viernes, 7 de octubre de 2011

Capitulo 96

• Narra Lu.

El tiempo estaba avanzando demasiado rápido, mi carrera ya estaba en lo más alto de la compañía y los líos en casa ahora eran por las decisiones que mi pequeña amiga estaba tomando. En lo que respecta a mi vida personal, pues vaya que iba bien…

      Oh… ¡¡¡SI!!! – gritaba extasiada.

Presionaba su pelvis a la mía, sentía como su miembro eréctil me invadía con gran potencia, escarbaba dentro de mi intimidad de una manera en la que solo él sabe hacerlo. Yo arqueaba mi espalda para darle placer mientras él se sostenía de mi cintura, sentía sus gemidos a la distancia, el momento se volvía mejor cada vez que él me penetraba con más fuerza.
Nuestros cuerpos se volvieron tan solo uno en este bello momento, nuestras pieles tenían un contacto pleno y delicioso, del cual gozamos hasta el último instante. Nada podía arruinar el momento, nos entregamos por completo en las manos del otro, sintiendo así como nuestras esencias se mezclaban para crear algo maravilloso.
Como dos adolescentes, tocamos el cuerpo del otro sin dejar excepciones, explorando así como si todo fuera nuevo para nosotros… sus pequeñas respiraciones fueron acelerando más y más, haciendo de todo esto algo así como una película porno, de la cual ambos éramos protagonistas. Momento a momento los gemidos tenues y placenteros se volvieron salvajes gritos que desataron esa flama que hace mucho no se encendía, a pesar de estar todos los días juntos y de disfrutar de vez en cuando una noche de lujuria, no me sentía así desde que lo hicimos por primera vez en ese parque por la noche… sí, como olvidarlo.

      Sigues siendo maravillosa en la cama – rió mirando el techo.
      Que mal que pensaras que había cambiado – dije molesta, pero de broma.
      ¡Eh! Yo no eh dicho tamaña cosa – me miró
      ¿Cómo que no? Acabas de decirlo Haner, ya no me amas – dije lloriqueando.
      ¡Claro que te amo dulzura de mis sueños! Eres mi razón de existir…
      Hay Brian, pero que cosas lindas sueles decir – sonreí mirándolo junto a mí.
      Pues solo te las digo a ti mi amor – me besó.

Pasamos la noche en aquel hotel, Nixie había estado con nosotros un buen tiempo, cerca de dos meses, así que ella se quedaba todos esos días con Osmar, haciendo el favor de cuidarlo mientras nosotros salíamos a divertirnos un poco, aunque en verdad me estaba aprovechando de su buena voluntad… y me sentía un poco mal por eso.

“Quisiera que entendieras que todo lo que pasó fue un error, nunca jamás quise hacerte daño, solo estaba aprendiendo de lo bueno que me estaba pasando… y tu no eres parte de esa alegoría. Quiero que entiendas que yo no soy como las otras… yo en verdad te ame…”

      ¿Qué es eso? – preguntó Nixie.
      Un artículo, de las chicas traicionadas por el amor de su vida…
      ¿De verdad? Uy, quiero leerlo – encogió sus ojos riendo.
      Vaya, que curiosa eres, leerás después, ahora iremos a comprar algunas cosas ¿te parece? – sonreí.
      ¿A dónde iremos?
      Al centro comercial, veremos ropa para cuando te comience a crecer demás la panza.
      Ya tengo cinco meses… y está creciendo Lu, ¡me veré como una ballena!
      Que cosas dices lindura, no te verás como una ballena, es normal verse panzona cuando una está embarazada, ¿no recuerdas como me veía yo con Osmar dentro? – reí.
      Bueno como sea, así podremos conversar un poco…
      Ah… a eso has venido… entonces vamos ^^
      De acuerdo – sonrió.

Me levanté, tomé un sweater para el frío del atardecer y dejé a Brian cuidando a Osmar, con Nixie salimos de mi casa, ella ya estaba viviendo con Corey hace algunos meses, y hace mucho que no teníamos un tiempo de caridad juntas, el trabajo me devoraba y me dejaba muy poco tiempo para mis cosas. Detuve el auto afuera del centro comercial y entramos al lugar, vimos muchas lindas tiendas con ropitas para chicas embarazadas, lo que me trajo muchos recuerdos.

      Dime entonces ¿Qué quieres contarme? – nos sentamos en una banquita.
      Pues no se como decírtelo Lu, estoy muy feliz pero al mismo tiempo con mucho miedo…
      ¿Si? Vaya, debe ser algo grande, anda, escúpelo – reí.
      Corey me pidió matrimonio…

Me atraganté con el helado, era una noticia asombrosa y buena para ella, pero yo entendía su miedo, sabía bien lo que estaba pensando, la conozco.

      ¿Y que le dijiste? – levanté las cejas asombrada.
      Que sí… - sonrió tímida.
      ¡¡Dios santo Nixie!! ¡Te me casas! – hice como que lloraba mientras la abrazaba.
      Hay Lu, no es para tanto, seguiremos siendo amigas después de todo – sonrió apretándome con fuerza.
      ¡Estás tan grande! – seguí jugando a que lloraba.
      Oye basta, me harás sentir mal – rió.
      Ya, ya… cuéntame como sucedió todo – sonreí.
      Es que Lu, tu sabes el miedo que tengo a que se vuelva todo un loco celoso a como era antes, las cosas han pasado tan rápido, que me volví a enamorar de él locamente como cuando lo conocí, me siento como una niña pequeña junto a él… es demasiado para mi, soy tan débil frente a él y eso me vuelve loca – mordió su labio.
      No quería saber eso, quería saber como te pidió matrimonio – reí.
      Oh eso, pues ayer me invitó a cenar a un restaurante en el cual tuvimos nuestra primera cita, y pues luego de cenar sacó una cajita pequeña, se arrodilló y mirándome fijo me pidió que me casara con él… ¡¡Hay Lu, fue tan tierno!! – gritó.
      Estás feliz con todo esto, eso me hace feliz a mí también… Espero que las cosas salgan bien después de esto – sonreí abrazándola.
      Lo será Lu, él me prometió cambiar y confió en su palabra, si no lo hiciera nunca me habría ido a vivir con él…
      Eso es bueno pequeña ¿quieres ir a ver trajes de baños para panzonas? – reí.
      ¿Eh? ¿Por qué? – se extrañó.
      Pues pronto saldré de vacaciones y nos iremos a algún lugar de Europa… ya sabes, con playas cálidas y esas cosas.
      Pero yo no podría ir contigo
      Claro que si, iremos todos, incluso Corey – sonreí.
      ¡¡¿DE VERDAD?!!
      Claro mi amor, ya no quiero que te alejes más, la última vez que te alejaste de mi, terminaste en una clínica allá en el otro lado del país y eso no me gustó para nada – bufé.
      Vaya Lu, eres fantástica – sonrió.
      Lo sé, lo sé – reí.

Reímos juntas y fuimos a ver unas tiendas por ahí, hoy en día había mucha ropa linda que para mi periodo de embarazada no había y eso me provocó celos, reí mucho con las prendas que existían, había inclusos eróticas, eso me hizo mucha gracia.

      Me compraré ese traje de estudiante para bailarle a Corey – rió Nixie.
      Ya te imagino panzona y bailándole – reí a carcajadas.
      ¡Que mala eres Lu! – rió.

Pasamos una tarde agradable allí en el centro comercial, volvimos al auto para venirnos a casa luego de la tarde agotadora de hoy, mañana tendría que ir a trabajar y eso me reventaba la cabeza de una manera impresionante.

      ¿Has sabido algo de Dero…? – pregunté por curiosidad.
      Si, es decir, no mucho la verdad… quiere que sigamos con la banda luego de que nazca el bebé, dijo que teníamos un futuro asegurado con la fama que habíamos ganado – dijo complicada.
      ¿No te ha preguntado por tu bebé…?
      Claro que no, en verdad para Dero solo fui una excusa para separarse de su ex esposa, en verdad nuestra relación se basó en apariencias ya sabes, él un sujeto atractivo necesitaba a una tonta que le hiciera ver mejor a nivel físico – bufó.
      No digas eso, quizá de verdad te quiso – susurré.
      No, conozco a los hombres más que a mí misma, él en verdad solo me tenía un poco de cariño, nuestra relación siquiera fue formal en algún momento, solo me utilizó… ni siquiera se le pasó por la cabeza que este bebé pueda haber sido de él, imagínate – rió molesta.
      ¿Y tú lo querías? – la miré mientras nos detuvimos en un semáforo.
      Claro, pero como siempre fui una tonta que no se dio cuenta de lo que tenía al lado hasta que lo dejó, por eso en verdad no me arrepiento de volver con Corey después de todo lo que pasó, porque él nunca se rindió… siempre luchó por tenerme.
      Sí, y vaya que luchó – reí — ¿Y Richard, has tenido noticias de él?
      Claro, sigue trabajando en el bar aquí en California, si quieres podemos ir a verlo… digo, si tu quieres – levantó sus cejas.
      No lo sé, me parecería muy extraño, tú embaraza y yo… hay no sé Nixie – dije preocupada.
      Que importa, él ya lo superó, o al menos eso creo – rió.
      Está bien, vamos a darle una visita sorpresa –aceleré.

Giré el volante en dirección al bar de Richard, hacía mucho tiempo que no lo veía, quizá desde que había vuelto a California con Brian, muchas cosas habían pasado y era hora de ponerse al día comentando con una buena cerveza de por medio. Estacioné el vehículo y bajamos junto a la semipanzona de Nixie, abrí la puerta para que ella entrase primero y los ojos de todos nos enfocaron cuando pisamos el bar, a la lejanía pude ver al alemán sonreír como nunca antes…

      ¡Chicas! Pero que sorpresa – dijo corriendo para saludarnos.
      Hola alemán – rió Nixie.
      Hola Rich – sonreí.

Nunca antes había visto a Bauer tan  firme frente a este sujeto, de por sí él siempre la cohibía o algo por el estilo, pero esta vez había sido diferente, en verdad ella estaba enfocada en su nueva relación con el rubio y eso me hacía feliz… ahora ella estaba decidida que hacer con su vida, como antes siempre estaba confundida me siento bien por ella.

      Vengan, aquí hay una mesa libre – sonrió.
      Me encanta que seas tan caballero – volvió a reír la chica.

Nos sentamos en dicha mesa, pedí una cerveza y Nixie pidió una gaseosa sin alcohol, conversamos un poco nosotras y luego se nos unió Kruspe, compartimos los tres un rato agradable.

      ¿Qué las trae por aquí dulces chicas? – rió.
      Veníamos a verte, nos tenías abandonadas y pensamos que ya te habías ido con otra –rió Nixie.
      Oye pero que cosas piensan, yo siempre seré de ustedes – dijo bromeando.
      Eso lo dudo – reí.
      La vida sigue Richi, y eso lo sabes…
      Vaya, pero que sabia que estás Nix – se trataron con cariño.
      No empiecen o vomitaré encima – reí.
      ¡No lo hagas! Acabo de limpiar esta mesa Lu, no hagas eso – se puso de pie rápidamente.
      Me gusta tu nuevo bar, esta bien sensual para pertenecerte – sonreí.
      Es el mismo que tenía cuando Nixie cantaba aquí, es que hace mucho que no vienen, quizá por eso no lo recuerdan – frunció el seño riendo.
      Oh, podría volver a cantar aquí, como ya no tengo empleo y eso de ser una vaga no es lo mío… ¿Qué te parece Richi? – encogió sus ojos.
      Me parece una grandiosa idea Nix, Lu puede bailar para hacer del show más entretenido ¿no? – rió.
      ¿EH? ¡¡Qué!! – dije, mientras ellos rieron.

Me sentía bien con ellos… parecía el comienzo de todo, como hace algunos años, cuando los tres nos volvimos fundamentales en nuestras propias vidas… Compartíamos una buena relación, algo había borrado los malos recuerdos y eso hacía de todo esto algo maravilloso, como en los viejos tiempos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario