sábado, 16 de julio de 2011

Capitulo 76


• Narra Brian.


Los preparativos para esta noche me tenían volando la cabeza, tenía un agotamiento de tan solo pensar en todo lo que tenía que hacer.

      ¿Estás seguro de todo esto? – decía Jones.
      Claro que sí, no me arrepiento de esto, me casaré con la mujer más maravillosa que ha pisado esta tierra.
      Bueno, es asunto tuyo – bufó.
      Claro que es asunto mío y no tuyo idiota – reí.

Tomé mi camisa y caminé a las gradas donde ella me esperaba.

      ¿Qué hay Louise? – le sonreí secándome el sudor del entrenamiento.
      Hola Haner, tantos años sin verte – sonrió linda como siempre.
      Pues nada, mañana me caso
      Si me he enterado de eso, mis sinceros deseos de éxito Brian
      Muchas gracias… ¿ya nos vamos? – levanté mis cejas.
      Claro, tengo un taxi esperando afuera.
      Bien. Vamos – sonreí.

Tomó mi brazo como una linda dama, era recatada, algo así como una vieja amiga de la infancia. Caminos calmados y recordando viejos tiempos en esos pasillos del estadio, subimos al taxi que tal como dijo ella, estaba esperando… lo abordamos riendo, ella le indicó una dirección al sujeto que conducía y partimos allá.

      Los fotógrafos de aquí si que son exigentes eh
      Me lo imagino, pero como sea… ya estoy acostumbrado. – sonreí.
      Pero esta sesión es diferente Brian, no es solo mostrando tu torso, te recuerdo que una revista que te catalogó como un hombre ideal ha pedido estas fotos muchacho – rió.
      Seguro

Llegamos a la empresa en donde había un alboroto, Louise me guió a un cuartucho, más bien dicho un gran salón con una pantalla blanca con cámaras en frente en donde se suponía iba a modelar, en eso… apareció Nixie gritándole a un sujeto.

      ¡Yo no pienso trabajar con Lu, Mac! ¡Prefiero que Horacio sea mi fotógrafo de ahora en adelante! – gritaba molesta con el seño fruncido.
      Tranquilízate muñeca, Horacio tomara las fotografías… - intentaba calmarla.
      ¿Qué está pasando? – pregunté sin entender nada.

Nixie me miró con el llanto en la garganta y me abrazó casi de inmediato, no lloró… pero sus gemidos eran aterradores.

      ¿Qué paso Nixie? – la abracé con fuerza.
      Algo terrible Brian, algo que nunca esperé de Lu… - trago saliva más tranquila.
      ¿De que hablas…?

Respiró profundo y miró a los asistentes para que no mirasen, había un silencio incomodo en aquella sala, no entendía lo que estaba pasando y su aflicción me perturbaba.

      Lu… se acostó con Richard…

Parecía que el tiempo se había detenido… todo comenzaba a calzar dentro de un mundo paralelo, los recuerdos en mi mente comenzaban a aflorar, esto… no era cierto.

      ¿Qué…?
      Tal como lo oíste, acaba de confesarlo en su nueva oficina… quería ser sincera conmigo... y acabó arruinando toda esperanza con Richard…
      ¡¡Es hora de comenzar chicos, dejen de hablar y pónganse en posición!!

Me paralicé al oír tamaña noticia, me quitaron mi remera y me pidieron que posara junto a Nixie, no procesaba aún lo que ella me había confesado.

      Brian, señor futbolista, por favor… lo necesitamos en el set no en la luna – dijo el fotógrafo.
      Si, aquí estoy – reí incomodo.

Nixie me miraba apenada, estaba en una ropa interior seductora, fijé mi mirada en sus pequeños pechos deslumbrantes, después de esta noticia… hacer esa sesión de fotos iba a jugarme con los sentimientos en contra.

      Intenta olvidar el asunto – susurró en mi oído.
      Sé que tú tampoco puedes hacerlo… - la miré a pocos centímetros de mi nariz.

Mis manos en su cintura, una de sus piernas en mi cadera, las fotos debían ser provocativas, y que mala elección fue haber puesto a Nixie como mi compañera de fotografías. Debía mostrar mi sensualidad, pero no podía hacerlo relajado con la mejor amiga de mi futura esposa… además con lo que me acababa de enterar, ponía todo a la deriva.
Mi pecho desnudo dejaba que Nixie lo acariciara como una gata rasguñando un telar, lamía mi abdomen de manera deliciosa, cerraba mis ojos dejándome querer, pero luego era mi turno… debía demostrar que yo también tenía lo mío.

      Tu lengua me provoca escalofrío… - reí mirándola.
      Eso me gusta – sonrió saboreando sus labios.
      ¡Eso es lo que quiero ver! – gritó el sujeto.
      Démosle lo que quiere – susurró ella en mi oído.

Esa voz casi silenciosa y con mala intención… provocó nuevamente que me estremeciera, ella estaba haciendo esto para vengarse, lo sabía desde lo más profundo. Sé como se sentía, creo que yo estaba con los mismos malestares de desilusión al igual que ella, y ahora todo se complicaba… ¿por qué?
Mi nariz y mis labios se posaron en la zona media de entre sus pechos dejando mis mejillas al contacto de estos, sentí como su piel se ponía como de gallina, sentí su muslo rozar mi entre pierna, sentía los flash del sujeto captar toda imagen de seducción; poco a poco comencé a sentir con calor… un calor exquisito que dejaba volar mi imaginación.

      Ahora necesito que se besen… — rió Horacio.

Ambos sonreímos sin negarnos, ella se puso tímida como lo era siempre en frente mío, arqueó su espalda mientras yo la sujetaba por la espalda baja, una de sus piernas se interceptó por entre las mías para sujetarse aún mejor, mis labios… hicieron contacto con los de ella lentamente como dos pétalos de rosas que se encuentran en un deleite único y suave. Abrí un poco mi boca para poder dejar pasar mi lengua que lentamente hizo un contacto tenue con la de ella… la que correspondió con una pasión inesperada.
Así pasamos un buen rato, mientras que el fotógrafo hacia de las suyas tomando y capturando todo movimiento que hacíamos, por muy leve que fuera… su cámara lo captaba. El delicioso sabor de un fruto prohibido al fin se depositaba en mi boca, no sabía porque me sentía así… pero no quería detenerme; el beso se hizo eterno, varios minutos estuvimos gastando nuestros labios, unos contra los otros, abriéndose y cerrándose para dejar pasar ese aire caliente que hace del ambiente agradable.

      Creo que ya es suficiente… - rió Horacio a la lejanía.

Sentí las risas de los asistentes, sentí un escalofrío que invadió mi piel, sentí la brisa que se desplazaba por entre cada cabello sobre mi piel… dejé de besarla, me separé de ella lentamente abriendo mis ojos para poder maravillarme con su rostro: estirando sus labios para continuar besándome, con sus dos perlas oculares cerradas. Lentamente cerró su boca e hizo presión, aún tenía mi rostro muy cerca del de ella, abrió sus ojos muy lentos como si recién estuviese despertando.

      ¿Esto realmente pasó…? – dijo asombrada.

Tragué saliva mirando la punta de su nariz, la acaricie con la mía solo por impulso… ella sonrió.

      Sí, pasó…
      Brian… esto no debió pasar…
      Lo sé, pero pasó Nixie – la levanté para que no se sintiese incómoda.

Me miró un poco avergonzada, sentí su mal interno, enterarse que su pareja había tenido una relación extraña con su mejor amiga… era aterrador.


2 HORAS ANTES…

• Narra Lu.

La llamé a mi oficina para serle sincera, quería matar aquellos distorsionados recuerdos que aún tenía en mi mente… me dije para mí misma que jamás se lo revelaría a alguien alguna vez, ni mucho menos volvería a tener algo con Richard después de todo eso, pero algo pasó hace algunas horas que me hizo inevitable recordar aquella cena… aquella cita con un extraño, que hoy mismo dejaba de serlo porque ya teníamos una historia escrita con sentimientos.

      ¿Qué pasa señora Sullivan? – rió Nixie sentándose frente a mí.
      Vaya, pero que respetuosa estás hoy – reí.
      Anda dime, ¿Qué querías decirme?

Ahora era el momento, algo que quizá nunca hubiese pasado si no me diera ese ataque de ser sincera en un momento no apto para ello.

      Debo confesarte algo… que nadie más sabe, y que te confió esto porque eres mi mejor amiga…
      Anda dime… me estás asustando – dijo incómoda.
      Hace algunos años… cuando viajé a Alemania, conocí a Richard ¿lo recuerdas? – reí nerviosa.
      Sí, ¿Qué hay con eso? – dijo seria.
      Bueno, ese día… Richard me invitó a pasar unos días en su casa, donde poco a poco entramos en una confianza demasiado extraña… acabamos por tener una de esas noches locas…

Me miró extrañada.

      ¿A que te refieres?

Momento incómodo, cruel… y sincero.

      Tuve sexo con Richard, pero no significó nada para ninguno…

Su cara se transformó, su sonrisa ingenua desapareció, frunció el seño pensando en quizás que cosas, me miró con rabia por lo que acababa de confesarle, era comprensible… pero doloroso. Comenzó a gritarme traidora, que como era capaz de hacerle tamaña cosa; pero algo dejé en claro… fue hace mucho tiempo.

      No quiero volver a hablarte Lu… me has decepcionado – salió de mi oficina gritando y dando un gran portazo.
      Nixie… —  susurré apenada.

Se fue gritando, en un rato teníamos una sesión de fotos donde trabajaría con Brian, pero al parecer… por sus gritos, nada de eso podría realizarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario