miércoles, 15 de febrero de 2012

Capitulo 98



• Narra Lu.

Lo que estaba pasando era angustiante, pero esperanzador. Permanecimos con Brian junto a Corey para darle nuestro apoyo mientras se daba inicio a la labor de parto de Nixie, una pequeña niña sería la nueva integrante de la familia. Dicho acto comenzó desde temprano, a eso de las 7.15 am; debo admitir que tenía mucho sueño pero pese a ello permanecí aquí en el hospital para no abandonar a mi amiga y a su marido que estaba tan nervioso como Brian cuando nació Osmar.

      Corey ¿No quieres un cigarrillo? – le preguntó Brian.
      No, dejé de fumar desde que Nixie esta embarazada – sonrió nervioso.
      Entonces acompáñame afuera, para que te calmes un poco – rió.
      No, quiero ser el primero en saber del nacimiento de mi hija…
      Vamos hombre, acaba de ingresar, vamos a fuera un poco, deben conectarla… siquiera han iniciado – insistió.
      Está bien – miró por las puertas – vamos…
      Yo les aviso cualquier cosa – les sonreí.

Brian me guiñó un ojo y se lo llevó, desaparecieron un par de minutos y llegó Richard, se había enterado de la noticia… Me asombré bastante y más que nada me preocupaba la reacción que tendría Taylor al verlo aquí.

      ¿Qué haces aquí? – me puse de pie preocupada.
      Vengo a ver a Nixie…
      Richard, si Corey te ve se armará un gran lío…
      Tranquila, solo quiero saber de ella – levantó las cejas.
      Pues acaban de ingresarla…

En eso salió un doctor mirando a todas partes, como buscando a alguien, lo observé atenta, confundida.

      ¿Dónde está el señor Taylor? – me miro.
      Está afuera, tomando aire – apunté a la puerta.
      ¿Podría ser tan amable, señorita, de llamarlo? El proceso de cesárea dará a inicio y supongo que él querrá estar presente – dijo cortés el doctor.
      ¿YA? – grité – Si, si, ya voy…

Dejé a Richard y corrí afuera. Tome del hombro a Corey y lo miré como una loca.

      Ya va a comenzar – le grité histérica – El doctor te quiere allá
      ¡Seré padre maldita sea! – rió animado.

Corrió adentro mientras que con Brian sonreíamos, parecíamos los padres de estos dos y eso me hacía sentir realmente bien. Con la emoción del momento Corey no se dio cuenta de la presencia de Richard aquí, eso fue bastante bueno, porque hubiera sido bastante feo que comenzaran a intercambiar feas palabras; es cierto que había pasado mucho tiempo desde que comenzó todo, pero estos dos jamás arreglaron sus diferencias, y es por eso que Kruspe había tomado la decisión de alejarse de la vida de Nixie un buen tiempo, también es por eso que me asombró su presencia este día, aquí.

      ¿Cómo crees que sea nuestra ahijada? – sonrió Brian tomando asiento.
      Me gustaría que heredara la misma sonrisa de su madre y pues el carisma de su padre – lo miré dulcemente.
      Sea como sea, la niña será hermosa – agregó Richard a la distancia, ansioso.
      ¿Por qué lo dices? – reí sabiendo lo que estaba pensando.
      Tiene a quien salir ¿no lo crees? Más que mal su padre y su madre son personas atractivas, con un carácter distintivo y una personalidad admirable, la chica será maravillosa – sonrió melancólico.

Me dolía un poco verlo así, me sentía bien, pero frustrada por su estado de persona alógena a nuestra ‘familia’.

Ya eran cerca de las 10 de la mañana cuando el doctor salió a darnos la noticia, la bebé había nacido sin problemas, la que estaba más complicada en esto era la madre; estaban estabilizándola cuando Corey se asomó por la ventana de vidrio con una pequeña bebé entre sus brazos.

      Oh por Dios… –sonreí cubriendo mi boca.

Era una ricura hermosa, una pequeña con rubios cabellos, casi blancos, con una piel tan clara como la de sus padres, y con unos azules ojos que resaltaban con su pequeña nariz adornando su rostro. Corey estaba llorando, llorando de felicidad, con esa sonrisita dulce que a veces demostraba frente a nosotros. Brian tomó mi mano y la apretó con fuerza, él también estaba emocionado, como si él fuera el padre; eso me hizo sentir muy bien, me hizo recordar el nacimiento de Osmar… aquel maravilloso día.

      Que recuerdos…
      Dios, Brian ¡Seamos padres otra vez! – reí secando mis lágrimas.
      Pero mi amor, no llores – rió Brian.
      Es que… que lindo momento…

Él reía mientras yo lloraba, Corey vino hasta nosotros y nos mostró a la pequeña, Richard también pudo verla, él estaba feliz igual que todos, y Corey no hizo escándalo alguno, muy por el contrario: estaba feliz que todos vieran a su hija.

      Es hermosa – sonrió el alemán.
      Claro que lo es, es la niña más hermosa del mundo – dijo orgulloso el padre.
      ¿Cómo está Nixie? – pregunté.
      Bien, es decir, su presión bajó demasiado, y la estaban estabilizando cuando me dejaron salir con mi hija… ya debe estar mejor
      ¿Cuándo sabremos de ella? – dije preocupada.
      No lo sé…

Eso me dejó un poco preocupada, tenía la necesidad de saber de ella…
Pasaron unos treinta minutos donde mimamos a la pequeña de ojos azules y el doctor apareció para decirnos que Nixie ya estaba mejor, podríamos pasar a la habitación para verla y felicitarla. Richard prefirió tomar distancia y marcharse antes de tiempo, Corey nos llevó hasta la habitación con la pequeña entre sus brazos.

      ¡Felicidades! – grité al entrar en la habitación, armando un alboroto.

Ella sonrió cansada, encogiendo sus pequeños ojos, la abracé con cuidado y Brian hizo lo mismo, Corey le dio a la pequeña para que le diera leche de su seno, era una figura muy tierna.

      ¿Cómo te sientes?
      Bien, un poco cansada, pero ya estoy mejor – sonrió.
      ¿Entonces? ¿Cómo se llama la pequeña? – preguntó Brian.
      Phoenix… Phoenix Taylor – sonrió ella.
      Que bello… nombre – dije muy a gusto.
      ¿Les gusta? Saben que Nixie es complicada con sus gustos… costó mucho para que se decidiera por uno – rió Taylor.
      Es un lindo nombre, maravilloso. Nuestra ahijada tiene el nombre más lindo del mundo – dijo dulce Brian apegándome a él desde la cintura.

El tiempo avanzó rápido, habían pasado tantas cosas… las dulces melodías del presente hacían olvidar los malos ratos del pasado. Nuestras vidas han mejorado categóricamente, sin restricciones y sí, con muchas percepciones de diferente tipo. Como hace algún tiempo… mis vacaciones habían sido planeadas aquí en Francia, en unas remotas playas, con toda la familia Haner y Taylor, con los últimos integrantes y con nuevas metas en mente.

Gracias a la suerte que ha tenido mi trabajo, alcancé mi sueño de tener mi propia empresa de fotografía, yo siendo la dueña tenía el poder de todo, al fin no habría nadie que me dijera lo que tengo que hacer, mi hijo ya cumplió los 3 años y desde hace algún tiempo hemos estado afrontando los cambios que ha llevado la pequeña Phoenix, mi ahijada, mi tesorito.

Brian se volvió el titular de su equipo de futbol, es un orgullo para nosotros decir que los grandes equipos del mundo se pelean por tener a Haner dentro de su plantilla, su gran desempeño le ha ayudado a llegar tan lejos como las leyendas de la televisión.

Mi familia está siendo complementada de la mejor forma, no podría pedir que mejorase más, porque es cierto que soy muy feliz ahora, con la paz que abunda a mí alrededor… soy muy afortunada de tener a mi mejor amiga conmigo, ya que ahora salía mucho de gira con su banda, y vaya que tiene tiempo para los fans.

      Nunca imaginé que estaríamos aquí en Francia… bebiendo piña colada – reía.
      ¡Estás serán las mejores vacaciones de nuestras vidas! – grité.
      No te apresures tanto… le puedes hacer daño al bebé – me recriminó Brian.
      No te preocupe, no le hace daño Brian, es solo un feto en crecimiento – reí.
      No hables así de tu hijo – rió Nixie.

Corey estaba en la orilla de la playa cuidando de Phoenix y de Osmar, mientras que nosotros tres tomábamos sol. Por si tienen dudas sobre lo que dice Brian, pues sí, estoy embarazada de 6 semanas. Como lo dije, nuestra vida está cambiando… tal vez demasiado rápido, los cambios aceleran toda situación y mucho más para una ejecutiva tan importante como yo. Con Brian nos volveremos de esas típicas familias faranduleras llenas de niños, no, solo bromeo, pero las cosas que estoy viviendo si dan mucho para hablar y para pensar también… ¿Pero quien dijo que eso era malo?

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