sábado, 14 de mayo de 2011

Capitulo 44

Narra Lu


Pasó de todo, me aprisionaron en los brazos del otro, mientras uno me sujetaba el otro se entretenía invadiéndome con su miembro, sellaron mi boca para que no alertara a los vecinos que poco les importaba lo que este par estaba haciéndome; era lo peor que podía pasarme... más aún si estaba embarazada.

                — Eso fue divertido... – decía dejándose caer en el sofá Jacoby.

Yo hay desnuda en el suelo, sin consuelo lloraba sin parar, Corey en el baño bañándose victorioso, y Jacob frente a mi en ese viejo sofá mirándome como un objeto, me sentía tan mal.

                — ¿Te gustó mi regalo? – me miró dominante.

Mordía mi lengua dentro de esa cinta que apretaba mis labios, con mis manos atadas intenté taparme el desnudo cuerpo; Corey salió del baño saboreándose los labios.

                — Es hora de que la dejemos en casa... – rió irónico.
                — Está bien, prepara el coche – dijo Jacoby.

Corey asintió y salió con las llaves en su mano, Jacoby se paró en frente mío y lamió mis piernas por completo, con una sábana me rodeó y me levantó en sus brazos.

— Sabes que me gustaría darte otro tipo de regalos, pero esto es una manera para que te des cuenta que nada va a cambiar aunque... te vallas a Europa Lu... No me gusta como terminaron las cosas... mucho menos que estés embarazada de ese marica – susurró mientras bajaba las escaleras.
— El auto está listo – gritó Corey desde el volante.
— Está bien

Jacoby me puso en el asiento trasero, subió al  asiento copiloto y fue hablando con Corey todo el camino de lo bien que se sintió violarme, como lo disfrutaron... y que hubiera sido mucho mejor que la chica de Corey (Nixie) hubiese participado...

                — Estas cosas son memorables...
                — No me gustan que las cosas terminaran así hermano... – se quejó Jacob.
— Ellas se lo buscaron, creían que por irnos a la guerra podían botarnos así de fácil – se alteró el rubio.
— Imagínate, por salvar el país perdemos a los amores de nuestras vidas...
— Imagínate...

No podía evitar llorar, era imposible no hacerlo, el tan solo echo de oírlos me recordaban como abusaron de mi, me ataron como un animal y me penetraron por todas partes si así puede decirse, por suerte sellaron mi boca, no puedo imaginar que hubieran echo conmigo si mi boca estuviese liberada... tenía tanto miedo... tanto asco. Lo único que quería hacer era bañarme y quitarme esta maldita sensación de placer reprimido.
Detuvieron el auto afuera del bar de Richard, Jacoby me tomó con cuidado como solía hacerlo cuando éramos pareja y me dejó allí en las escaleras de entrada.

                — Lo siento tanto Lu... pero no me dejabas alternativa – dijo lamentándose.
                — No demores tanto ¡Apresúrate! – gritaba desde el auto Corey.
                — Te amo...

Susurró antes de irse, vi marcharse el auto y con mis manos atadas pude quitarme la cinta de la boca, grité pidiendo ayuda... era lo único que podía hacer; me sentía realmente mal y una sensación extraña sentía en mi interior.

                — ¿Señorita está bien? – preguntó una voz antes de desmayarme

El frío de la noche, el frío del pavimento... todo se sentía tan mal...



• Narra Brian


La desesperación me estaba dominando, me paseaba de un lugar a otro en esa fría sala del hospital; los médicos corrían de un lugar a otro pero ninguno se daba el tiempo de detenerse a darme explicaciones de lo que estaba pasándole a mi amada.
Uno salió de esas feas puertas y pidió mi nombre.

                — ¿Señor Haner... Brian Haner? – me miró asombrado.
                — Si, soy yo – lo miré preocupado.
                — ¿Es el jefe del equipo? Mi hijo es un gran fan suyo... ¿me daría un autógrafo? – sonrió.          
                — Claro, pero después que me diga como está Lu – lo miré enojado.
— Cierto, pues bueno... la señorita Lu corre serios riesgos de perder a su bebé, ya que apenas tiene 3 meses... no es muy seguro que salga de esto... lo siento
— Eso no es cierto... – dije negando con mi cabeza — Dígame que es un mal sueño...
— Lo siento señor Haner... pero es probable que su novia pierda al bebé...

El doctor volvió a entrar por esas terribles puertas y yo me quebré en llantos en la silla del lugar, no podía creer lo que estaba pasando, no ahora...
Llegó Richard con Nixie, los que me abrazaron muy preocupados.

                — ¿Cómo está Lu? – preguntó la chica desesperada.
                — Tiene graves problemas... es probable que pierda al bebé... – lloriqueé
                — Oh... eso no puede pasar hermano – Richard me abrazó.

Volví  a sentarme en la silla derrotado, adolorido internamente, el llanto era incontenible.

— Tranquilo Brian... Lu es una mujer fuerte, la conozco hace muchos años, ella saldrá victoriosa de todo esto, ten fe querido... – me sonrió dulcemente la niña.

En sus palabras, en su tono de voz sentí una protección extraña, era verdad lo que decía Lu al respecto, ella tenía un ángel.

                — Gracias... Nixie – le sonreí como pude.

Richard me llevó a fumar unos cigarrillos afuera para tranquilizarme un poco, Nixie se quedó adentro esperando más noticias sobre mi amada. Encendí mi cigarrillo y el de mi amigo.

— Tienes que ser fuerte muchacho, Lu no se deja derrotar fácil, más si con amor procrearon a ese pequeño... – sonrió el grandote.
— Gracias... ¿sabes? Tienes suerte de tener a alguien como Nixie a tu lado, es una chica buena, tiene algo... diferente.
— Y tu por tener a Lu, ella es una mujer fantástica, y claro que soy suertudo, pero aún hay gente que quiere arrebatarla de mi lado – miró el suelo triste.
                — ¿Qué? ¿Por qué?           
— El hijo de perra de Corey, la violó hace una semana... ayer la llevé al hospital para que la revisaran... no sé que obsesión tiene ese sujeto con mi chica... – dijo exhalando humo.
— ¿Qué...? – eso me hizo pensar mucho.

Negué con mi cabeza pensando en que el idiota de Jacoby era el responsable de todo esto, la ira me dominó y apreté muy fuerte mis puños respirando acelerado.

                — ¿Qué sucede? – me preguntó Richard.
                — ¿Y si el ex de Lu tiene que ver con esto...? – lo miré enfurecido.
                — No puede... – dijo con su boca abierta.

Entré corriendo a la sala de espera, me senté junto a Nixie y la miré fijamente.

                — ¿Sabes donde viven sus ex novios?         
                — ¿Qué? No... no lo sé... ¿por qué? – me miró extrañada.

Expulsé aire caliente por mi nariz como un toro enfurecido, la sensación de matar a ese tipo era lo que motivaba a mis manos, tener su cuello en mi poder era lo único que me hacía falta.

                — Me las pagarán... – susurré mirando a Richard.
                — Y a mi – me miró frunciendo el seño.

Eso no va a quedarse así...

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