Pasillo por pasillo, y ningún indicio de su presencia, me estaba desesperando pero sabía que en cualquier momento aparecería y eso me daría una satisfacción enorme. Tenía zapatos cómodos por lo que no se escuchaba con frecuencia mis pasos por esos azulejos muy limpios del amplio lugar. Las personas del edificio corrían desesperados por atender a los pacientes mas urgentes, me hacía a un lado para dejarlos pasar, experimentando ese dolor y angustia que pasaba por sus cuerpos. Suspiré cuando caminé mas asomando la cabeza por lugares que quizá ni me convenía pero debía encontrarlo…suspiré y ahí…una figura apachurrada en la silla, recargando sus codos sobre las rodillas, expulsando pensamientos cuando sus manos sostenían su cabeza pesada de no dormir, me acerqué despacito y acaricié su cabello, me miró
— Estoy aquí – dije con media luna en mi sonrisa
— Que bueno que así sea – se levantó
Sus brazos aprisionaron a mi cuerpo, haciéndome cargar con ese peso molesto, y yo estaba dispuesta a hacerlo…
— Tengo miedo, cariño – refregó sus mejillas en mi cuello y en mi hombro
— Todo estará bien, amor…ya verás, tu hermana saldrá de esta – dije acariciando sus cabellos empolvados y su espalda
— Se veía tan mal – despegó su rostro de mi hombro y me miró con esos ojos cristalizados
Me dolía verlo llorar
— Quizá sean cosas que pasan, amor…pero debes ser fuerte, ella debe verte fuerte, si te ve decaído empeorará – me miró tranquilo dejando caer esas gotas saladas por su mejilla
— Tienes razón – sonreí
— Aquí me quedaré a tu lado hasta que nos digan como esta ¿e?
Nos quedamos sentados un rato, hasta que el medico se llevó a Richard para hablar con él. Era un ambiente realmente pesado el que había a mi alrededor, las miradas perdidas de los familiares esperando noticias, Richard no salía y comencé a desesperarme, me levanté a caminar por otros lados, y ahí vi su carita asomarse por la puerta, cabizbajo y sin poder mirarme…
— ¿Qué ha pasado? – le dije al tomar sus mejillas
— Quiere verte – me miró cansado
Besé sus labios antes de caminar por el pasillo y tocar a la puerta con su permiso, me adentré a la habitación y ahí la miré, su sonrisa cansada me demostraba alivio, pero por fuera se demostraba todo lo contrario. En la superficie de su piel, en su rostro, la imagen de una persona maltratada con fuertes quemaduras y golpes extensos, me daba escalofríos de tan solo acercarme y sentir que se me carcomían las entrañas, me senté a su lado para acariciar su mano y sonreí nerviosa pues no la conocía…
— ¿Nina? – dije cuando me miró
Sus bellos ojos azules, resplandecían como cualquier mañana y sonrió
— Eres mas hermosa de lo que me hermano me platicaba por teléfono – me sonrojé
— Pues gracias – alargué
— Quiero que me prometas algo – dijo dolida físicamente y la miré
— Lo que quieras – en esos momentos…no podía decirle que no
— Cuida de Richard después de esto, él te ama…y puedo confiar en ti…de que así será – sonrió
No entendía nado y su mano dejó de apretar la mía
— ¿Cuidarlo de que? – la miré con sus ojos cerrados — ¿Nina?
No me respondía…y por un momento, imaginé lo peor
— ¡¡DOCTOR!! – grité cuando la maquina marcaba esa línea larga
Me empujaron fuera de la habitación y Richard se levantó pero no lo dejé pasar al abrazarlo, se aferró a mi y comenzó a romperse por dentro, no pude evitar el llorar, mas por su dolor que el acontecimiento. Pasados los minutos, el médico salió con cara neutra, no sabíamos la respuesta…
— Lo lamento, hicimos lo que pudimos
Las palabras quedaron congeladas en el intento de olvidar y quedar sordos, lo miré, y su mirada se apagó, se hundió en un sueño y lo aferré a mi para que pudiese despertar, un trago de agua, un trago de algo, que quitara el nudo de su garganta y pudiese hablar…me miró consternado y con media sonrisa besó mis labios…
— Al menos, te conoció – su sonrisa fluyó y yo no podía creer que estuviera tan tranquilo
— Richard…
No dijo nada, se levantó para ir a despedirse…de su hermana…suspiré cuando me dispuse a regresar al cuarto donde estaba Lu, pero antes de llegar ella estaba afuera, con media sonrisa me miró
— ¿Encontraste a Richard? – preguntó y se sentó a mi lado
— Si – suspiré y la miré — con muy malas noticias
Me miró de golpe
— ¿Qué a pasado?
— Su hermana falleció
Ella abrió sus ojos y tapó su boca con una mano, se levantó de la silla y la miré
— Creo que sería mejor que lo dejes un rato a solas con su hermana, en la velación tendrás tiempo de ir con él – aconsejé y ella suspiró al sentarse de nuevo
— Tienes razón .____.
— ¿Cómo esta Brian?
— Cansado, ahora duerme y salí para que lo hiciera…
— ¿Ya le dijiste?
— No creo que sea buen momento – me sonrió
— Cierto…
Ambas nos quedamos sentadas en ese pasillo, y suspirando, esperando noticias…para ver si esto podía ser mejor…
No hay comentarios:
Publicar un comentario