sábado, 14 de mayo de 2011

Capitulo 41


Narra Corey

Eran de esos días en los que mi mente se quedaba en blanco, estaba dispuesto a sobrellevar lo que el maldito destino me había puesto en el camino, salir a embriagarme, divirtiéndome falsamente ante mis amigos del trabajo, satisfacer esa necesidad sexual con chicas de mi mismo trabajo, y otras donde llegábamos. Chicas sucias sin sentido de la vida, que abren las piernas a cualquiera que ven con dinero y con pendientes en las orejas, suspiré y me levanté de la mesa…

    ¿A dónde vas? – me dijo enojada — no ha terminado lo que pagaste
    ¡¡entonces muévete!! Que no tengo tu jodido tiempo – me molesté

Bajó el pantalón que cubría mis caderas y las piernas, los boxers y se sentó en mi miembro haciendo que la penetrara sin siquiera sentir yo algún tipo de placer…estaba enojado de que esto me estuviera pasando a mi…y esa maldita no se iría con las manos vacías. Por fin terminó el circo, caminé fuera de ese mugriento bar y me dirigí a caminar para mi departamento. Hace un par de noches que me robaron el auto junto con la cartera y otras cosas. Las llaves, por suerte, estaban en mi maleta…ese mismo coche…explotó hace 3 horas…con el chofer dentro: el maldito ladrón que se atrevió a molestarme. Subí las escaleras, agotado y sin vida, dispuesto a planear que mierdas haría para impedir que su sonrisa volviera a surgir como me encantaba que lo hiciera…abrí la puerta y ahí estaba el idiota infeliz…como yo.

    ¿A cuantas te cogiste? – rió al no despegar la boca de la botella, con Ron
    Que te importa – dije molesto

Este rió

    Hace rato estaba viendo las noticias – lo miré al quitarme el suéter
    ¿y? – dije sin interés
    Supe que tu noviecita hizo debut en el bar de tu súper amigo Richard

Me acerqué a tomarlo del cuello de la camisa y levantarlo del sofá para pegarlo a la pared mas cercana…su mirada parecía perdida…como la mía…

    No vuelvas a mencionarlos, a ninguno de los dos
    Se irá a Europa – dijo a duras penas cuando tosió al dejar de apretar su cuello
    ¿A Europa? – repetí
    Si… ¿Qué rayos te pasa, Corey? – lo miré
    Te diré algo, Jacoby…tu, chico traumado por una joven que en la vida te hizo caso – frunció el seño — ese maldito futbolista te ganó sin siquiera estar con ella lo que duró contigo
    ¿a que te refieres? – su curiosidad me mataba de risa
    Tu preciosa Lu…dará a luz a una creatura, no se…quizá en 7 u 8 meses

Sus ojos se abrieron de más cuando furioso aventó la botella de Ron y quiso salir por la puerta

    ¿Dime que vas a hacer? No sabes donde vive – se detuvo — ya habrá tiempo, Jacoby…no te creas el único que desea esto
    ¿Qué harás? – se giró por completo a verme
    No lo se…ya se me ocurrirá algo

Nos quedamos pensando casi hasta la media noche, hasta que…entre nuestra melancolía y botellas de Ron, nos perdimos en el sueño hasta el siguiente día…desperté con un rico baño en la regadera que al menos estaba limpia, me vestí y decidí ir por mi último pago en el taller mecánico donde trabajaba, bueno…me quitaron el empleo por robarme algunas piezas y venderlas, ganaba buen dinero pero eso terminó…no desperté a Jacoby…por lo que me fui sin decir nada…llegué y todos me miraban como preguntándose ¿Qué hace aquí esta maldita rata? Me extrañaban, lo se y eso me encantaba

    Buenos días, Lucía – sonreí cínico
    ¿Qué quieres aquí, Taylor?
    ¿Estas enojada? – sonreí recargando los codos en la barra

Solo me miraba con sus cachetes gordos y sus ojos caídos de no dormir o de ser una puerca reprimida y estrecha

    ¿sabes? Deberías conseguirte un buen hombre que te coja y te haga sentir una mujer…porque creo que lo eres, aunque toda la vida que estuve trabajando aquí pensaba que eras hombre porque…
    ¡¡¿quieres callarte?!! ¿a que vienes?
    Por mi último pago – sonreí cuando escuché unos tacones caminar a la otra ventanilla

Miré su esbelto cuerpo, su hermosa figura a través de esos pantalones cortos dejando ver la mitad de su pantorrilla, con unos tacones luciendo sus piernas, una blusa escotada y mis hormonas en mi cerebro…sonreí al olvidarme de la gorda, pero me agarró sabiendo a donde me iba…

    Se lo que pretendes y no voy a dejar que le hagas daño
    ¿Qué vas a hacerme, gorda…comerme? – sus ojos lagrimaron — si llegas a decir algo de que la vi, te mueres Lucía…no estoy jugando

Mis ojos penetraron la ventanilla y ella, asustada, me dio el cheque y me soltó de la manga de mi camisa…caminé tranquilo cuando la vi con una carpeta, giró y la tomé del brazo, se detuvo y yo sonreí al embriagarme con ese caro perfume que era nuevo para mis sentidos

    ¿Ya te vas tan pronto? – sonreí de costado y ella giró a verme
    ¿Qué quieres, Corey? – su tranquilidad me inquietaba
    ¡¡Valla!! Al parecer la hermosa señorita ya no me tiene miedo
    ¿Por qué debería temerte? Tengo prisa…si te importa, debo ir a trabajar

Sus pasos se ampliaban lejos de mi, cerca de esas bodegas y mis ojos miraban a cualquier lado…deseando que nadie me viera

    Escuché que te vas a Alemania – se detuvo e nuevo — te felicito, creo que estando a mi lado, la fama no te iba a socorrer como lo hace ahora…¿sabes, Nixie? Me gustaría regalarte algo antes de que te vallas
    No tengo tiempo para tus bromas – me miró enojada
    No es broma, es enserio ¿me acompañas? Es acá del otro lado ^^…es rápido y listo – dudó — anda que ya no tengo interés en ti – mentí ampliamente
    De acuerdo, que sea rápido y me debo ir

Cayó…pensé que sería mas inteligente, pero creo que su ignorancia en el tema me daba puntos para romperle el trasero como se debía. Pasamos por pasillos algo lindos que no descubrían a donde la llevaba, sin mas al llegar a uno de esos almacenes viejos y abandonados la tomé de la mano algo brusco y la metí al cerrar la puerta…

    ¿Qué intentas, Corey? – dijo ahora…asustada
    Quiero darte mi regalo de despedida – mi sonrisa demostraba desprecio y lujuria

Sus piernas daban pasos hacía atrás y yo reía por el temor que presentaban sus cejas, la acorralé en la pared e intenté besarla, pero esta corría su cara a otro lado. Por el impulso de tomar sus manos, la carpeta con papeles cayó al suelo…tomé sus muñecas al pegarlas en la pared fría del lugar, besando con esmero la suave piel que cubría su cuello, sus gritos se hacían escuchar…y así me iban a descubrir…dejé de besarla cuando mis ojos buscaban algo con que callarla…

    A ver si con esto me dejas continuar – tomé cinta color canela
    ¡¡no lo hagas!! – gritó pero…como siempre, fue en vano

Arranqué un buen pedazo y ahí la puse sobre su boca, sus preciosos ojos querían salir de las orbitas, y yo sonreí complacido. La curiosidad y desesperación de mis manos fueron directo a tomar sus muslos con fuerza para tomarla por el trasero y hacerla sentar en una de las mesas que estaban cerca, jalé sus pantalones como pude. Logré quitarlos al desgarrar la tela y miré su hermoso miembro femenino casi queriéndose cerrar y eso me hacía excitar de mas, obviamente no era como las demás mujeres, esta valía oro…

    Veamos si esto lo puede quitar tu noviecito, y espero me recuerdes por siempre – gemí en su oído

Mis pantalones quedaron cerca de mis rodillas. El simple hecho de verle formado su cuerpo a través de esas telas estorbosas, mi miembro se rectó sin ningún tipo de estimulación, solo el visual. Subí una de mis manos a pasarla por mi amplia y larga lengua, llenando la punta de los dedos con mi saliva, la bajé a restregarla por su clítoris y vagina, ella me miraba pataleando y queriendo matonearme por el pecho, pero para cuando quería quitarse la penetré sin piedad. Se escuchaban deliciosos sus gemidos a través de la cinta en su boca, cerré mis ojos al disfrutar de tan deliciosa acción, sus piernas se debilitaron al pasar de los minutos, tanto que tenía que sostenerlas por el ángulo de las rodillas, sus brazos se sostenían detrás de su espalda y dejando caer la cabeza me daba entender que esto…le estaba gustando…la giré, quedó parada con su trasero al aire mostrando la dilatación y enrojecimiento de su miembro a mis ojos perturbados por tenerla toda, recargué, inclinando su espalda al frente, sus brazos en la mesada junto con su mejilla y volví al mismo sitio, solo un poco pues quería sentir mas…el tiempo pasaba y yo empujaba su cuerpo con el impulso de mi pelvis. Saqué a mi pequeño de ese lugar y lo estimulé de nuevo cuando solté todo lo que tenía dentro de mi en ella…saqué la cinta de su boca y sonreí agitado aun estando detrás de ella…

    Ahora si, mi amor…grita lo que quieras – dije con mi idea en mente
    ¡¡DÉJAME EN PAZ!! – dijo en lloriqueos

Creo que eso me volvía mas loco que antes. Con ambas manos abrí sus nalgas al encontrarme con ese otro orificio, lamí mis labios con deseo y encaminé a mi amigo en ese lugar donde no correspondía, y lo impulsé poco a poco, escuchando sus gritos desgarrando su garganta hasta mostrarse gruesos y agudos con el tiempo…sonreía como loco al sacarlo y meterlo de manera brusca y seca sobre sus nalgas, las cuales apretaban mas esa cavidad y mi miembro dentro de la misma para fortalecerme y darme eso que necesitaba de su cuerpo…
Llegando al clímax de todo esto, suspiré aliviado. Mi líquido natural se ocultó en su interior, y cuando saqué mi miembro, este chorreo por esa zona inquietándome a pasar la lengua desde su vagina hasta el ano. Como un vampiro cuando se satisface con la sangre, como un zombie cuando come entrañas de humano, cuando una presa por fin come lo que estaba cazando…la empujé a la mesa y ella lloraba cuando me subí el pantalón…

    Creo que tus pantalones ya no sirven…no se como regresarás al trabajo – dije melancólico…mintiendo
    Eres un hijo de puta – dijo a duras penas
    Lo se…espero te aya gustado mi regalo y jamás lo olvides

Se notaba enojada y eso…me encantaba…feliz salí de ese lugar olvidando que alguna ves me enamoré de sus ojos, de su cuerpo…de su manera de ser y de su cabello…olvidando por completo que ella me volvió en el demente que soy ahora, dañé su orgullo y también su vida…pero estaba demasiado extasiado…como para darme cuenta de eso…estaba feliz y completo.

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