Narra Richard
No sabía lo que era ansiedad hasta que esta pesadilla se cruzó en mi camino, giraba en mi cama tratando de encontrar el lugar correcto o simplemente arrullarme para quedar de una ves por todas dormido, descansar…pero no podía. El solo pensar que ella estaba con ese idiota me quebraba los cojones hasta dejarlos en nada…me quedé sentado en la cama esperando algún milagro…solo, queriendo saber como estaba ella y que es lo que se tramaba. Sus llamadas me daban esperanza de seguir en pie, pero no era lo mismo. Casi 2 meses sin verla, estaba pensando en darme por vencido…ya no quería esto y tomé mi guitarra en esa madrugada…solo para sentir la ligereza de la melodía y ayudarme a perderme en un sueño del cual…no quería despertar…
Estaba en el bar intentando organizar el papeleo para el pago del terreno que se hace cada año, suspiré al acomodar el dinero en una bolsita y llamaron a la puerta
— ¿Señor? – lo miré — lo buscan en la puerta
— Hazlo pasar, estoy organizando el pago – le dije serio pero cansado
— De acuerdo
Se retiró y toqué mi frente, estaba mas que vacío por todo lo que me estaba pasando, se abrió la puerta y al entrar lo miré y me levanté de la silla algo rápido
— ¿Qué haces tu aquí? – dije alterado
— Solo vengo a hablar contigo
— Tu y yo no tenemos nada de…
— Es sobre Nixie – me quedé callado y dejé que hablara
— ¿Qué pasa con ella? – pregunté interesado
— E hablado con ella durante estos meses, y la verdad es que no me siento bien estando ella en casa, ya me desesperó, hace lo que quiere y me trata como idiota
— Eso es lo que eres – le dije serio
— Como sea, no quiero pelear – lo miré extraño algo se tramaba
— ¿Qué es lo que vienes a buscar, Corey? – lo miré desafiante
Sus ojos me miraban tranquilo, estaba con el hombre que me había quitado lo mejor de mi…y tan tranquilo y pasivo se dejó recargar en la silla sin decir nada y sacando el aire que poseía desde sus pulmones
— Nixie no esta en casa – dijo por fin
Arquee una ceja y coloqué mis brazos sobre la mesa
— ¿Qué mierdas quieres decir con eso?
— No se, encontré sola la silla en la recamara y ella no estaba por ningún lado
— ¿y no la encuentras y quieres que yo la encuentre para que vuelvas a quitármela?
— No es eso…siento que se ha ido por su cuenta…
Abrí de mas mis ojos y me erguí en la silla al mirarlo
— ¿Ya puede caminar? – dije algo atónito
— A estado trabajando mucho en eso…es increíble – sonrió decepcionado
— ¿pero como sabes que ya puede caminar bien? – aun tenía dudas
— Yo no se muchas cosas, así que no se darte mucha información
— ¿Ni Lu sabe de esto?
— ¿Qué mierdas te acabo de decir? ¡¡yo no se!! Esa mujer hace lo que se le plazca, ¿Qué le hiciste?
— ¿yo? Nada por supuesto ^^
— Eres un imbécil ¿Qué has hecho para que en tan poco tiempo te aya amado?
— Dejo que sea ella misma
— ¬¬
— Como sea, gracias por venir – dije refiriéndome a que ya se podía largar
Su presencia me incomodaba así que era mejor que se fuera, se levantó de la silla y seguí parado en la puerta hasta que este mismo se fue…suspiré al cerrar la misma y mirar a todos lados… ¿Dónde podría estar? Sentía la necesidad de sonreír y llorar al mismo tiempo…la noche se llegó en el bar y la gente estaba entrando para tomar sus respectivos lugares y tomar deliciosas y embriagantes bebidas…al salir para acomodarme en la barra me quedé paralizado con el sonido de una voz
Intimidantes notas que te dejaban sordos si no ponías atención a la melodía, sintiendo el poder del volumen y color de su voz en el recorrer de mis entrañas, me paralicé por completo y asomé mis ojos al escenario del bar, ahí la vi…tan extrañado quedé que mis ojos experimentaban un ligero cosquilleo en el lagrimal, tan hermosa con un vestido rojo, algo hamponcito arriba de sus rodillas, dejando ver esas piernas torneadas por esos tacones color negro que enmarcaban bien sus pantorrillas al estar parada, tomando con sus delicadas manos el micrófono, unas uñas especiales pintadas de color negro y rojo, una de cada uno, sonreí casi sin aliento cuando sus ojos, delineados fuertemente con ese lápiz negro y sombras rojas, penetraron en mis sentidos mas ocultos y los despertaron sin hacer ningún esfuerzo…
Pareciera como si me estuviera cantando a mi, los movimientos de sus manos, simbolizaban acariciar mi corazón y protegerlo en su interior, cuando terminó de cantar, esa delicada línea de voz me hizo caminar mas aprisa al escenario, brinqué como todo un profesionista, y la tomé, rodeando con mis brazos su perfecta y curveada cintura, para atraerla a mi y que sus pies no tocaran el piso
— ¿Cómo es que esto ha llegado a pasar? – dije anonadado
— Quizá por mis ansias de venir a verte, y recuperar mi trabajo
— No sabes lo feliz que me has puesto, podría besarte hasta que se nos cayeran los labios – ella rió
— Me gustaría que lo hicieras, pero creo que tenemos público que nos observa
— ¿y que mas da? Que sepan lo mucho que te amo
— Pero me da vergüenza
— ¿de verdad? – abrí los ojos
— No
Su sonrisa terminó en mis labios, y ese sueño profundo por fin despertó. La caricia de sus manos en mis mejillas, sus dedos esconderse en mis cabellos, su pecho palpitar como uno solo en el mío, su respiración combinarse con la mía y ser más que perfecto para la situación. Su lengua movía y empujaba la mía, solo quería que esto no terminara, y los aplausos fueron la motivación…
Entre los escandalosos júbilos, entre las sombras que ahora mantienen un color determinado, mi cuerpo le pertenece…así como el suyo a mi
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