos días desde Europa… me parecía conocido sí, pero la verdad no tengo muy buena memoria con las personas que veía al caminar por las calles, así que era un desconocido más, uno que comenzaba a ganarse mi simpatía.
— Bien chicos, recuerden mantenerse enfocados para mañana ¡quiero ver arruinado a Steven! ¿Está claro? – gritó el entrenador.
— ¡Si Entrenador!
— Muy bien, vayan a las duchas… Haner, ven aquí unos momentos
Asentí y me dirigí a él mientras todos se iban, su cara me indicaba que algo no muy bueno iba a decirme, y eso de cierto modo me asustó.
— ¿Qué sucede entrenador?
— Llamó tu chica, dijo que te apresuraras porque ya había vuelto a casa – rió.
— ¡Entrenador! Pensé que me diría otra cosa, me asustó ver su cara tan seria – reí
— Tranquilo, ¿tan feo soy? – rió golpeando mi hombro con su palma.
— Que cosas dice, está bien, voy a darme una ducha y lo veo mañana – sonreí.
Asintió, le di un apretón de manos y me fui corriendo a las duchas; camine entre los desnudos de mis compañeros y luego de bañarme con esa agua caliente que recorrió todo mi sudado cuerpo, me vestí para irme a casa. La noticia me puso muy feliz, al fin podría volver a ver a Lu y darle la noche que le debía para celebrar nuestro tercer aniversario, se debía celebrar bien… es decir, en una semana nos casábamos, y para hoy… solo quería tener su cuerpo sobre el mío entregándome ese placer exquisito…
No hay comentarios:
Publicar un comentario