martes, 19 de abril de 2011

Capitulo 15


Al abrir mis ojos, el movimiento de mis mejillas me hicieron sentir acartonada la piel, suspiré al pasar mis manos por las mismas y parpadee mirando por la ventana parte de la calle, cerré la ventana y me giré despacito al lado de la habitación. Tomé una almohada para recargar mi espalda y destapar mis pies de la linda sábana color salmón, miraba mis dedos del pie y sonreí…

    Muévanse…hermosos dedos, muévanse – dije en el silencio de la habitación, sonreía al hacer eso

Sentía entumidas mis extremidades pero miraba mis pies como tratando de hipnotizarlos y ahí moví el dedo gordo de mi pie derecho y sonreí ampliamente, casi hago fiesta y olvidé el porque había estado llorando ayer

    Ahora el otro – repetía en vos bajita y si pude, moví el dedo gordo del pie izquierdo

Esto iba mejorando de apoco y estaba mas que feliz, sin mas me subí a la silla de ruedas y escogí la ropa me iba a poner ahora, ya que hoy tenía mi descanso en el Bar, suspiré y escuchaba a Lu llamar por teléfono algo alterada, sentí que colgó y me acerqué para mirarla

    ¿pasa algo? – pregunté curiosa
    Dios, se supone que hoy no voy a la agencia, y tengo que ir por que nos robaron algunas cosas – puso su mano sobre su frente y ambas al mismo tiempo soltamos el aire por la boca
    ¿quieres que te acompañe? Me parece que será rápido ^^ y de ahí nos pasamos al médico
    Bueno, parece buena idea…es que no me pueden hacer eso si saben que tengo reservados los días en los que estoy contigo
    Pues si, pero sabes como son – le sonreí para romper ese estrés que tenía

Se colocó su saco ya que hacía un poco de frío al entrar el otoño, yo hice lo mismo y empujó la silla para salir. En pocos minutos llegamos, y notaba el ceño fruncido de Lu, yo acaricié su mano y su mueca cambió a ser mas tranquila y sonreí. Llegamos a la mentada oficina, y todo parecía estar tranquilo, eso fue lo mas extraño de todo, pero no dije nada…

    ¿Qué es lo que pasa ahora? – preguntó ella algo enojada
    Bien, robaron papeles y fotografías importantes, están en proceso de recuperación pero necesitamos que te quedes aquí
    ¿y eso para que?
    Porque son las fotos que tomaste hace un mes, necesitamos los negativos si no se va en picada el proyecto anterior – ella bufó y me miró — tengo que pensar que hacer
    Pido un taxi y me voy – dije tranquila
    ¡¡CLARO QUE NO!! En el ejercicio necesitas a alguien que te ayude – la noté pensando y tomó su celular para alejarse de mi

Diablos que quería escuchar lo que hablaba con no se quien, la noté sonreír y se acercó a mi

    ¿y? – pregunté
    Nada, ya esta todo arreglado
    ¿a que te refieres? – estaba que me llevaba el diablo porque no me decía nada, en un segundo sentí la mano de alguien en mi hombro
    Buenos días, preciosa – su voz varonil me hizo caer hasta el suelo y dejar mis ojos abiertos
    ¿Richard? – me giré y disimuladamente mis mejillas experimentaron el enrojecimiento común cuando él estaba cerca
    ¿a quien mas esperabas?
    No…bueno es que…yo – no me salían las palabras
    Richard te llevará a los ejercicios de hoy, me parece que entre los tres tenemos la confianza de que va a cuidarte bien – mencionó ella tranquila y yo no sabía que hacer
    Bien entonces nos vamos – habló su acento alemán y empujó la silla fuera del departamento
    ¿sabes? Se me hace curioso que anduvieras por estos rumbos
    A, supe de la noticia, fue un robo a mano armada, pensé que Lu estaba acá…y me preocupé así que pasaba por la calle cuando me llamó
    ¿te llamó para que me llevaras a los ejercicios?
    Si – dijo con su ferviente sonrisa cuando llegamos a ese auto glamoroso

Lu estaba tratando de emparejarme con este sujeto, o era mi mera imaginación. Pasó, gentilmente, su mano por el ángulo de mis rodillas y la otra detrás de mi espalda, me cargó de la silla y me fue colocando despacio en el asiento del copiloto, mis mejillas permanecían rosadas por sus caricias, dobló la silla y la puso atrás para cerrar la puerta y subir a donde le correspondía, manejó tranquilo al hospital y yo solo lo miraba de reojo. Ese cabello bien peinado de color oscuro, su naris refinada y esos labios que enmarcaban un mentón fuerte y sensual, esos labios que me habían encantado…esos labios que…

    ¿estas bien? – me preguntó y yo miré a otro lado viendo que ya estábamos en el hospital, lo miré a los ojos y sonrió
    Si…si yo… ¿ya llegamos? – pregunté sonrojada
    Si, desde hace como 10 minutos, al parecer estás pensando en otras cosas – sonrió de nuevo
    Quizá si – dije apenada y ahí volvió a cargarme para colocarme en la silla

Tiró de la misma y entramos al saludar a las enfermeras y doctores que ya me conocían, llegamos a la zona de la piscina, me había olvidado de este mugroso día, ¿Por qué me tenía que tocar ahora Richard? No quería que me viera en traje de baño, que vergüenza…

    Señorita Bauer, su traje esta listo – mencionó sonriente la chica que me ayudaba a vestirme
    Bueno
    ¿Y la señorita Sullivan?
    A…ella…
    Ella no pudo venir y vengo yo en representación – interrumpió Richard con esa hermosa sonrisa – mi nombre es Richard Kruspe y yo ayudaré a esta linda dama ^^
    Bueno, pues para entrar a la piscina necesita un traje, acá le daremos uno
    Gracias ^^ ya vengo – me indicó cuando me fui a que me vistieran

No pasaron ni 15 minutos cuando estaba lista sobre una silla de ruedas especial con el agua, me empujaron casi a la orilla donde estaban esos escalones, cuando escuché que unos pasos mojados se acercaban y mis ojos querían salir de la órbita

    Creo que esta cosa me queda muy justa – rió y yo dirigí mi mirada a otro lado
    Dios quiero morir – dije en voz baja
    Bien vamos a comenzar – la voz del médico me hizo entrar en razón

Sentí las manos de Richard tomarme desde las axilas y cargarme para posar mi pecho en el suyo desnudo, tragué saliva y puse mis manos en sus hombros

    Perdona si estoy pesada – dije apenada
    Nada de eso, te puedo sin problemas – sonrió cuando me cargó por la espalda baja y entramos al agua tibia

Había unos barrotes dentro del agua…y mis manos se agarraron de los mismos al sentir sus manos en mi cintura, seguía con precisión y atención las instrucciones del médico, a veces sentía las caricias de mas a través de ese delgado traje y comenzaba a sonrojarme de todo y no quería ver ese par de ojos grises

    ¿estas cómoda? – susurró en mi oído
    S…si – dije después

El agua nos hacía sentir mas cómodos aun, pero cuando estaba concentrada en mover los pies debajo del agua, sonreí al sentir la suavidad de la misma pasar por mis piernas, pero un cuerpo se posó detrás de mi completamente pegado en el mío, abrí mis ojos cuando su pecho se clavó en mi espalda…

    ¿Richard?
    ¿si?
    ¿Qué haces? – pregunté tímida
    Tratar de que no te caigas – dijo seguro pero con un tono de voz que jamás le había escuchado

Este hombre, estaba tratando de matarme

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