Quizá no me había percatado de la hora, pero el vuelo ya tendría que salir, sin mas Nina me llevó al aeropuerto, con algo de tristeza por lo que miraba en sus ojos…
— ¿Qué pasa hermana? – su sonrisa era triste y de sus ojos recaían esas hermosas lágrimas
— No me gusta que te vallas, Richard
— Pero volveré
— ¿Cuándo? Si no tendré que ir yo por ti
— Serás bienvenida las veces que quieras, pero esta ves quiero ver si encuentro algún tipo de trabajo allá
— Si, eso lo se
— Entonces no llores – tomé su mentón — eres tan hermosa como para estar así…llorando
— De acuerdo – me sonrió
— Así me gusta
Sin lugar a dudas esta mujer me tenía vuelto loco, era mi hermana y era la mejor mujer del mundo desde que me divorcie…sin mas, ella se fue por algunas situaciones en su trabajo y yo me quedé formado en la fila para ir directo a California…pero escuchaba los gritos y desesperación de una chica…asomé mi mirada. Cabellos ondulados color borgoña, cuerpo acentuado por esa falda…piernas largas y torneadas, tacones que dejaban verla mas alta de lo que era, brazos lindos y formados, su escote pronunciado en esa blusa blanca y sus dedos querer dejarse calva…sonreí…
— ¿pasa algo, señorita? – dije en acento alemán
— ¿disculpa?
— A lo lamento – hablé en inglés — ¿le pasa algo?
— No, todo…todo está bien, gracias
— Pues al ver su cara no todo parece bien
Su mirada se penetró en mis sentidos y yo simplemente, sonreí como un caballero…
— Lo que pasa es que mi pasaporte caducó, y no podré regresar a California
— Mira que cosas, yo voy para allá
— Pues suerte por ti que si puedes ¬¬
La miré pensativo, quizá podría ser mi oportunidad…de ser feliz…salí de la fila y platiqué con el sujeto de la ventanilla, que cancelara mi vuelo…después lo retomaría, el tipo aceptó con gusto y sin mas caminé a ella
— No te preocupes, yo voy a ayudarte…
— ¿Por qué habrías de ayudarme? – dijo con una sonrisa confusa
— Porque conozco a alguien que puede arreglar tus papeles…
— ¿de verdad? – sus ojos se abrieron de mas — eso sería maravilloso ¿Cuánto se tardaría?
— Una semana, máximo
— ¡¡¿UNA SEMANA?!! Dios es una eternidad
— No es para tanto, si comenzamos ahora…podría ser que termine antes
— De acuerdo… ¿Cómo es que puedo confiar en ti? – me miró seductiva, una chica inteligente
Tomé sus maletas, con ambas manos, ella me acompañó hasta afuera y la volví a mirar…
— Porque tienes que hacerlo
Ella simplemente sonrió…si…de alguna manera era la chica que yo desearía para mi…esa misma tarde acomodamos sus papeles, los cuales estarían en dos o tres días, sin mas le accedí a que rentara un cuarto en el hotel…o se quedara en mi casa, yo deseaba que se quedara conmigo en casa, pero la llevé a un hotel que era barato y lindo, ella accedió y ayudé a llevar sus maletas…
— En verdad no sabes cuanto te agradezco todo esto
— No tienes nada que agradecer, solo ayudo
— Pero perdiste tu vuelo
— No pasa nada ^^ después será, no era importante – ella sonrió y yo igual — ¿Te gustaría tomar un café conmigo?
— ¿hoy?
— Si no es mucha molestia
— De acuerdo…dame un minuto
Entró al cuarto de hotel y pasados algunos minutos salió con un elegante y hermoso vestido negro, unos tacones rojos y una cinta en su cabello del mismo color, abrí de mas mis ojos y ella sonrió…subimos al auto para ver que mas podíamos saber…uno del otro, llegamos a un lindo café que me gustaba frecuentar…
— Y dime ¿en que trabajas? – sorbí el caliente café
— Trabajo en una empresa de modelaje y fotografía
— Valla ¿tu modelas?
— No, yo soy la que tomo las fotografías
— O que pena – ella se sonrojó — pero parece interesante
— Valla que lo es… ¿Y tu a que te dedicas?
— Hago muchas cosas, pero lo que me interesa ahora es poner un bar…me gusta mucho preparar bebidas es mi especialidad…y bueno, trabajaba aquí de mesero, y ahora quiero poner mi propio negocio
— Eso suena bien, cuando lo hagas iré de ves en cuando a visitarte
La charla se hizo amena, la verdad es que su presencia no me incomodaba en lo mas mínimo, las horas pasaron y el calor del café se hizo presente en nuestras venas, sin mas la llevé al hotel, me dio una pena el saber que ella tenía un novio…pero que por cuestiones de su trabajo, que no me quiso decir, no se veían mucho…besé su mejilla…y ella se fue a dormir, yo regresé a mi casa, pensando en su cabello y su sonrisa…así dormí…
Los días siguientes se pasaron volando, sus papeles estaban listos y el vuelo para ambos saldría mañana…esa noche, la invité a cenar…prepararía algo para celebrar que ya estaban listos por fin sus papeles…ella llegó, hermosa…y la invité a la mesa, satisfechos por el hambre, con el vino y la buena música, nos entregamos al tiempo y que este decidiera lo que fuese a pasar, mis manos aprisionaron su cuerpo en el sofá, y mis labios bailaban con los suyos hasta estremecer nuestra piel…la cosa se salió de control cuando sus caricias se fueron a mis pantalones, apretando mi entrepierna al meter la mano en mis boxers, no pude esperar mas a bajarle las pantaletas, bajar un poco mis pantalones y poco a poco ir embistiéndola mientras sus manos y las mías, quitaba cada prenda…al estar desnudos, el sudor se evaporaba en el cuerpo del otro, sumergiéndonos en un mar de emociones, todo se lo estaba entregando a una completa extraña que ocasionó en mi interior…una maldita revolución…no hacían falta las palabras, sus gemidos y los míos se combinaban sin cesar…quizá 2 o 3 veces hicimos el amor en el sofá y la mesa del comedor, embriagándome en su cuerpo y mordiendo su piel como si fuera mi único alimento…al terminar, exhausta se quedó dormida en mis brazos…la cargué a mi cama, y desnudos ambos…la miraba como una pintura, una estatua con un solo molde…acariciaba su interior y su exterior cuando abrió los ojos…
— Quiero sentir…como te vienes – lamí sus labios
— Richard…
Apretó mis hombros con ambas manos y sin mas sus ojos se cerraban disfrutando de las caricias que mis dedos hacían entre su delicada vulva, se vino y yo sonreí al ver su cara, la besé de nuevo y dormimos placidamente hasta el nuevo amanecer…
En el avión ambos íbamos serios y sentados alejados…uno del otro, haciendo cada quien sus cosas, ella llamando por teléfono y yo en mi computadora chocando terrenos para el nuevo bar…el vuelo por fin terminó, en la central…nos miramos de frente entre la multitud que pasaba a nuestro alrededor
— Gracias por todo Richard…
— Gracias a ti – besé su mejilla
— Quiero…dejar en claro que…
— No pasa nada, linda…vuelve a tu vida…lo que pasó en Alemania…se queda ahí
— Gracias por entender
— No agradezcas
Me abrazó y me embriagué en su perfume…decidí olvidarla y dejar esto como algo que no pasó y que para mi no significaba nada, pero si tenía un fuerte sentido a mi vida, había liberado mi cuerpo de una tensión enorme al regalarle lo preciado de la vida…ella lo entendía y sin mas…se fue a los brazos de aquel hombre que la hacía estremecer…pero jamás olvidaré que cuando se entregó a mi…pensaba en mis ojos y mis besos…en nadie mas…y eso era lo importante en este camino de la vida…
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