Narra Lu
Desperté con aquellos golpes que se escuchaban de fondo, lentamente quise abrir mis ojos pero algo me lo impedía. Sentí voces en la habitación, una masculina y una femenina que a lo lejos daba pequeños gritos... ¿Qué sucedía?
Comencé a moverme y unas calidas manos tocaron mi mejilla.
— Lu... ¿estás bien? – decía preocupado.
Recién despertaba, aún veía bien claro quien era pero me senté en aquel sofá.
— Si... ya estoy mejor ¿qué pasó? – pregunté tocándome la cara.
— Parece que te desmayaste... – me tomó en sus brazos.
— Espera... ¿A dónde me llevas? – abrí grande los ojos.
— Corey está afuera... será mejor que te quedes con Nixie en la habitación – me dejó junto a ella.
— ¡Lu! ¿Cómo sigues? – preguntó asustada.
— ¿Corey...? – reaccioné.
La figura de Richard cerró la puerta de la habitación, los golpes que daba el rubio en la puerta del departamento debieron haberse escuchado en la casa de mis vecinos; sumándole los gritos que daba... era un panorama aterrador. El silencio en el departamento le daba a esta ocasión un toque de viernes 13.
— ¿Por qué te desmayaste? – me preguntó Nixie.
— Jacob... vino en la mañana... y debe ser por eso – arreglé mis cabellos.
Los golpes dejaron de oírse, podíamos escuchar la alterada voz de Corey gritarle a Richard, Nixie me abrazó muy asustada con todo lo que estaba pasando, y para ser sincera... yo también tenía miedo.
— ¿Dónde está? – se escuchaba alterado.
— Oye... tranquilo – intentaba calmarlo.
— ¡¿Dónde la tienes?! – gritaba Corey.
— Si te tranquilizas... podremos hablar... – decía pasivo el alemán.
Los golpes de los pies en el suelo que daba Corey, nos hacia saltar en la cama; No sabíamos que era lo que podía ocurrir.
— Lu... tengo miedo – apoyó su rostro en mi pecho.
— Tranquila... – le hice señal para que se callara.
Asintió con su cabeza y seguimos escuchando temblorosas.
— ¿Para qué la quieres ahora? – se escuchaba molesto.
— Porque es mi chica... y ella debe estar conmigo ¿tú crees que no se lo que pretendes con ella?– le gritó a Richard
Hubo un silencio que nos altero el corazón a mi y a Nixie.
— ¿Quién te crees que eres para hablarme así...? Y no es tu chica, la perdiste en el momento que preferiste la sangre a su verdadero amo idiota – le devolvió el grito.
— No me hagas reír... ella aún me ama, estuvo contigo sólo por lastima, porque se sentía sola, no porque te quiere. ¿Le crees el cuento de que te ama? ¿Tuviste sexo con ella no? Y te dijo en el oído... en un suave susurro que te amaba ¿no? – la voz de Corey se volvió sarcástica.
Richard guardó silencio mientras Corey reía con su reacción.
— Puede prometerte muchas cosas... puedes decir que eres el hombre que tanto buscaba, pero si te descuidas tan solo un poco, te cambiará por el primero que le muestre afecto... Ella aún me ama, siempre lo ha hecho... y lo seguirá haciendo – dijo orgulloso Corey.
— Dices eso... porque aún no comprendes que ella no te necesita. Eres el típico hombre que está obsesionado con su ex novia, y cree que porque él la ama, ella debería hacer lo mismo. No caeré en tu juego idiota... lo único que provocas en ella es miedo. – Richard dijo sereno.
Nixie apretó mi brazo mientras lloraba en silencio.
— ¿Qué pasó cariño? – la miré preocupada.
— Va a confundirlo... hará que Richard dude de mi... – lloró en un susurro.
Acaricié sus cabellos mientras me mecía con ella encima, Corey era bastante cruel al tratarla así y eso me hacía sentir muy mal. Más aún si quería hacer dudar de los sentimientos de Richard hacía Nixie.
— Puede ser miedo... si. Pero miedo a volverse loca otra vez por mí. Una vez intentó dejarme, pero no le resultó... ¿sabes por qué? – se volvió serio.
— ¿Por qué...? – preguntó enojado Richard.
— Porque aún me amaba y no podía vivir sin mi – dijo egocéntricamente.
Las carcajadas de Richard se oyeron en la habitación, los pasos de los dos hombres aún se oían fuertes e intimidantes, el único sonido en el departamento era el de sus voces.
— Veo que a ti te hace falta cariño – dijo sarcástico Richard.
— Sé que no quieres creerme, porque te da miedo que tenga la razón. Tienes miedo a que la chica con la que te proyectas a futuro, sea sólo una más que se aprovecha de tu buena voluntad. Temes a que esa chica con la que te acostaste y sentiste que era la primera vez que hacías el amor te deje por el primero que se le cruce... Temes a que con el tiempo... te deje... – su voz se volvió melancólica.
— Yo confío en ella... no como tu. – la voz de Richard fue cortante.
— Todos son así al principio... Nixie te seducirá hasta que des todo por ella, nada más en este mundo será importante para ti, sólo ella. Luego... pasara que te vas a la guerra... y te cambia por el primer imbécil que se encuentra – dijo con desagrado.
— Sabes perfectamente que el culpable en su quiebre... fuiste tú... – Richard caminó a la puerta — Voy a pedirte que te vayas – la abrió.
Se escuchó la risa de Corey, y el golpe que le dio a Richard.
— ¡No me voy sin Nixie! – gritó enojado.
— ¡Richard! – gritó Nixie en mi regazo.
Al parecer Corey escuchó el pequeño gemido que dio Nixie y sus pasos se dirigieron a la habitación en donde estábamos.
— No puede ser... – cerré mis ojos imaginando lo peor.
— Ya se dónde estás cariño... – reía enojado caminando a nosotras.
— ¡Detente maldito hijo de...! – Richard se lanzó y lo derribó antes de que llegase a la puerta.
— ¡Dios Santo! – cerré mis ojos.
— ¿Quieres quedar como papilla? – le gritó Corey.
— No tocaras ni pondrás un dedo encima de Nixie... – le grito Richard.
— Eso lo veremos alemán.... –
Corey volvió a golpearlo con brutalidad, una danza agresiva iniciaron esos dos en la sala de mi departamento, el corazón de Nixie estaba muy acelerado, el mío estaba en mi garganta.
Decidí levantarme y ayudar a Richard... esto no se podía quedar así.
— ¡Corey! ¿Qué mierda haces aquí? – le dije furiosa.
No se de dónde saque el valor para gritarle de esa manera, soy una chica tranquila, y en verdad el miedo me comía por todas partes. Vi a esos dos matarse a golpes en el suelo, una imagen aterradora.
— ¡BASTA! – gritó entre llantos desesperados Nixie desde la habitación.
Los hombres se detuvieron como por arte de magia... se pararon en menos de un segundo. Richard con un poco de sangre en el labio y Corey con otro tanto en la nariz. La chica fue lo único que acabo con ese gran lío...
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