jueves, 21 de julio de 2011

Capitulo 80.



•Narra Lu



Mis manos rodeando aquel café, el humo que se entrometía entre mis fosas nasales, un dolor terrible de cabeza aumentaba con los gritos de Osmar desde su cuna.

      Dios, hijo… deja de llorar por favor – dije entre llantos.

Acabé de beber el café y entró en la habitación Brian, quien me miraba con desprecio desde aquel día, una mezcla de dolor y arrepentimiento me dominaba.

      Quiero hablar contigo… - dijo sentándose junto a mi sobre la cama.
      ¿Qué sucede amor? – acaricié su rostro.
      Te amo Lu, no quiero que estemos mal…
      Yo también te amo…
      Entonces no estemos así mi amor, lo único que quiero es estar contigo feliz sin ningún problema, odio que estemos así…
      Lo sé Brian, pero entiéndeme también… te besaste con mi mejor amiga ¿Cómo crees que me sentí?
      Sé que mal, pero imagínate como me sentí yo cuando Nixie se puso a llorar diciendo que te habías acostado con Richard, aunque fuesen años los que pasaron ¿Quién me dice que eso no volverá a pasar?
      No volverá a pasar, pero... ¿Qué tipo de mujer crees que soy? – reí.
      La más maravillosa que he conocido… pero el otro día vi cuando Richard quería besarte Lu, no lo niegues… no es necesario  — dijo pasivo
      ¿De que estás hablando? – me extrañé.
      Hace algunos días vi como Richard te miraba, sé que eres una mujer fantástica, pero si ese sujeto sigue sintiendo cosas por ti es mejor que nos alejemos de tu amiga, y que ¡dios! Si está con ella porque te seduce… hay cosas que no entiendo – dijo negando con la cabeza.
      Tranquilo mi amor, deja de pensar demasiado en las cosas… yo solo te amo a ti y a nadie más Brian, si no… no estaríamos tan lejos como lo estamos hoy – sonreí.
      Lu… creo que deberíamos alejarnos de todos… ya sabes, amistades nuevas, vida nueva ¿por qué no pides que te transfieran a otro país? – se acurrucó en mi hombro.
      ¿Qué? Está loco Brian, yo no haré eso…
      ¿Por qué no? Seria lo mejor que podríamos hacer en un tiempo como este…
      No, si quieres que estemos bien como lo estábamos hace algún tiempo, será mejor que te entres a adaptar a los cambios que viviremos, nada de huir como cobardes, debemos enfrentar todo tipo de situación aquí o en cualquier otro lugar…
      Creo que deberías hablar con Nixie – dijo interrumpiéndome.
      ¿Por qué? – dije molesta.
      Porque es tu amiga, no está bien que luego que pasó eso se dejaran de hablar…
      Ella quiso hablar conmigo pero preferí no oírla… - dije apenada.
      Ves Lu, eso está mal… si me perdonaste a mí respecto a lo que pasó, sería bueno que también hablaras con ella…
      Lo haré… cuando vuelva de su gira…
      ¿Segura que lo harás? – levantó sus cejas.
      Si lo haré, confía en mí Brian – sonreí.

Guardó silencio mientras lo abrazaba, ya lo perdoné como él también me perdonó a mí, es un gran muchacho… dios, me gané la lotería con este gran hombre.

      ¿Puedo besarte? – sonrió.
      Claro que si, no sabes cuanto extraño tus besos sexy hombre – susurré mirándolo melancólica.
      Y yo los tuyos lindura…

Me besó, sus labios se gastaron con los míos en una danza perfecta, pasional y sincera… la que dejaría atrás todas esas penurias que en algún momento nos atormentaron.
 Todo acabó, la tormenta pasó… los líos podían esfumarse por entre la niebla de los lazos que cada uno teníamos; sentí su lengua pasar la barrera de mis dientes, sentí como succionaba mi saliva para saborearme mejor, que gran sensación estaba sintiendo… el aire se puso caluroso, la reconciliación estaba en camino, acarició mis nalgas por entre mi piel y la ropa interior.

      Osmar está mirando… - dije mientras me besaba.
      No importa, demostrémosle que sus papis se aman bajo toda circunstancia – rió.
      Brian… - reí mientras seguía su juego.

Tomó mi rostro entre sus manos, cerrados los ojos podíamos sentir como la gente no vidente, todo con el oído… y el tacto, sí, el preciado tacto… el que hace de todo este rito: maravilloso. 
Nuestras prendas fueron desapareciendo una a una por entre la jungla de placer, primero su camisa, luego mi remera, luego mi falda… sí, su pantalón también voló por los aires, dejándonos a ambos en ropa interior, quitó mi sostén lentamente mientras con su lengua jugaba en mi cuello; sonreír… no podía dejar de sonreír, me sentía amada en todas sus letras… nada como esto, no tenía comparación con nada. El suave roce de su piel con la mía hacía de todo esto único y sabroso. Quitó mi calzón dejándome completamente desnuda, me ruboricé un poco, me sonroje como una niña tímida que tenia miedo a lo que fuese a ocurrir, volvió a besarme mientras masaje su entrepierna por sobre ese boxer tan apretado que tenía puesto.

      Eres perfecto – dije excitada
      Tú si que lo eres – dijo mientras rompía su ropa interior.

Sí, la rompí con mis manos dejándolo desnudo por completo, su miembro ya estaba eréctil asi que no me hizo esperar demasiado, mis piernas abiertas como tijeras, dobladas para darle placer lo llamaban a que su amigo me invadiese rápido porque lo deseaba con ganas. Y así lo hizo, sentir entrar en mí algo pequeño pero poderoso, sentía como se abrían las paredes en mi interior para dejarlo pasar, mi piel se erizó mientras el me acariciaba, comenzó a gemir mientra se movía sobre mi, me sujete de la sabana con fuerza mientras él me hacía suya una vez más… dejando atrás todo lo pasado, todos los problemas que algunas vez fueron aterradores, hoy no eran nada.

      ¡¡Dios Brian!! – gritaba mientras mordía mis pezones.
      Sí… oh sí… - reía con los ojos cerrados, impulsado por el placer.

Lo intentamos unas 4 veces durante la tarde, mientras no se como Osmar se quedó dormido ignorando lo que sus padres hacían, quien sabe… quizá traeríamos a un hermanito… (risas).

No hay comentarios:

Publicar un comentario